Este miércoles el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se quedó sin sus gafas tras recibir un fuerte puñetazo en la cara de un joven de 17 años mientras hacia campaña por las calles de Pontevedra. A pesar de la hipermetropía que tiene Rajoy acudió al mitín que tenía programada horas después de la agresión, sin sus inseparables gafas.
Un fallo de su equipo de campaña, que deberían haber llevado un par de repuesto, por si las moscas. Lo curioso de la situación no fue si Mariano veía o no a la gente que acudió al mitin a escucharle, sino que por una vez el Presidente estaba más rejuvenecido aunque tenía la mirada cansada. Vamos que debería plantearse la idea de ponerse lentillas, porque esta mejor sin gafas.
Mariano se casó con 'Viri' el 28 de diciembre de 1996, pocos meses después de que su partido llegara por primera vez a La Moncloa y de que Aznar le nombrara ministro de Administraciones Públicas. Entonces llevaba unas gafas grandes de pasta ligera, con el mismo tipo de montura para patillas y lentes.
Ha optado por un modelo también bastante transparente pero con las patillas un poco más gruesas.
Su último modelo, las gafas con patillas anchas de diferente color y material a las lentes al aire. Le oscurecen la mirada y le ponen años.
Tampoco acierta con los modelos de sol, ni en las de paseo ni en las que utiliza para practicar deporte.
Las gafas rotas por la agresión llevaban unas lentes súper reducidas y precalibradas, con anti-reflectante y cristales endurecidos. Son de la marca Sillhoutte, y están valoradas en unos 2.000 euros. De momento este jueves lucía unas de repuesto de metal negras, que le daban luz a su rostro pálido, aunque no consiguen rejuvenecerle, como lo harían las lentillas.