Villarino de los Aires (Salamanca)

Diego, enterrador de 20 años y dinamizador de su pueblo.

Diego, enterrador con 20 años y criado entre cementerios: "Voy feliz a trabajar. Lo importante es despedir bien a la gente"

Uno de los momentos más delicados del trabajo es la llamada "reducción de restos", cuando se abre una sepultura antigua para introducir un nuevo féretro. "Se sacan los restos y se meten en una caja más pequeña o en un saco adaptado", explica con naturalidad.

Más información: Iván Abásolo (42), el último torero vasco que vive en Salamanca: “Los toros se están politizando en Euskadi"

Jaime González