Rodaje de la película 'Las indias'. DPH
La Cartuja de las Fuentes brilla en el cine y el turismo: arte, historia y luz en el corazón de Los Monegros
En octubre acogió el rodaje de 'Las Indias', una producción europea que encontró en el escenario oscense el lugar perfecto para su viaje histórico.
La Cartuja de las Fuentes, escondida en el corazón agreste de Los Monegros, se alza como un refugio de piedra y silencio donde la historia respira entre muros centenarios.
Este majestuoso conjunto monumental no solo guarda la memoria de otra época, sino que también hechiza a quien lo contempla con la sobriedad de su arquitectura y el fulgor de sus murales, pintados por fray Manuel Bayeu, cuñado del inmortal Francisco de Goya.
Desde que la Diputación Provincial de Huesca asumió su gestión, este espacio ha dejado de ser únicamente testigo del pasado para transformarse en un escenario vivo. Bajo sus bóvedas y arcos ha despertado el interés de cineastas que buscan capturar la esencia de Aragón en la gran pantalla.
En octubre, la calma del monasterio se vio interrumpida por el bullicio del séptimo arte. Allí se rodó 'Las Indias', una película de ficción dirigida por los cineastas suizos Pauline Julier y Nicolas Chapoulier.
Ambientada en la Francia del siglo XVII, la historia sigue a un pequeño grupo encargado de trasladar a caballo un retrato de la Infanta de España, obra de Diego Velázquez, con destino a la corte de Luis XIV en Versalles. Ese viaje incierto y plagado de obstáculos se convierte en el eje de una trama tan poética como tensa.
"Es la primera vez que grabo en España. La Cartuja es una maravilla; tenemos mucha suerte de estar aquí. Es un lugar especial, con una luz única", confesó la directora Julier, fascinada por la atmósfera del lugar.
Su compañero de reparto, el actor Théo Urtubey, compartió esa sensación: "Es mucho más fácil actuar aquí porque uno no tiene que imaginar nada; lo tiene todo delante".
La conjunción entre arquitectura, silencio y luz convierte a la Cartuja en un auténtico templo cinematográfico. No es solo un conjunto patrimonial: es un espacio que invita a mirar, a escuchar, a dejarse envolver. Así, Los Monegros se confirman como un paisaje ideal para el cine y una ventana abierta al potencial artístico y natural de Aragón.
Patrimonio vivo
Desde 2015, la Diputación Provincial de Huesca impulsa un plan de restauración que combina la recuperación arquitectónica con la apertura al visitante. Diez años después, los frutos son palpables: más de 3.000 personas han paseado este año por sus claustros, descubriendo las escenas que Bayeu plasmó en los muros con una ternura casi mística.
Aunque la mayoría de los visitantes proceden de Aragón, cada vez son más los extranjeros que se dejan seducir por esta joya de piedra, luz y silencio. Las visitas guiadas, gratuitas, se celebran todos los sábados, domingos y festivos nacionales, en dos turnos a las 11:00 y a las 12:30, excepto los días 25 de diciembre y 1 de enero.
Durante noventa minutos de recorrido, los guías Martín y Marta —expertos en Turismo y Patrimonio— conducen al visitante a través de secretos y anécdotas ocultos entre frescos y columnas.
Una experiencia que deja claro que la Cartuja de las Fuentes no es solo un monumento: es un pedazo vivo de la historia aragonesa que sigue escribiéndose, día a día, entre pinceladas, voces y luces de cine.