Mujer desayunando.

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El plato típico de Aragón perfecto para desayunar: una receta dulce fácil y lista en pocos minutos

Se trata de un postre exquisito, ideal para ocasiones especiales durante el desayuno, y que puedes elaborar e en casa en tan solo 5 minutos de preparación y 30 minutos de horno.

Más información: Este es el postre hojaldrado más famoso y exquisito de Aragón: es muy fácil de hacer y se prepara en 5 minutos

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El desayuno en Aragón varía según la zona y las costumbres de cada persona, pero hay algunas opciones tradicionales que destacan se encuentran el pan con aceite y azúcar, una combinación clásica en los pueblos, así como el pan con tomate y jamón de Teruel, al estilo catalán, pero con el toque aragonés del jamón D.O.P, o las migas con huevo frito o uvas, aunque más común en almuerzos, algunos lo toman de desayuno.

Sin embargo, también hay muchas opciones dulces típicas en Aragón, caso de las tortas de alma (empanadillas dulces rellenas de calabaza y miel), los crespillos (buñuelos típicos de Huesca hechos con hojas de borraja) o los churros con chocolate, especialmente en Zaragoza y Teruel.

Y además de las anteriores opciones, hay un dulce aragonés que no puede faltar en los desayunos especiales de los aragoneses: la Trenza de Almudévar, un hojaldre con frutos secos y azúcar glas.

La Trenza de Almudévar es un dulce tradicional de Aragón, concretamente de la localidad oscense de Almudévar, en Huesca. Se trata de un bollo de hojaldre fermentado, relleno de frutos secos (nueces y almendras) y pasas, con un toque de crema pastelera y un baño de glaseado que le da su característico brillo.

La Trenza de Almudévar fue creada en los años 80 por la Pastelería Tolosana, una panadería familiar que popularizó este dulce hasta convertirlo en un icono de la repostería aragonesa. Hoy en día, sigue siendo una de las especialidades más demandadas y ha inspirado versiones en otras pastelerías de la región.

Ingredientes

250 g de harina de fuerza

10 g de levadura fresca (o 3 g de levadura seca)

125 ml de leche tibia

1 huevo

50 g de mantequilla derretida

40 g de azúcar

1 pizca de sal

50 g de mantequilla en pomada

50 g de almendras laminadas

50 g de nueces troceadas

50 g de pasas

50 g de crema pastelera (opcional, pero le da más jugosidad)

1 huevo batido (para pintar antes de hornear)

100 g de azúcar glas

2 cucharadas de agua o zumo de limón

Paso 1

Preparar la masa. Disuelve la levadura en la leche tibia y deja reposar 10 minutos.

Paso 2

En un bol, mezcla la harina, el azúcar y la sal.

Paso 3

Añade el huevo, la mantequilla derretida y la leche con la levadura. Amasa hasta obtener una masa elástica (unos 10 minutos).

Paso 4

Deja reposar en un bol tapado con un paño durante 1 hora o hasta que doble su tamaño.

Paso 5

Estira la masa en forma de rectángulo (unos 30x40 cm).

Paso 6

Unta la mantequilla en pomada sobre la superficie.

Paso 7

Reparte las almendras, nueces, pasas y la crema pastelera (si la usas).

Paso 8

Enrolla la masa formando un cilindro largo y córtalo por la mitad a lo largo, dejando un extremo sin cortar.

Paso 9

Trenza las dos partes cruzándolas suavemente y coloca en una bandeja de horno con papel vegetal.

Paso 10

Deja reposar 30 minutos para que leve un poco más.

Paso 11

Precalienta el horno a 180°C.

Paso 12

Pinta la trenza con huevo batido y hornea durante 20-25 minutos hasta que esté dorada.

Paso 13

Mezcla el azúcar glas con agua o zumo de limón hasta obtener un glaseado espeso y viértelo sobre la trenza recién horneada.

Paso 14

Deja enfriar antes de servir.

Algunos de los consejos básicos que tienes que tener en cuenta para elaborar esta receta son los siguientes: en primer lugar, puedes añadir un poco de miel al glaseado para darle más brillo. Además, si la quieres más crujiente, hornea 5 minutos más. Y de la misma forma, se puede conservar 2-3 días en un recipiente hermético o congelar.

Se suele tomar en el desayuno o la merienda, acompañada de café, chocolate caliente o un vino dulce como el moscatel. También es un dulce habitual en celebraciones y regalos gastronómicos. Es un ejemplo de la repostería aragonesa que ha sabido trascender fronteras y hoy en día se puede comprar incluso fuera de Aragón.

Aunque nació en Almudévar, este dulce se ha hecho famoso en toda España y se vende en diferentes puntos del país, especialmente en tiendas gourmet y panaderías especializadas.

La Pastelería Tolosana sigue elaborando la receta original y ha registrado la marca "Trenza de Almudévar", asegurando su autenticidad. En consecuencia, es uno de los productos de repostería más vendidos en Aragón.