Mariano Rajoy está convencido de que la única salida para evitar terceras elecciones conduce a conseguir el voto afirmativo de Ciudadanos a su investidura. Tener el apoyo a favor de 169 diputados -137 del PP y 32 de C´s- sería "la única manera de poder convencer al PSOE" de que se abstenga, aunque sea por la mínima. Con este argumentario, el presidente del Gobierno en funciones aprovechó la reunión que mantuvo con sus ministros el viernes por la mañana para pedir personalmente a su equipo de Gobierno que se vuelque intensamente para conseguir ese cambio de postura de Albert Rivera. "Yo lo voy a hacer y quiero que vosotros también lo hagáis", les pidió. 
Para avalar su tesis de que la 'vía 169' es la única alternativa que tiene para retener La Moncloa, Mariano Rajoy aseguró a sus ministros que el PSOE no va a cambiar su posición porque ya manejan encuestas internas que pronostican mejores resultados electorales en unas terceras elecciones que los 85 diputados que consiguieron el 26J. 
Si finalmente la candidatura de Mariano Rajoy consigue sumar 169 apoyos en el Parlamento, el presidente del Gobierno en funciones confesó a su equipo que habría otra nueva alternativa: "Abrir negociación con el PNV en septiembre", una vez que se celebren las elecciones en el País Vasco el 25 de septiembre.  
Desde que aceptó el encargo del rey y Albert Rivera se comprometió con él a mantener un canal de comunicación permanente, en el Gobierno ya tienen un plan en la cabeza para conseguir que Ciudadanos acabe votando sí a la investidura de Mariano Rajoy. Fuentes de Moncloa reconocen que quieren negociar "en un mismo pack" la investidura, el techo de gasto y los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2017 al considerar que si se cierra un acuerdo para ser reelegido presidente del Gobierno, "lo demás se aprobaría inmediatamente". 

Una reunión inminente

Mariano Rajoy pretende volver a reunirse con Albert Rivera "el martes o el miércoles" y avanzar en las negociaciones de los PGE. En el PP insisten que "lo importante" no es la fecha de la investidura, sino la del acuerdo, que "determinará el resto de fechas". La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, recordó tras el Consejo de Ministros del viernes que "el cauce de diálogo" entre C´s y el PP es "un primer paso positivo" para avanzar en la formación de Gobierno. "Ahora se trata de seguir avanzando en el camino, seguir hablando. Hay muchos puntos en los que podemos entendernos y nuestra disposición a ese entendimiento es muy amplia". 


El PP quiere aprovechar ese canal abierto con C´s para "estrechar tanto los puentes" que finalmente Ciudadanos tenga que claudicar y convierta su abstención en un sí. "Tienen que entender que cerrar un acuerdo de gobernabilidad y no apoyar la investidura es incompatible. Porque una cosa no se hace sin la otra", resumen fuentes populares. Sin embargo, en el partido de Rivera nadie cuestiona que el voto final a la investidura de Mariano Rajoy es una abstención y en ningún caso se plantea, al menos a día de hoy, modificarlo para votar a favor. 

"Elementos importantes de coincidencia"

En Génova no pierden la esperanza de que este proceso fructifique. Para argumentar el porqué Ciudadanos debe votar sí a Mariano Rajoy recuerdan que "hay elementos importantes de coincidencia" en los que se pueden trabajar. Sin embargo, no quieren aventurarse y dar pasos en falso. Por eso hablan de que queda por delante "mucho trabajo" que hacer y hay que hacerlo "con prudencia, seriedad y rigor".
Mientras las negociaciones con el partido naranja avanzan tímidamente, nadie en el Partido Popular quiere aventurarse a predecir una fecha para celebrar una sesión de investidura. Sáenz de Santamaría avala la tesis de su jefe y asegura que "lo importante es la fecha del acuerdo, no la del debate".
Hasta que no se aclare el panorama, el entorno de Rajoy se resiste a dar una fecha de investidura. “La fecha del acuerdo determinará el resto de fechas”, contestó la vicepresidenta. Por su parte, la dirección del PP avala que “lo ideal” sería a finales de agosto o primeros de septiembre, aunque ya ni siquiera se descarta que haya que retrasarlo todo hasta después de las elecciones vascas y gallegas, que se celebrarán el 25 de septiembre.
La prioridad máxima del partido conservador es amarrar cuanto antes ese acuerdo de gobernabilidad y obligar después a C´s a comprometerse a apoyar a Mariano Rajoy, la única vía para poder sacar adelante esos compromisos. De momento, en el PP no quieren ni oír hablar de prorrogar los presupuestos, "sería un caos" para todos: administración central, autonomías y ayuntamientos. Esta es la baza con la que el PP juega para que tanto C´s como PSOE reconsideren su postura y "dejen de bloquear" la formación de Gobierno. 

"Momento crucial"

Sáenz de Santamaría también se ha manifestado sobre le debate abierto en las filas del PSOE sobre si debe moverse de su no tras las declaraciones de destacados socialistas como Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero. "Se está en un momento muy importante y crucial" en la democracia española, recordó la vicepresidenta. "Y cada partido debe saber responder al interés general de este momento". El PSOE, lejos de escuchar las voces internas que piden pensar el sentido del voto, saca pecho de su negativa a facilitar un Ejecutivo liderado por Mariano Rajoy y sigue enrocado en un voto en contra de su candidatura. 

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