La situación de Air Europa empeora. A pesar de recibir un rescate por parte de la SEPI de 475 millones de euros, la compañía “prevé en función de las necesidades de liquidez” recibir “un importe adicional con las que solventar sus necesidades de liquidez futuras que requerirá la correspondiente solicitud de modificación de la ayuda con sujeción a la normativa aplicable”, según se desprende de las cuentas de 2020 recientemente depositadas en el Registro Mercantil.

A ello se suma que, el propio auditor de las cuentas (KPMG) duda de la viabilidad de la compañía por el “alto grado de exposición del sector” en el que opera la sociedad a los efectos de la pandemia. 

Debido a ello y sus problemas de tesorería, esta situación “indica la existencia de una incertidumbre material que puede generar dudas significativas sobre la capacidad de la Sociedad para continuar como empresa en funcionamiento”, señala la auditora.

Todo ello tras registrar unas pérdidas de 428 millones de euros en el ejercicio cerrado en 2020 frente al beneficio obtenido en el ejercicio anterior, 28 millones de euros. Por su parte, la facturación descendió a 758 millones, un 67,6% menos que en 2019 cuando su cifra de negocios fue de 2.340 millones de euros.

Rescate

Cabe recordar que el primer rescate fue el de Air Europa por valor de 475 millones de euros repartidos en un préstamo participativo de 240 millones y en otro ordinario de 235 millones a pagar en siete años. Esta ayuda era vital además para allanar la compra de la aerolínea por parte de Iberia (aún pendiente del visto bueno de Bruselas).

De hecho, Iberia redujo a 500 millones el precio de compra de la aerolínea tras la crisis de la Covid y condicionó dicha compra a la consecución del rescate. 

Además, el rescate llevó aparejado la salida de Javier Hidalgo y la constitución del consejo de administración con un nuevo CEO. Además, los trabajadores siguen esperando una reunión para conocer los posibles recortes salariales que llevará a cabo la compañía aérea.

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