
Delia Carmona.
¿Tiene sentido un departamento de recursos humanos? ¿Sustituirá un chatbot al HRBP? Si la IA me hace análisis jurídicos y diseña políticas y procesos de formación, ¿para qué tener un equipo de Relaciones Laborales y otro de Formación? ¿Funcionan las apps de coaching con IA?
Estamos viviendo el impacto de la IA en todas las facetas de nuestra vida, tanto en el ámbito personal como en el profesional. No hay publicación o estudio que no trate sobre ella, su impacto en las plataformas de atención al cliente, en la automatización de procesos, en investigación, en la elaboración de informes, en el diseño de propuestas comerciales, en medicina, educación, ingeniería, finanzas…. Parece que la IA lo domina todo. Sin embargo, cuando preguntamos acerca de su uso, parece que hay mucho interés y curiosidad, pero también mucho desconocimiento y una necesidad de aprender nuevas habilidades. Y la respuesta es dispar según el tamaño y tipología de las organizaciones.
La tecnología lleva mucho tiempo impactando la gestión de las organizaciones, y Recursos Humanos no es una excepción, hemos vivido una evolución impensable hace unos años: desde los módulos que nos permiten parametrizar las nóminas o el seguimiento horario, hasta la automatización de certificados, la individualización en la compensación o la formación y los sistemas de gestión del desempeño.
La gestión del dato es cada vez más fácil, ágil y fiable, tanto en su recolección como en su análisis, RRHH es ahora capaz de identificar, analizar y compartir gran cantidad de información con el resto de la organización y tomar decisiones de manera cada vez más objetiva. Y, por supuesto, no podemos olvidar todas las aplicaciones y sistemas que nos permiten una interacción más rápida y efectiva con los empleados.
Toda esta tecnología facilita nuestro trabajo, reduce tiempos, nos da información precisa para la toma de decisiones, agiliza la relación con los equipos, nos permite adaptar y personalizar…. Y en esta nueva era, también nos ayuda a predecir comportamientos y estar preparados.
Pero la tecnología no funciona sola, las aplicaciones, los ERPs, la IA… no operan de manera autónoma, necesitan de profesionales que coordinen y den sentido al uso de todas esas tecnologías, no se trata de sustituir, si no de integrar de manera responsable y ética. Ya no necesitamos un perfil que pueda calcularnos una nómina a mano, sino un perfil que conozca la legislación, entienda cómo se hace una nómina y pueda parametrizar una herramienta para hacerlo, no necesitamos un perfil que dedique su tiempo a rellenar campos para luego hacer tablas dinámicas para generar un informe, sino un perfil que entienda la información y el dato que necesitamos para diseñar un sistema que nos dé la información que queremos en tiempo real, no hace falta un perfil que cribe candidaturas para procesos masivos, sino un perfil que entienda perfectamente la necesidad de la organización y su cultura para programar búsquedas…. RRHH deja de ser Administración para ser un consejero para el empleado, la dirección y la organización.
Y eso requiere otro tipo de perfiles, sí. Los equipos de Personas habrán de ser más curiosos y creativos, más enfocados a la gestión de personas, y no tanto a la gestión de recursos. Más preparados para escuchar, entender y facilitar el cambio y la transformación, más resilientes y humanos. Y también más preparados para identificar los distintos talentos y gestionar la diversidad, más conscientes de los propios sesgos para realizar su tarea con transparencia y ética.
Por supuesto, generalizar es muy osado: cada organización es distinta, opera en sectores y mercados diferentes, con perfiles diversos, no todas tienen las mismas necesidades o pueden dedicar los mismos recursos o realizar inversiones en tecnología de manera sostenida, pero en todas ellas los equipos de Personas son los conectores entre la organización, el talento interno y el mercado laboral, con todo lo que ello implica. Y en todas ellas es necesaria esa conexión.
Por tanto, la respuesta a la pregunta inicial parece ir encaminada hacia la adaptación de perfiles, hacia una integración de la tecnología, hacia un mayor conocimiento del negocio y de las personas, hacia equipos de Personas capaces de escuchar y acompañar.
*** Delia Carmona Abellán es directora de Personas, Organización y Talento en Organización de Estados Iberoamericanos y miembro de la Asociación Española de Directores de Recursos Humanos (AEDRH).