Image: Perversidad
Escena de Perversidad comentada por J. Balagueró
Siempre me ha fascinado la forma en que esta película evoluciona en consonancia con la desintegración de su protagonista; cómo se oscurece y se crispa, cómo sus imágenes se vuelven más y más tenebristas a medida que avanza el metraje, cómo su planificación y el montaje se van haciendo más precisos, más modernos. Y toda esta evolución se hace más evidente en los últimos minutos, especialmente en la escena en que el personaje de Robinson se encierra en su casa y se enfrenta a su culpa y su tormento tras la ejecución de Johnny. Una planificación casi onírica, exacta, que juega sabiamente con el diseño sonoro y la iluminación para convertirla en un ejemplo perfecto de cine moderno y definitivamente avanzado a su tiempo. Las voces acusadoras de sus dos víctimas resonando en la cabeza de Chris, los efectos ópticos del cartel luminoso junto a la ventana que le amenazan y le acorralan, el montaje percutivo y nervioso, casi conceptual... Un ejemplo evidente, como tantos otros, de que el origen de la modernidad debe buscarse, casi siempre, en los referentes más clásicos.| Esa maldita luz de los sueños, por Lorenzo Silva Ficha y datos de la película Entrevista a Fritz Lang Mondo perverso, por Jesús Palacios La culpa y el tormento, por Jaume Balagueró Cronología de Fritz Lang |