Una pareja se hace un selfie durante un viaje del Imserso.

Una pareja se hace un selfie durante un viaje del Imserso.

Invertia

Los jubilados que viajan con el Imserso alzan la voz y denuncian los fallos del servicio

Hoteles y aeropuertos vuelven a ser el epicentro de las críticas de los mayores que viajan con el Imserso.

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Indignación entre algunos de los jubilados que han viajado con el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (Imserso), a través de Turismo Social (Avoris), por lo que consideran un servicio con bastantes deficiencias.

Pensionistas tirados durante horas en aeropuertos, alojamiento que no estaba preparados para recibirlos, y comida escasa e incomestible son algunas de las denuncias que han formulado en diferentes puntos de España.

En definitiva, personas que consideran que el servicio no es el adecuado y que no compensa los precios competitivos que pagan. He aquí algunas de las quejas durante la última temporada por las que reclaman que les devuelvan el dinero.

Hoteles que no cumplen las expectativas

Fue el pasado 2 de febrero cuando un grupo del Imserso llegó al hotel que tenían en su agenda en la localidad mallorquina de S’Illot. Dicho grupo estaba compuesto por unas 200 personas procedentes de Barcelona y Bilbao. Y lo que se encontraron los dejo boquiabiertos.

Según explicó uno de ellos a Diario de Mallorca, el hotel no estaba preparado para recibir a los clientes: “Nos hemos encontrado con unas instalaciones sucias y repletas de restos de obras y las habitaciones sin hacer”. De hecho, tardaron unas siete horas en ser instalados.

Pidieron hablar con el director del hotel, que no hizo acto de presencia, y llamaron a la Policía, que tampoco acudió. Al día siguiente, si pudieron hablar con el máximo responsable del establecimiento, que les pidió disculpas.

Más allá del estado inapropiado del hotel, también se quejaron de que no les buscaran una alternativa. Por todo este cóctel, acabaron presentado la pertinente denuncia ante la agencia de viajes que organizó el desplazamiento.

Otro hotel también fue el protagonista de la pesadilla de los jubilados en dos viajes diferentes: uno procedente de Córdoba y otro de Madrid. El mismo estaba situado en la localidad barcelona de Vinyols i els Arcs (muy cerca de Cambrils).

Los cordobeses se quejaron de que la comida era “insuficiente y escasa”, como declararon a los medios de comunicación. Tanto, que si no acudían pronto al comedor, se quedaban sin comer. Para no quedarse sin nada que echarse al estómago, hubo clientes que pagaron una dádiva al camarero para que les sacara algo de la cocina.

En esta ocasión, la policía sí acudió al establecimiento y recogió las denuncias que incluían aspectos como los antes indicados más otros como una limpieza deficiente, que ellos tenían que hacerse las camas ante la falta de personal, e incluso tuvieron que comprar desinfectante para presentar ‘batalla’ frente a las cucarachas.

Una situación que previamente había vivido otro grupo, en este caso de Madrid. Ellos finalmente fueron trasladados a otro hotel tras denunciar su situación ante las cámaras de televisión.

Más allá de los hoteles, los aeropuertos también han sido motivo de enfado para los viajeros del Imserso. Así, en Palma, un grupo con destino Madrid vio como les retrasaron la salida del vuelo durante cinco horas. Su queja se centró en que la compañía aérea sólo les proporcionó un vale de cinco euros para comer.

Y en el aeropuerto de Santiago de Compostela, otro grupo procedente de Lugo, y con destino a Alicante, vio como el temporal cancelaba su vuelo. Su indignación vino porque les ofrecían quedarse cuatro días en Santiago y luego volar. Es decir, que su viaje al Mediterráneo se quedaría en sólo dos días. Finalmente, les pusieron un autobús con el que volvieron a casa.