Fotograma de 'Sentimental', película española que se ha estrenado recientemente.

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La Ley Audiovisual enfrenta a Economía con Cultura por la tasa del 5% al cine europeo

El nuevo Anteproyecto que prepara el Ejecutivo debería salir a audiencia pública en las próximas dos semanas.

25 junio, 2021 01:17

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El Gobierno sigue sin poder cerrar todos los flecos del nuevo Anteproyecto de la Ley Audiovisual que quiere lanzar a audiencia pública lo antes posible. El objetivo del Ejecutivo era poder haber enviado a consulta el nuevo texto la semana pasada, pero algunos desacuerdos de última hora entre el Ministerio de Asuntos Económicos y el Ministerio de Cultura están retrasando todo el proceso.

Las fuentes oficiales consultadas indican que la idea es poner tenerlo durante el mes de julio a más tardar, aunque la información transmitida al sector habla de que la próxima semana se tendrían novedades

Lo cierto es que parecía que el texto estaba cerrado tras incluirse la modificación de la financiación de RTVE, pero en los últimos días se han producido nuevos desacuerdos, esta vez por la tasa del 5% al cine europeo.

Las fuentes consultadas por Invertia indican que el Ministerio de Cultura tiene dudas respecto de la configuración de esta tasa en el Anteproyecto de Ley Audiovisual.

Originalmente la única gran novedad que incluyó esta normativa en diciembre del año pasado fue la obligación de que todas las plataformas de vídeo en streaming deberán pagar (además de las operadoras de telecomunicaciones) el 5% de sus ingresos generados en España para financiar obra audiovisual europea.

Límites de la tasa

Cuando la facturación generada en España superase los 50 millones de euros se deberá destinar el 5% de sus ingresos a financiar obra audiovisual (series y cine). De estos, el 70% deberá financiar producciones independientes y un mínimo del 40% obras de cualquiera de las lenguas oficiales de España.

Si la facturación es inferior a los 50 millones, tendrán todas las normas anteriores, excepto la de las lenguas oficiales. Quedarán exentos de estas obligaciones todos los operadores que generen ingresos en España inferiores a los 10 millones de euros.

En la nueva normativa Asuntos Económicos quiere quitar algunas limitaciones y flexibilizar el impuesto, lo que ha preocupado a Cultura, que quiere mantener estas cuotas de financiación tal y como se habían establecido originalmente. En cualquier caso las fuentes consultadas indican que solo será cuestión de días que estas discrepancias se solucionen para desbloquear el proyecto.

En lo que sí parece haber acuerdo es en la tasa RTVE. La idea hace unas semanas era poder modificar el borrador de la Ley Audiovisual para revisar la tasa RTVE que pagan las operadoras de telecomunicaciones.

Estas mismas fuentes indican que el objetivo del Ejecutivo en esta revisión de la normativa es poder imputar la tasa RTVE a operadores como Netflix, HBO, Amazon Prime Video, Filmin o Disney+, a la vez que se suaviza el pago de las grandes operadoras.

Demandas de las televisiones

En el caso de Telefónica, Orange y Vodafone, tributan por este concepto con el 0,9% de los ingresos por un lado como operadores de telecos y con el 1,5% de las mismas ventas por disponer también de televisiones de pago. En total, calculan que han tenido que pagar más de 1.000 millones de euros desde 2012.

Ahora se quiere que los nuevos actores del sector paguen también esta tasa en porcentajes similares a los operadores tradicionales en su condición de prestadores del servicio audiovisual, lineal o a petición, como sí ha consignado la ley. O bien, que se reduzca el pago de las telecos a RTVE.

En el fondo de todo están las demandas de los operadores de telecomunicaciones de igualar el terreno de juego entre las obligaciones de los operadores tradicionales con nuevos actores como Youtube, Netflix, HBO, Facebook e Instagram.

En este sentido, una tercera gran demanda es de las televisiones privadas. Su patronal, Uteca, sostiene que el anteproyecto no aplica, ni regula, ni limita los vídeos y la publicidad que vemos en España en las grandes plataformas internacionales de compartición de vídeos, al tener su sede la mayoría en Irlanda.  

Se refieren a lo que consideran desigualdad entre la televisión tradicional y las nuevas plataformas audiovisuales como Netflix o de compartición de vídeos como YouTube, Twitch, Instagram o TikTok.