Antonio Banderas en 'El Hormiguero'.

Antonio Banderas en 'El Hormiguero'.

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Antonio Banderas rompe su silencio sobre la próxima boda de su hija Stella: “Lo demás me importa un pito”

El actor malagueño regresó a ‘El Hormiguero’ para hablar de sus próximos proyectos profesionales y también personales.

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Por segunda vez en la temporada, Antonio Banderas se convertía este miércoles en el invitado de El Hormiguero, programa al que fue con multitud de proyectos debajo del brazo para dar a conocer. Desde la llegada del musical Gipsy a Madrid, que él produce, hasta sus andanzas en el mundo de la restauración, o la película familiar que tiene pendiente de estreno.

El médico me dice vive la vida. Lo que uno no puede hacer es morirse en vida”, le decía a Pablo Motos al llegar al plató, sobre todo ese horizonte profesional que tiene ante sí. Admitió estar ocupado, pero “ocupado haciendo las cosas que me gustan”. “A lo mejor, antes de sufrir ese ataque al corazón, sí estaba metido en cosas que no me hacían falta”, reconocía el artista, que comparó el cambio de vida tras el infarto con el comenzar a utilizar gafas.

Tal como dijo en su anterior visita, Banderas narró que con Gipsy trabaja a pérdidas, aunque la acogida por parte del público sí le permite pagar la compañía. “Pero no voy a amortizar el espectáculo”, sentenciaba.

En ese sentido, Banderas reconoció que podría recortar gastos, por ejemplo, pregrabando parte de la música y teniendo seis músicos en lugar de 18. Pero defiende la verdad en el teatro, la conexión entre público y artistas. En tiempo de crisis la gente acude más al teatro porque acude a la verdad”, afirmaba.

En la actualidad, Antonio tiene pendiente de estreno la película Paddington: Aventura en la selva en la que hace de un capitán de barco cuya historia se va desvelando con sus antepasados. Un papel que aceptó con una condición: cambiar su final, porque en el mundo anglosajón los hispanos se dibujan como los malos. Así, pidió que su personaje se redimiese, y que el villano fuese otro, que no quiso desvelar.

Sobre esto, recordó que al llegar a Estados Unidos muchos actores de Puerto Rico o latinos le advirtieron que los hispanos siempre eran relegados a villanos. Sin embargo, él logró pocos años después enfundarse la máscara del zorro, y ser un héroe con acento hispano y que el malo hablase un inglés perfecto.

De su ámb ito más personal, Pablo Motos preguntó a Antonio Banderas por la próxima boda de Stella, su hija, y cómo lo vivía poniendo en una balanza la ilusión y en la otra el vértigo. “Gana la ilusión”, contestaba rotundo. Así, detalló que su futuro yerno “es un niño que venía a jugar, lo he visto en mi casa con tres y cuatro años. Es un tío muy guapo, muy listo, que la quiero mucho. Lo único que quiero para mi hija es que la quiera, y la quiere, lo demás me importa un pito”.

Más adelante, el intérprete también explicó que lo primero que piensa al despertar es que está vivo, y que suele despertarse con su perro chihuahua respirando cerca y dándole un lametón en la oreja. Del mismo modo, admitió que de pequeño se enamoró, con unos siete años, de la cantante italiana Rita Pavone, y que en Hollywood, para superar la resaca, suelen tomar bloodymarys, aunque no hay nada que quite el malestar de una manera mágica más que “fingir, que es lo que hacemos profesionalmente”.