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Modificaciones en las ayudas a la reposición de ganado

18 marzo, 2019 11:27

El Boletín Oficial de Castilla y León publica este lunes la modificación de las bases reguladoras de las ayudas para la compra de ganado bovino, ovino y caprino para la reposición de reses como consecuencia de su sacrificio en aplicación de los programas sanitarios de enfermedades en los rumiantes.

La principal novedad de estas bases es que se amplían las ayudas a la reposición de ganado a los animales sacrificados voluntariamente tras ser diagnosticados con agalaxia contagiosa, maedi visna o cualquier otra enfermedad frente a la que se establezcan programas sanitarios de lucha y control.

Según han informado desde el departamento que dirige Milagros Marcos, esta ayuda supone un apoyo económico para reponer animales de las ganaderías afectadas y pretende dar un impulso al sostenimiento de esta actividad en la Comunidad y ayudar al mantenimiento de las explotaciones que han tenido problemas sanitarios.

"La normativa autonómica existente hasta ahora era muy completa, ya que recogía la subvención por la reposición de los animales sacrificados en vaciados sanitarios en enfermedades objeto de campaña de saneamiento, como son la brucelosis bovina, ovina y caprina; la tuberculosis bovina; las encefalopatías espongiformes transmisibles y la lengua azul", han defendido las mismas fuentes que han recordado que también se subvencionaba la reposición de animales diagnosticados de otras enfermedades, entre las que destaca la tuberculosis caprina.

Desde la Consejería de Agricultura y Ganadería han recordado también que l Gobierno autonómico ha establecido en los últimos años diversos programas específicos sanitarios para luchar contra enfermedades de los animales que pudieran limitar su comercialización o que pudieran afectar a la competitividad de las explotaciones ganaderas.

Es el caso de los programas de lucha contra agalaxia contagiosa y maedi visna, con el objeto de que las explotaciones ganaderas de Castilla y León pudieran calificarse sanitariamente frente a ellas.

"La puesta en marcha de estos programas supone una mejora productiva importante y además contribuye a la apertura de mercados desde su inicio, lo que confiere una ventaja inmediata para los ganaderos incluidos en estos programas de control, dado que el estar en ellos se exime a los ganaderos de la obligación de obtener la certificación sanitaria a proveedores que exige la normativa nacional para exportar productos lácteos", han asegurado desde la Consejería de Agricultura.

En el caso de agalaxia contagiosa y maedi visna, Castilla y León es "pionera" a nivel nacional en el establecimiento de los programas sanitarios, y en el entorno europeo sólo Francia ha implantado un programa oficial de control de agalaxia contagiosa.

Adicionalmente, dado que los machos ovinos resistentes a la enfermedad de scrapie no son muy abundantes y ello repercute en el precio de compra, se ha optado por incluirlos en la ayuda, "de manera que las explotaciones de ovino y caprino que pudieran estar afectadas por esta enfermedad pudieran subvencionar la adquisición de machos genéticamente resistentes a esta enfermedad que colaboren a la mejora sanitaria del rebaño".

En Castilla y León los avances favorables en la lucha frente a estas enfermedades han sido posibles por el esfuerzo y colaboración del sector ganadero y la Administración regional, "por ello, el estatus sanitario alcanzado por las explotaciones ganaderas de la Comunidad les permite acceder con ventaja a los mercados de animales vivos y sus productos".

Según han recordado a este respecto, en 2018 este esfuerzo se consolidó en el caso de la brucelosis bovina, la UE ha declarado las provincias de Burgos, Soria, Valladolid y Zamora como oficialmente libres.

Respecto a la tuberculosis bovina, el avance sigue siendo paulatino y constante. La prevalencia (número de explotaciones positivas sobre el total de explotaciones saneadas) se cifró en 2017 en el 1,63 por ciento. Así, la prevalencia se ha reducido en el 43 por ciento en cuatro años, unos datos que suponen una consolidación del estatus sanitario regional, "lo cual distancia a los ganaderos de bovino castellanoleoneses de otras comunidades competidoras".