Ilustración con el logo de DeepSeek en la pantalla de un teléfono móvil sobre el logo de ChatGPT.

Ilustración con el logo de DeepSeek en la pantalla de un teléfono móvil sobre el logo de ChatGPT. Reuters

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Empiezan los ataques contra DeepSeek, la IA que ha dejado en ridículo a la industria: OpenAI dice que la copia

OpenAI afirma tener pruebas de que DeepSeek, la Inteligencia Artificial de procedencia china, ha sido entrenada usando ChatGPT.

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En apenas un par de días, DeepSeek ha conseguido poner patas arriba la industria de la Inteligencia Artificial, presentando un nuevo modelo, llamado R1, que es capaz de hacer lo mismo que el mejor modelo de ChatGPT hasta ahora, pero completamente gratis. 

Usar DeepSeek es muy fácil, tanto en móviles como en la web, y sólo requiere de la creación de una cuenta gratuita; por si fuera poco, usa un modelo 'open source' que libera el código para que cualquiera pueda usarlo en sus propios proyectos. Ha sido todo un 'golpe en la mesa' que ha despertado a inversores y expertos de su idilio con la IA, y muchos esperábamos la respuesta de las grandes compañías estadounidenses.

Aunque la reacción inicial de líderes como Sam Altman de OpenAI ante DeepSeek fue diplomática, elogiando sus logros técnicos, no ha hecho falta esperar mucho para que lleguen las primeras acusaciones de juego sucio; de hecho, ya hay algunas voces que piden la prohibición de DeepSeek en los Estados Unidos, oficialmente por robo de propiedad intelectual pero en la práctica, para proteger su industria tecnológica.

Las primeras acusaciones han llegado precisamente de OpenAI, que ha asegurado a Financial Times que posee pruebas de que DeepSeek ha usado ChatGPT para entrenar y mejorar su Inteligencia Artificial, aprovechándose del trabajo de sus ingenieros. En concreto, la compañía afirma haber encontrado pruebas de 'destilación', un proceso de aprendizaje automático basado en otra IA; en otras palabras, supondría que R1 de DeepSeek habría sido entrenada usando las respuestas generadas por ChatGPT, analizando su comportamiento y replicándolo.

En realidad, la 'destilación' es un proceso muy común en el desarrollo de IA generativa, para traspasar los avances de una IA a otra nueva; sin embargo, los términos de servicio claramente prohíben usar ChatGPT para 'destilar' otra IA, precísamente para evitar que sus rivales simplemente copien los avances obtenidos por OpenAI. 

Esta se trata de una grave acusación, que pretende dejar en evidencia a DeepSeek y su proceso de desarrollo de R1; el mensaje es claro: OpenAI no cree que DeepSeek haya sido capaz de desarrollar una IA capaz de competir con ChatGPT con una fracción del presupuesto, como se afirma.

Por su parte, Microsoft, el gran aliado de OpenAI, ha sido algo más cauta, reportando a Bloomberg que está "investigando" el posible uso de ChatGPT de parte de DeepSeek. Esta denuncia se suma a la que ya hicieron empleados de OpenAI de que DeepSeek obtiene demasiados datos personales de los usuarios, que luego puede vender a 'socios comerciales'.

Por supuesto, a nadie se le escapa la ironía de que ahora OpenAI esté muy preocupada por la propiedad intelectual y el robo de datos. Hablamos de la misma OpenAI que fue 'pillada' supuestamente entrenando a su IA con vídeos de YouTube sin permiso, que fue denunciada por robar datos personales para entrenar a su IA, y que fue notificada por vulnerar la ley de protección de datos de la UE.

La cuestión ahora es qué ocurrirá con DeepSeek después de estas acusaciones. El máximo responsable de IA del gobierno de Donald Trump, David Sacks, ha confirmado a Fox News que existen "pruebas sustanciales" del 'destilado' de ChatGPT de parte de DeepSeek, sin dar más detalles. En el peor de los casos, DeepSeek podría seguir los pasos de TikTok y ser prohibida en los Estados Unidos.