Sergio López tiene 24 años, es abogado recién licenciado, ha sido parte activa del movimiento estudiantil de Zamora, es militante de Izquierda Unida; y desde esta legislatura, concejal de Juventud y Fiestas del Ayuntamiento de Zamora. Una clara vocación de servicio y de lucha política sin acercarse a la treintena, que ejemplifica que la política zamorana tiene cantera para salir adelante. Algo más que necesario, cuando la propia juventud de la era 'Tik Tok' se muestra más que desencantada y desconectada de la actividad municipal, parlamentaria y política en general.

Tal es el nivel de implicación de Sergio López en la política, también nacional, que forma parte del núcleo más duro de IU en Zamora con respecto los designios de Alberto Garzón y su fusión con Podemos, que se debatirá en la Asamblea Federal que su convulsa formación celebra los días 26 y 27 de marzo.

Pregunta.- 24 años. Primera ocasión que entrabas a las listas municipales por Izquierda Unida y terminas de concejal ¿Se espera algo así cuando te colocan en el puesto número diez?



Respuesta.- La verdad es que no se espera. Sí confiaba en que sacáramos un buen resultado, pero no te lo imaginas cuando te comprometes y aceptas ir en la lista.

R.- Y es que el partido venía de tener ocho concejales y llega a la mayoría absoluta con catorce.

R.- Algunos compañeros eran muy optimistas, pero yo en la porra que hacíamos puse que sacaríamos nueve, lo justo para no salir yo.



R.- ¿Cómo es ese ‘primer golpe’ de “ahora voy a ser concejal”?

R.- Al principio muy contento, pero no tanto por haber salido concejal, sino por haber conseguido el resultado de la mayoría absoluta para Izquierda Unida, que después de tantos años era un reconocimiento al trabajo de los compañeros que estuvieron en el mandato anterior y el resto de las etapas en la oposición.



P.- Dedicarse a la política suena a cosa de “gente mayor”, pero tanto tú como el concejal de Barrios, Pablo Novo, apenas llegáis a la treintena ¿Rompe esto el mito?

R.- Aunque sea tirar piedras sobre mi propio tejado, creo que en la política tiene que haber gente con experiencia y convicciones firmes durante toda su vida. Si es verdad que últimamente se dice que los jóvenes participen en política es un valor, y es positivo, pero sobre todo creo que lo importante es que haya gente con experiencia y valores.



P.- Entonces, ¿de dónde sacas la experiencia tuya o la de tu compañero Pablo Novo?

R.- Correcto, sí. Pero hablo sobre todo por este discurso que hay que la juventud en política es un valor o algo positivo, lo fundamental en política, para mi es lo otro. Está muy bien que la gente joven quiera tomar partido en estas cuestiones, sobre todo, para ir cogiendo experiencia, pero lo importante es la experiencia y las convicciones.



P.- Al final, el futuro es nuestro, ¿no? Si los jóvenes no se involucran en la política, cuando la gente que tiene experiencia se vaya, ¿qué va a ocurrir?

R.- Es cierto también, una cosa no quita la otra.



P.- ¿De dónde viene esta vocación de servicio tan joven?

R.- Como otros compañeros de Izquierda Unida, nuestro primero contacto con la política fue a través del movimiento estudiantil, en concreto, del Sindicato de Estudiantes, y en las huelgas contra la Lomce. Empezaron cuando yo estaba en cuarto de la ESO, y a partir de participar en las movilizaciones por la escuela pública, algunos nos dimos cuenta de que hacía falta algo más, optando por una organización, que comprendiera todos los sectores de la lucha social. Y ahí estaba Izquierda Unida. Siempre nos apoyó, tanto dentro como fuera de la Plataforma por la Escuela Pública.



P.- Ahora concejal de Juventud y de Fiestas ¿Cómo se hace lo segundo sin poder celebrar ningún acto multitudinario en época de Covid?

R.- Echándole imaginación. La gente suele considerar que el departamento de fiestas es solamente entretenimiento, y no es eso. Depende de cómo se enfoque, y puede que en algunos ayuntamientos sea así. Pero no para nosotros. Debemos tener en cuenta que es un sector que mueve trabajo y dinero, y por eso hay que echar imaginación para seguir organizando cosas, porque hay muchos trabajos que dependen de ello. Directamente les afecta a artistas o pequeñas compañías de teatro o músicos, pero también a técnicos de todo tipo y relacionados, a mayores de efecto económico que tiene en otros sectores de la ciudad la celebración de eventos.



P.- ¿Cómo se hace para organizar fiestas y echarle imaginación en esta situación actual?

R.- Es complicado. Pero, por ejemplo, con las fiestas de septiembre, nos podríamos haber amedrentado y no haber hecho nada o lo mínimo, pero creo que conseguimos hacer cosas y adaptarnos a la situación. Al final todo pasa por estudiar las restricciones que hay en cada momento y hacer un poco más de esfuerzo económico para conseguir sacar adelante conciertos o actividades culturales que animen a la gente. Porque es importante dar un tirón al sector para que no se paralice en estos tiempos, pero también dar a la gente un poco de alegría en las calles y tener la moral alta.



P.- ¿Cómo fue tomar la decisión de suspender primero San Pedro y luego La Concha?

R.- No fue una decisión fácil. Sobre todo, porque teníamos ya casi todo el programa avanzado y a nadie le gusta dejar las cosas a medio hacer. Pero fue una medida necesaria. Hasta el último momento tuvimos la esperanza de que mejorara la situación, o al menos, poder adaptar algunas cosas, pero al final hay que ser prudentes y saber cuándo hay que recular.



P.- ¿Cómo ves la celebración de las fiestas para este nuevo año?

R.- Lo veo algo mejor que el año pasado y necesitamos ser optimistas en esta Concejalía. Confío en que se pueda hacer, como mínimo, con las condiciones que tuvimos en septiembre con las Fiestas de la Concha. En ese escenario estamos trabajando, porque unas fiestas así no es algo que se organice de la noche a la mañana. Son muchas cosas para planificar y los contratos tienen su tiempo de tramitación. Yo confío en que, aunque la situación no vaya todo lo bien que dicen que va a ir, pero mínimo que podamos hacer conciertos con control de aforo y medidas de desinfección.



P.- ¿Hablamos de San Pedro o La Concha? Porque la diferencia de junio a septiembre puede ser abismal.

R.- Me refiero a San Pedro. Estamos trabajando en unas fiestas de junio con este escenario. De momento, discomóviles y orquestas quedan descartadas. Para eso igual habría que esperar hasta 2022.



P.- Aunque sin duda la celebración por excelencia en Zamora es su Semana Santa, ¿cómo prevé que va a ser la Semana de Pasión en Zamora? Y más después de conocer que el Obispado autorizaba la bendición de palmas.

R.- Dependerá de lo que digan las autoridades. Desde la Concejalía de Fiestas no entramos en ese tema. Es algo que, evidentemente, tiene una repercusión económica en la ciudad y también cultural. Creo que en materia de restricciones tiene que primar la salud.



P.- Si vosotros necesitáis hacer conciertos con aforo limitado y medidas sanitarias adicionales, ¿entiendes que aplicado a la Semana Santa sería igual?



R.- Entendemos que lo justo es que las restricciones y medidas que los ayuntamientos tenemos que guardar para celebrar este tipo de eventos, sean igualmente aplicables y hay que ser igual de rígidos para todos. Lo que no puede ser es que haya trabajadores de la cultura que no puedan ejercer su actividad por las restricciones, pero luego se permitan otros eventos.



P.- Y sobre la juventud de Zamora, ¿qué le espera en la ciudad que desde Izquierda Unida van a gestionar, al menos, hasta 2023?

R.- Tenemos un proyecto que llevábamos en el programa electoral, y ya estamos trabajando sobre él durante el año anterior, pero que tuvimos que paralizar por la pandemia, porque tampoco sabíamos el uso que le podíamos dar. Se trata de la bolsa de jóvenes artistas, que estamos ultimando y estamos viendo la forma de sacar adelante. La idea es que, a parte de promocionar el talento artístico joven de esta ciudad, que hay muchísimo, y no solamente en la música, sino también en todas las disciplinas. Con ella queremos promocionarles y que, conforme a la legalidad, el Ayuntamiento pueda contratarlos para sus programaciones culturales y festivas, dándoles un espacio para que puedan coger experiencia y darse a conocer.

Además, fomenta que, entre todos los que se inscriban en la bolsa colaboren y buscamos un ocio colaborativo, donde sean los propios jóvenes los protagonistas los que elijan el ocio que quieren para la ciudad.



P.- ¿Y cómo se le va a pedir consulta a los jóvenes?

R.- Aún tenemos que ver la disposición de los jóvenes que se apunten a la bolsa. El objetivo a medio plazo que tratamos de conseguir es generalizar la colaboración con las jóvenes aristas de Zamora para organizar cosas para ellos y la ciudad, donde sean los protagonistas. Nosotros les proporcionaremos todo el apoyo económico que necesiten y esperamos que salga adelante, porque en Zamora hay mucho talento. Además, la bolsa no solo se dirigirá a jóvenes empadronados en la capital, sino aquellos que estén estudiando en la ciudad o de algún pueblo, para ampliar terreno.



P.- ¿Cuál es la previsión para sacar adelante esta bolsa?

R.- En los próximos meses. Las bases ya se han llevado a Comisión Informativa y quedamos con los otros grupos que me mandarían propuestas, pero no he recibido ninguna. Así que, espero que este mes lo tengamos.



P.- ¿Qué se hace desde la Concejalía de Juventud para aminorar el gran problema de la despoblación en la capital?

R.- Cuando se habla de despoblación debemos tener en cuenta que es un fenómeno generalizado, que no afecta solamente a Zamora ni a España. Es una cuestión que guarda relación directa con el modelo productivo que tenemos, por las deslocalizaciones de la industria que promueven, para reducir costes.

Entonces lo que se puede hacer a nivel local es limitado o no es lo mismo que se puede hacer desde otras administraciones. Todos tenemos nuestras competencias y, en proporción, creo que todos tenemos que dar el máximo. Desde el Ayuntamiento lo que tenemos pensado es habilitar un plan de ayudas directas a la vivienda para jóvenes, tanto para alquiler como primera hipoteca; y fomentando el empleo joven dentro de nuestras capacidades.



P.- A nivel regional ya hay ayudas al alquiler, dentro del fondo nacional, que la Junta gestiona ¿Podrían estas del Ayuntamiento cubrir la parte de primera hipoteca que la Junta?

R.- Tendríamos que ver cómo estructurarlo. Como bien has dicho son ayudas que maneja la Junta, y por eso tenemos que estudiarlo bien y ver cómo compatibilizarlo. Al final, yo creo que tenemos que ver cómo compatibilizar las deficiencias de la Junta en ese sentido. Si se destinara más dinero a estas cuestiones, las entidades locales no tendríamos que entrar, pero la necesidad social está ahí y las intenciones son exprimir al máximo nuestras competencias, para hacer lo que podamos.



P.- Ahora que la movilidad está limitada y que hemos vivido de cerca lo importante que es tener a nuestra gente cerca, ¿podrán valorar más los jóvenes el quedarse en su tierra?

R.- La despoblación como fenómeno no se trata de valorar estar cerca de los suyos, lo importante es que en el territorio donde residas puedas encontrar un empleo de calidad y estable. Pero si la economía que tenemos en Zamora, que está prácticamente enfocada a la hostelería y sector servicios, que solo se ofrecen contratos de tipo temporal, y en unas condiciones muy precarias, pues hace que las perspectivas de quedarte en esta ciudad solo pasen por este tipo de trabajos, y nadie se va a querer quedar.

Volvemos al tema de las competencias. El Ayuntamiento tiene las suyas, y con distintas ayudas podemos intentar aupar económicamente a los jóvenes para que se queden aquí, pero lo fundamental, que es tener un trabajo digno no lo tienen, se van a ir a otro sitio. Ahí es donde el Gobierno tiene que derogar la Reforma Laboral de 2012 del Partido Popular, porque los índices de precariedad y temporalidad no han hecho más que aumentar. Esta reforma lo único que ha hecho es precarizar el trabajo y destruir empleo.



P.- Ya se está trabajando en la elaboración de nuevo Plan de Juventud para Zamora ¿Qué podemos esperar de él? ¿Para que sirve a efectos prácticos?

R.- Lo primero que vamos a intentar es que se cumpla.  Para eso tenemos que ser serios y ver que cosas puede hacer el Ayuntamiento. Porque voluntad política tenemos y así deberíamos de hacer todas las organizaciones juveniles para, efectivamente, luchar contra la sangría poblacional entre nuestros jóvenes. Pero si queremos ser realistas, tenemos que conocer las competencias del Consistorio.

Por tanto, a lo que aspiramos con el Plan es que sea flexible, que tenga en cuenta el impacto de la pandemia, que se recoja de aquí a 2024, cuando espero que la pandemia se haya acabado, pero las consecuencias aún estarán ahí. Y también, por primera vez, el Plan intenta reflejar un poco la situación laboral y económica de la ciudad. El primero que hizo el Partido Popular y el segundo que hizo el PSOE no reflejaban estos datos, solo los demográficos. Con esto intentaremos ver, en qué medida, podemos actuar sobre esa realidad.

Con él, nuestro propósito es también estudiar cómo está impactando la ludopatía en la población de Zamora. A nivel nacional estamos viendo estadísticas muy alarmantes y preocupantes; por lo que nuestra voluntad a largo plazo, dentro de Izquierda Unida, es elaborar un modelo de ocio alternativo y sano para la gente joven. Esto pasa, por tanto, por plantarle cara a la ludopatía y fomentar formas de ocio saludable e intentando concienciar a la gente joven de los peligros de las apuestas.



P.- Viene cargado de críticas, incluso antes de elaborarse ¿Qué opinión te merecen las llegadas de Juventudes Socialistas o Nuevas Generaciones?

R.- Me gustaría destacar que, por primera vez, estamos publicando el borrador para conocimiento de la sociedad. Antes ni se hacía ni se abría a la participación de asociaciones de jóvenes. Por otro lado, las críticas forman parte del juego político y, aunque se trate de un borrador, es legítimo que quieran adoptar su postura. Lo que no acabo de entender y no me parece lógico es, que, habiendo tenido competencias en gobiernos anteriores, no se hayan preocupado por hacer todo lo que ahora solicitan. Para mí, puede calificarse de oportunismo.

A la hora de trabajar en este plan, y con pleno respeto por las ideas políticas que cada uno tenemos, creo que hay que trabajar conjuntamente y eso sería lo ideal y honesto con lo que se ha hecho en el pasado, sin protagonismos.



P.- El pasado 21 de febrero se celebraba la reunión de la Coordinadora Federal de Izquierda Unida, la situación a nivel nacional es compleja y más con la posible fusión ya por completo en Podemos, ¿cómo ves el futuro del partido en Zamora teniendo en cuenta que sois el sector más crítico de la formación?

R.- Pues no lo sé. En Zamora, desde luego, hay gente para seguir adelante con el proyecto si hace falta. Todos los compañeros estamos ahí e intentaremos defender Izquierda Unida hasta el final. Pero todo dependerá de lo que ocurra en la Asamblea Federal.



P.- Tu mismo lo has dicho. En Zamora hay cantera de Izquierda Unida. Sois muchos y muchos sois muy jóvenes, y teniendo en cuenta esta situación convulsa y la posible retirada de Francisco Guarido, ¿veis continuidad a partir de 2023?

R.- Yo en las Elecciones Municipales es algo en lo que no pienso. Me preocupa más la Asamblea Federal, porque si nos van a obligar a confluir con Podemos, de manera vertical y totalmente contraria a como se ha hecho siempre en esta organización, pues igual nos lo tenemos que pensar. Personalmente, jamás iría en una lista de confluencia con Podemos y, si finalmente nos fusionan, habrá que verlo, porque como ya ha dicho Miguel Ángel Viñas muchas veces: si no tenemos un proyecto a nivel nacional, no tiene ningún sentido.



P.- Es decir, la opción de hacer un partido con la misma gente que Izquierda Unida, con otro nombre, ¿no lo ves?

R.- Yo no me lo planteo bajo ningún concepto. Sin un proyecto político más amplio no tiene sentido, porque no podríamos luchar contra cosas como la despoblación, por ejemplo.



P.- ¿Estaría entre alguno de vosotros el candidato a la Alcaldía de Zamora si Guarido decide retirarse?

R.- Yo espero no ser yo. Ya habrá tiempo de hablar de las Municipales, porque primero hay que terminar esta batalla dentro de Izquierda Unida, para recuperar nuestra soberanía y luego ya veremos.



P.- ¿Y cómo ves recuperar lo que Izquierda Unida era de forma independiente?

R.- Creo que hay mucha militancia que está de acuerdo y que comparte nuestra visión crítica con la deriva de la actual dirección. Pero si esa opinión se va a reflejar o no en las votaciones. En primer lugar, porque, en los últimos años, nuestra organización ha tenido una sangría de militantes desencantados con esta deriva muy importante. Y, en segundo lugar, porque desde el sector crítico se solicitó que se aplazara la Asamblea General para que se garantizara la mayor participación de todos los fados, de manera presencial, pero no se ha querido hacer y es todo telemático. Nosotros entendemos que eso es restrictivo para garantizar la máxima participación de todos los militantes, porque hay muchas zonas rurales donde no pueden acceder a Internet correctamente para poder participar, o compañeros de más edad que no se saben manejar con esta tecnología. A parte, un proceso de estas características con participación telemática provoca una pérdida de los mismos y se está viendo en las asambleas regionales o provinciales.



P.- ¿Es que hay prisa por finalizar la fusión?

R.- Bajo mi punto de vista, creo que sí.