Javier Bretón, consejero delegado de CoRural.
Ofrecido por:
La ambición de CoRural, nuevo grupo lácteo de Galicia: "Queremos consolidar los productos sólidos"
Javier Bretón, uno de los consejeros delegados de la fusión entre Clun y Leche Celta, analiza en 'Quincemil' y 'Treintayseis' las fortalezas del proyecto y los objetivos a los que apunta
Más información: Clun y Leche Celta se alían para crear CoRural, "el gran grupo lácteo de Galicia"
El sector lácteo gallego confirmó este mes de diciembre la alianza entre dos de sus actores, Clun y Leche Celta, que trabajarán de forma conjunta en la producción y comercialización bajo la marca CoRural, Corporación Rural Láctea.
Nace así un "gran grupo lácteo gallego" que aglutinará 1.400 productores de leche, 800 empleos, ocho plantas industriales y un volumen de negocio anual de 600 millones de euros. Con reconocidas marcas como Celta, Feiraco, Clesa, Únicla y La Vaquera. CoRural espera por la luz verde de Competencia para empezar a operar.
Javier Bretón, director general de Leche Celta, será uno de los dos futuros consejeros delegados de CoRural, junto al director general de Clun, Juan Gallástegui. En Quincemil y Treintayseis repasa las claves y aspiraciones de esta fusión empresarial.
¿Cuándo espera que Competencia autorice la operatividad de CoRural?
Competencia puede tardar un mes o un año. No lo sabemos, supongo que lo razonable sería un par de meses. Creemos que esta alianza no debe generar muchas dudas porque vamos a sumar, no vamos a alterar significativamente el mercado.
¿Cómo se ha percibido la alianza en los demás operadores de Galicia?
Desde el campo se ha visto de manera muy positiva, como un proyecto ambicioso y del que se hablaba desde hace años, el de crear un gran grupo lácteo. En la competencia directa unos lo habrán visto mejor que otros: para las grandes empresas seguiremos siendo muy pequeños, y no es una crítica; los que están en un eje más próximo a nosotros y en el día a día seguramente encuentren alguna coma o dificultad.
¿Por qué surge esta unión de fuerzas?
La unión empieza ya en el ganadero, en las cooperativas. Ahí está la base. La suma de fuerzas de campo e industria nos tiene que dar un valor que hoy es difícil de defender por parte de uno solo. Entendemos que esa cadena nos va a hacer un proyecto de éxito. Es una ambición a medio-largo plazo, un proyecto que en cinco o diez años debe resaltar la importancia de Galicia en el sector a nivel nacional, europeo y mundial.
"Tenemos la materia prima y la base territorial de Clun y la capacidad industrial y la base comercial de clientes de Leche Celta. Es un proyecto ambicioso que debe resaltar la importancia de Galicia en el sector lácteo a nivel nacional, europeo y mundial"
¿Cuáles son las fortalezas que aporta cada empresa?
La capacidad de los ganaderos, la materia prima y la base territorial que tiene Clun, la capacidad industrial de Leche Celta y nuestra base comercial de clientes, que hoy nos permiten facturar por encima de los 300 millones de euros anuales.
¿Cómo sale de beneficiado el ganadero?
Con un proyecto estable, el ganadero va a tener una mayor garantía de recogida. Porque el ganadero está en el centro del proyecto. La leche es un producto demandado y no se deja leche en el campo, como ocurría hace diez años, cuando también se malvendía porque las empresas que la recogían no le podían dar valor. Nuestro proyecto va a dar tranquilidad, acceso a servicios a los ganaderos propios o a otros que no estén en la cooperativa pero quieran estar en este proyecto.
Javier Bretón.
"Optimizar producción" y "diversificar productos" son objetivos recalcados en la comunicación de su alianza. ¿Hacia qué apuntan en concreto?
Queremos dar nuevas gamas a nuestros clientes. Además de estar fuertes en la producción de leche, nos falta reforzar los sólidos, yogures, quesos, mantequillas, natas... que queremos consolidar en los próximos años. Este camino está más abierto en Europa y lo queremos desarrollar aquí, que no será fácil. En España destinamos muchos recursos a la leche, que suponen más de un 70% de las ventas, y el resto son sólidos; en Europa es al revés, a los sólidos le han dado más valor. Hay que aprender del error y corregirlo lo antes posible.
¿Qué demandan los consumidores actualmente?
Hace veinte años el consumo per cápita de leche era de 100 litros y hoy está en 70. El consumo lácteo se cae, en parte amenazado por otras categorías de bebida, los tés, cafés, etcétera. Pero como decía antes, tenemos una oportunidad en toda la variable de sólidos, que son productos saludables a los que tenemos que dar valor desde el minuto uno. No nos queda más remedio que adaptarnos al consumidor.