Maite López, a la izquierda, con una empleada en el almacén de la frutería Edelmiro de A Coruña.

Maite López, a la izquierda, con una empleada en el almacén de la frutería Edelmiro de A Coruña. Quincemil

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El "don preciado" de la fruta que vende Edelmiro, en A Coruña: "Buenas marcas y producto del día"

Una familia dirige desde hace casi medio siglo la frutería Edelmiro, en O Castrillón, negocio de barrio que suministra sus productos al CHUAC y al hotel Finisterre, entre otros clientes, y presume de mercancía de primer nivel y "de país"

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Un nombre de varón domina la calle Abegondo, en el barrio coruñés de O Castrillón: Edelmiro. Hasta tres bajos ocupa esta frutería de casi 50 años de actividad, con almacén y cámaras de refrigeración y establecimiento de atención al público para proporcionarle algo tan necesario como es la alimentación.

Y de primera calidad. María Teresa López López, hija de Edelmiro López y dueña de la tienda, presume de "comprar al día", de "escoger marcas buenas [Ibáñez, Marlene, Rosana] que duran toda la semana" y de tener la mercancía "bien cuidada" en su almacén.

Estas son las claves de la buena fruta, lo saben comerciantes y clientes. "En el coste se nota. Hay fruta más barata, pero la calidad es inferior, se sabe".

La selección es del país, sobre todo. Patatas de Coristanco, cebollas de Betanzos, plátano canario, piña de Avión. Quizá por eso, consumidores "de muchos años" de Oleiros y Culleredo no dudan en desplazarse a la ciudad para comprar las frutas y legumbres que les hacen falta.

Frutas y legumbres expuestas en la tienda Edelmiro.

Frutas y legumbres expuestas en la tienda Edelmiro. Quincemil

"Gracias a Dios vendemos, y bien, pero las crisis se notan", juzga la propietaria de Edelmiro, defensora del productor local, del agricultor tradicional que vende a los comercios pequeños.

Alimentación en familia

"En la frutería de Edelmiro, brilla un sol dorado, vuestra risa y alegría son un don preciado". Así comienza un poema enmarcado que cuelga en el interior de la tienda, escrito por un cliente y dedicado a su personal.

Edelmiro López empezó con la venta de fruta al por mayor para tiendas de la ciudad y la comarca en 1977 desde su almacén en O Castrillón. Solo un año después, ante la curiosidad de los vecinos por la mercancía que salía del bajo, su esposa comenzó a vender manzanas y peras directamente a los hogares.

Con 14 años, Maite López ya atendía en el mostrador. Cuando se casó formó una sociedad con sus hermanos menores David y Fernando, en la que entre familiares y empleados llegaron a ser once personas. Adquirieron uno de los bajos donde se guardan las cajas de frutas y otro que sirvió de frutería y ahora está cerrado en la misma calle.

Poemas escritos por clientes y dedicados a las empleadas y al fundador de la frutería Edelmiro.

Poemas escritos por clientes y dedicados a las empleadas y al fundador de la frutería Edelmiro. Quincemil

Edelmiro reparte sus sabrosos productos, entre otros clientes, a colegios, al hotel NH Finisterre y al hospital de A Coruña, el CHUAC (también a Inditex en su momento).

Maite se mantiene al frente de la tienda del barrio y sus hermanos y socios trabajan con el operador de frutas, verduras y hortalizas para hostelería Chef Maestro, que entre otros proveedores se nutre de la buena calidad que caracteriza a Edelmiro.

A Maite López le quedan cinco años para jubilarse. Ya avanza que sus hijos "no van a querer continuar" con el negocio, que "morirá" con su retiro. Mientras, disfruta con un trabajo que le "encanta", en compañía de tres empleadas que no dejan de moverse entre el almacén y la tienda todo el rato para atender de la mejor manera a los vecinos.

"Sois la magia viva que transforma el rincón, donde el simple acto de comprar es puro corazón. Con cada rima de sabor, en la luz del día creáis un poema eterno, de alegría y armonía". Palabra de cliente.