La esperanza de vida de las empresas españolas no llega a los 11 años, una cifra significativamente menor que la media europea de 19,6 años. De hecho, un 60% de los negocios no sobreviven a los cinco años de vida. En este contexto, la digitalización se presenta no solo como una necesidad estratégica para impulsar la eficiencia y la competitividad empresarial, sino también como la clave para reducir esta alta mortalidad que afecta a nuestro tejido empresarial e impulsar la escalabilidad de las empresas.

Para ahondar en esta cuestión, hemos realizado un estudio sobre la digitalización de pymes en España llamado Digitalizarse o morir para entender el estadio de estas empresas, en qué destinan los recursos, si tienen intención de apostar por la tecnología y cuál sería el retorno esperado de dicha inversión.. El informe cuenta con una muestra de más de 150 CEOs, directivos, responsables de Recursos Humanos y personas con poder de decisión.

En un mercado donde la información es vital, quienes no apuesten por trabajarla y entenderla verán reducidas sus oportunidades de éxito. Pero ¿qué pasa con aquellas empresas que no pueden permitirse esta transición tecnológica? ¿Están condenadas al fracaso, o es la narrativa de la digitalización exagerada?

Las nuevas tecnologías impactan en todas las áreas del negocio, favoreciendo la competitividad y la automatización de tareas repetitivas. Esto libera tiempo que puede ser utilizado para desarrollar el talento dentro de cada equipo. Actualmente, muchas tareas manuales consumen alrededor de 15 horas semanales por empleado/a.

Sin embargo, la digitalización y automatización de procesos ya permiten ahorrar entre 10 y 15 horas semanales por trabajador. Las pymes que han adoptado la digitalización no solo son más eficientes, sino también más rentables.

La digitalización democratiza el acceso a herramientas y tecnologías que antes solo estaban disponibles para grandes corporaciones, permitiendo que las pymes compitan en igualdad de condiciones. De igual forma, la digitalización facilita la formación y retención del talento, ya que el tiempo ahorrado en tareas repetitivas puede dedicarse al desarrollo de los empleados.

La Inteligencia Artificial (IA) está revolucionando el mundo empresarial. Aunque algunos la ven con recelo, muchos otros están apostando fuertemente por esta tecnología. La IA está ayudando a los negocios a tomar decisiones más informadas y eficientes, lo que se traduce en mayor competitividad y éxito.

El estudio desvela que el 37,7% de las empresas usa la IA para analizar datos y realizar informes. Es decir, el gran potencial que le ven las empresas es la capacidad de lA de digerir información y procesar grandes cantidades de data.

La digitalización no es solo una tendencia, sino una necesidad para las pymes que buscan crecer y competir en el mercado actual. Adaptarse a las nuevas tecnologías no solo mejora la eficiencia y la productividad, sino que también democratiza el acceso a herramientas avanzadas, permitiendo que las pymes compitan en igualdad de condiciones con grandes corporaciones.

La IA, en particular, se presenta como una herramienta poderosa para la toma de decisiones y la automatización de procesos, siempre y cuando se utilice de manera responsable y supervisada.

El reporte de 2024 es una llamada a la acción: digitalizarse no es una opción, es una obligación para todas las pymes que quieran sobrevivir y prosperar en el futuro. La transformación digital es la clave para liberar el verdadero potencial de las pequeñas y medianas empresas, asegurando su éxito y sostenibilidad en un mundo cada vez más competitivo y tecnológicamente avanzado.

 ***Jordi Romero es CEO y cofundador de Factorial.