Un miembro de uno de los clanes, disparando al aire, dando inicio al primero de los tiroteos.

Un miembro de uno de los clanes, disparando al aire, dando inicio al primero de los tiroteos. E.E.

Reportajes

Antequera se convierte en 'Ok Corral': los clanes de los Pules y los Leones, a tiros por una mujer

Dos de las víctimas, un hombre y una mujer, están heridos graves en la UCI al recibir disparos en el hígado y la cabeza, respectivamente. 

8 mayo, 2024 02:52
Alba Rosado Laura Garófano

Ha ocurrido en Antequera (Málaga). Catorce heridos, muchos de ellos, de bala, y cuatro detenidos, todos varones, que se encuentran todavía en los calabozos de la Comisaría de la capital malagueña y que por el momento no han pasado a disposición judicial. De los heridos, dos tuvieron que ser trasladados de urgencia hasta el hospital regional, donde permanecen estables en la UCI, aunque en estado muy grave. Uno de los heridos ha recibido un tiro en el hígado. La otra víctima cuyo pronóstico es estable pero grave, una mujer, con un balazo en la cabeza. Ese es el resumen de la reyerta entre el clan de Los Pules y Los Leones, "conocidísimos del barrio de toda la vida", comenta un vecino a EL ESPAÑOL. 

Como el mítico tiroteo de Ok Corral, en Tombstone, Arizona, en 1881: 30 segundos de tiros fueron el colofón al enfrentamiento entre los de Wyatt Earp y los de Billy Clairbone. La Policía Nacional confirma que en lo de Antequera son clanes gitanos, que son, efectivamente, vecinos entre sí, y que lo sucedido tiene origen, precisamente, en "problemas vecinales", que al parecer, vienen de atrás.

"Son dos clanes amplios, numerosos. Hay abuelos, hijos, nietos..." precisa la misma fuente que prefiere guardar anonimato. El detonante, según ha podido saber este periódico, ha sido la agresión de una mujer del clan de Los Pule por parte de un miembro del clan de Los Leones, y que ha tenido lugar en plena calle minutos antes de que algunos decidieran sacar sus pistolas y emprenderla a tiros. 

[Ascienden a 14 los heridos en el tiroteo de Antequera: dos están graves en el Hospital Regional de Málaga]

El lugar de los hechos ha sido el patio de unos bloques de viviendas sociales en la Avenida de la Estación de la localidad malagueña, justo al lado de un colegio, un centro de salud y un supermercado. Hubo, según testigos presenciales, dos tiroteos. Sobre las 13,45 horas la Policía Nacional comenzó a recibir avisos de la pelea, el tiroteo y la existencia de heridos. El Servicio de Emergencias 112 también recibió los avisos de varios alertantes que aseguraban haber escuchado detonaciones en la avenida de la Estación.

El primer tiroteo tiene lugar justo a la entrada de los bloques de viviendas, donde se congregaban, discutiendo, miembros de ambos clanes. En un momento dado, un hombre salió de una de las viviendas portando un arma corta y efectuó varios tiros al aire. Según han contado testigos presenciales a EL ESPAÑOL, segundos después, volvieron a producirse varias detonaciones. Algunos vecinos llegaron a creer en primer término que se trataba de petardos.

Tiroteo en Antequera

Sin embargo, en ese segundo tiroteo es cuando empezaron a vivirse escenas de pánico y gritos de los miembros de las dos familias. Los vídeos grabados por los vecinos recogen como muchos corren, y otros ya solo caminan rápido, cojeando, pues han recibido disparos. Otros videos, a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, recogen los instantes previos al tiroteo en las zonas comunes del edificio: varios hombres llaman maltratador a un hombre, increpándole, por haber agredido a una mujer. 

Goteo de heridos

A partir de las 14,49 minutos comenzaron a llegar los heridos al Hospital Comarcal de Antequera. En total, 14, de los cuales varios presentaban lesiones por agresiones físicas y crisis de ansiedad, pero 7 presentaban heridas de bala. Uno de ellos, en el talón, y otros tres, en las piernas. Dos heridos más, un hombre y una mujer, tuvieron que ser evacuados inmediatamente al hospital de la capital malagueña, presentando el hombre una herida por arma de fuego en el hígado y la mujer, un disparo en la cabeza, según fuentes consultadas de toda solvencia.

["Creíamos que eran petardos": una bala del tiroteo de Antequera (Málaga) alcanza el coche de dos amigas]

En paralelo, la Policía Nacional procedía a realizar las cuatro detenciones de los presuntos autores, todos ellos del mismo clan. Uno de ellos incluso se refugió en una de las azoteas del bloque de viviendas para evitar su detención. Según fuentes policiales, la causa continúa abierta. 

Agentes de la Policía Nacional, en el lugar del suceso.

Agentes de la Policía Nacional, en el lugar del suceso. EFE/Jorge Zapata

Dado que en la zona de Urgencias del Hospital Comarcal se congregaron heridos para ser atendidos, miembros de los dos clanes, y además iban llegando miembros de los dos clanes para ver cómo se encontraban sus familiares, la Policía Nacional tuvo que acudir a calmar unos ánimos que ayer martes seguían exaltados. Por ello, la barriada de La Estación está siendo controlada por varios agentes para evitar más altercados. 

El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, informó también ayer que el tiroteo tuvo lugar a raíz de "un problema entre varias familias", y que una riña de estas características es "un problema social que puede ocurrir en cualquier momento, en cualquier sitio, no es habitual que ocurra allí en esa zona, ni en Antequera tampoco este tipo de circunstancias". Tras alabar la actuación policial, detalló que el dispositivo policial en el barrio, para evitar nuevos incidentes, se prolongará "mientras sea necesario".

Testigo de lo ocurrido ha sido Bea, una joven natural de Málaga, pero residente en Antequera, que acababa de salir de trabajar de una empresa de envasado de verduras. Se topó con el tiroteo. Iba en coche, acompañada de una de sus compañeras, cuando cruzaron la avenida en la que se estaba produciendo la reyerta.

Según explica a EL ESPAÑOL de Málaga, había un atasco bastante importante y con el coche detenido escucharon algo "similar a unos disparos". "Le pregunté a mi compañera y me dijo que no, que más bien parecían petardos o algo así, que no estábamos en una película", recuerda Bea. Mientras los coches de delante daban la vuelta, el suyo siguió en línea recta y pasaron por delante del edificio justo cuando se produjo el segundo tiroteo. 

"De repente, escuchamos varios disparos y sentimos un golpe fuerte en el coche. Tuvimos que acelerar muchísimo agachadas, por si nos alcanzaba algún tiro", cuenta Bea, con el miedo en el cuerpo aún. "Fuimos las únicas que tiramos recto; en la gasolinera nos bajamos y no podíamos creerlo, teníamos un disparo marcado en la puerta del coche".