
Mujer invirtiendo en Bolsa
Adiós al miedo a invertir en España: este es el sencillo truco para superarlo y hacer crecer tu dinero
El miedo a invertir es cada vez más común entre los españoles, te contamos cómo superarlo para poder aumentar tus ingresos.
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El concepto de 'invertir' con el tiempo se ha convertido en un terreno desconocido. Cada día hay más facilidades para hacerlo, pero la volatilidad y la poca capacidad de predicción de los mercados financieros, es algo que muchas veces nos mantiene alejados de este mundo. Tanto es así que en 2024 sólo el 12% de las familias españolas invertían en bolsa.
A pesar de las creencias populares, invertir y recibir ganancias es algo relativamente sencillo y no requiere de unos conocimientos extraordinarios. Sin embargo, solemos creer todo lo contrario y que solo unos pocos consiguen de verdad el éxito en este mundo misterioso.
La desconfianza, el miedo al riesgo y la sobreinformación traen como consecuencia que aflore la fobia a invertir. Los jóvenes españoles son los más propensos a sufrir este acechante miedo que, en general, ven el arriesgarse con cierto recelo. Sin embargo, para llegar al otro lado del alcantilado, solo hace falta un buen plan.
¿Por qué nos da miedo invertir?
España, en relación con los demás países europeos, invierte muy poco. Esto se debe, una parte a un gran desconocimiento y otra a miedo. Parte de este miedo nace de los sesgos cognitivos son una de las principales razones por las que muchas veces optamos por no invertir.
Estas son decisiones rápidas o atajos que toma nuestra mente sin valorar con demasiado detenimiento la situación. En el mundo de la inversión los sesgos más comunes a los que nos enfrentamos son tres: la aversión a las pérdidas, el sesgo de la experiencia reciente y el efecto disponibilidad.
La aversión a las pérdidas, a pesar de su científico nombre, consiste darle más importancia a las pérdidas que a las ganancias, algo de lo que todos pecamos. En general, el cerebro humano suele darle más impacto a los aspectos negativos que a los positivos. Por ejemplo, si tu equipo de fútbol pierde una final, suele generar mucho más malestar en comparación con la alegría que sientes cuando gana.
El sesgo de la experiencia reciente, ocurre cuando le damos un valor desproporcionado a una experiencia. En otras palabras, es adelantarnos a los hechos y predecir, casi siempre equívocamente, cómo acaba la historia. En invertir es muy claro, si en el pasado lo intentamos y perdimos mucho dinero, automáticamente asumimos que siempre será así.
El efecto disponibilidad ocurre cuando nuestra mente asigna probabilidades a determinadas situaciones porque nos recuerda a otros momentos similares.
Poniendo un ejemplo en el ámbito financiero, todos conocemos las crisis bursátiles, las hemos visto en medios, en películas y en clases de historia, esto hace que aunque la probabilidad de que esto ocurra es bastante baja, pensemos que es mucho más común y probable de lo que realmente es.
La volatilidad y la sobreinformación de los mercados financieros muchas veces puede generar estrés al enfrentarse con la opción de invertir. Esto sumado, al mes a mes que viven muchos españoles, puede generar una cierta aversión a adentrarse en este mundo.
Sin embargo, a pesar de que siempre existe un riesgo, una buena planificación y conciencia a la hora de invertir, puede llevarte a conseguir grandes ganancias. Algunas medidas y consejos que puedes seguir para poco a poco perder el miedo a invertir son los siguientes:
- Informarte: Saber los conceptos básicos de estrategia, rentabilidad y riesgo. Al igual que tener una buena planificación a nivel de presupuesto.
- Busca opiniones antes de tomar una decisión: Asesorarse de personas más versadas en la materia antes de hacer una gran inversión o vender acciones puede ayudarte a entender mejor el mercado.
- Tener un objetivo claro: En toda planificación debe haber una meta que alcanzar. Puede ser, por ejemplo, una cantidad de dinero o de acciones determinada. Esto te permitirá mantener un norte cuando decidas qué hacer con tu dinero invertido.
- Definir tu personalidad financiera: Todos somos diferentes, no hay dos inversores iguales. Entender como eres es importante a la hora de invertir, si eres una persona aventurera que le gusta arriesgarse, puedes trasladar esto a tus acciones dentro del mercado bursátil.
- Recordar la historia: Es importante entender que los mercados financieros suben y bajan de forma puntual. Si vemos el pasado entendemos que cada vez que bajan con el tiempo vuelven a subir. Por esto, hay que entender que estas fluctuaciones no son tan importantes como creemos.
- Saber desconectar: Es importante saber diferenciar entre la vida profesional y personal. Estar constantemente leyendo cómo va la bolsa, si ha subido o ha bajado, no es bueno para la salud mental y genera estrés.