J.M.A. 



Las organizaciones agrarias con mayor representación en Salamanca, Asaja, Coag y Upa, regresarán a las calles de la capital del Tormes el próximo 24 de marzo para protestar por el nuevo estatus de protección del lobo y las negativas consecuencias que auguran para la ganadería de extensivo. Según informaron las tres opas este lunes, la movilización está prevista con dos centenares de vehículos circulando por la ciudad, a fin de preservar las medidas de protección contra le expansión del COVID-19.



Precisamente, la pandemia es la razón por la que, según dijeron, no se han movilizado antes ante la nueva estrategia de conservación del lobo que “pretende imponer” el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, encabezado por Teresa Ribera, cuya destitución reclamaron en reiteradas ocasiones. 

Sentimos que nos va a perjudicar muchísimo”, valoró Juan Luis Delgado, presidente de Asaja Salamanca.

De este modo, el 24 de marzo saldrá una comitiva de 200 coches y tres tractores del aparcamiento de Las Bernardas para realizar un recorrido por la avenida de la Aldehuela, paseo Canalejas, plaza de España, avenida Mirat hasta Puerta Zamora, donde realizará un cambio de sentido y regresará por la avenida Mirat a plaza de España. Allí tomará el último giro para enfilar la Gran Vía y finalizar ante la Subdelegación del Gobierno. La intención es hacer entrega de un manifiesto a la subdelegada, Encarnación Pérez, y no hacer declaraciones públicas para evitar que los manifestantes bajen de sus coches.



José Manuel Cortés, presidente de Coag, destacó la “unidad de acción” con la que acuden las tres organizaciones para reclamar la destitución de Ribera por “su totalitarismo ejerciendo el poder”. Cortés consideró que, precisamente, “en las historias de poder, el campo siempre pierde”. Después de asegurar que, desde los poderes, se les ha hecho “bullying” y se les ha usado “como moneda de cambio de algo”, el presidente de Coag sostuvo que “son los agricultores y ganaderos quienes están en peligro de extinción”.



Por contra, la “fauna que va en aumento”, según espetó, es la de los “déspotas 'ecolojetas' de 140 caracteres”, en alusión a los colectivos ecologistas que defienden la total protección del lobo. De hecho, Cortés reivindicó su derecho a manifestación y tildó de “inaceptable”, que la “loba alba”, en referencia a la ministra, “trate de imponer un estatus al lobo que no se sostiene”. Por todo ello, solicitó abiertamente al presidente, Pedro Sánchez, que prescinda de sus servicios la frente del Miteco.



Por su parte, Carlos Sánchez, presidente de Upa, reconoció que se han pensado mucho convocar esta movilización, pero “no es gratuita”. Sánchez teme una “expansión brutal del lobo” con la nueva normativa y criticó que no solo se proteja su permanencia y crecimiento en aquellos territorios donde ya está implantado, sino que la hoja de ruta del Gobierno pretenda habilitar reservorios donde actualmente no hay manadas.



Asimismo, Sánchez se sumó a las criticas a la ministra Ribera, a quien tildó de “prepotente”, y mostró su desacuerdo con la falta de sintonía que, en su opinión, ha mostrado con las comunidades donde están la mayoría de ejemplares. “Aquí tenemos mucha experiencia y no nos hacen caso. Nos quieren quitar la herramienta de control que tenemos, que es la caza. Y va a haber un conflicto claro con la ganadería extensiva”, auguró. “Quieren que hagamos cercas impenetrables. ¿Confinamos a los animales en naves? ¿Los metemos en casa?”, se preguntó, antes de sentenciar que “tiene guasa que el Ministerio se llame 'de Reto Demográfico' cuando está intentando echar a los ganaderos y los agricultores”.