
Imágenes de Quique Martín en Aston Martin.
El ingeniero de 'software' malagueño de Fernando Alonso al que inspiró Bernardo Quintero: "Esto es un sueño"
Quique Martín acudió con solo 15 años a una charla del fundador de VirusTotal y encontró la motivación suficiente para coger carrerilla hacia sus objetivos.
Más información: Un ex ingeniero de Fernando Alonso con 20 millones de euros para comprar empresas en España
Cuando el malagueño Quique Martín veía de pequeño a Fernando Alonso competir en la categoría reina del automovilismo, la Fórmula 1, jamás imaginaría que acabaría trabajando en la escudería del piloto asturiano. Sin embargo, a veces, el mejungue que se crea mezclando talento, esfuerzo y trabajo provoca que hasta lo impensable suceda, como es su caso.
La pasión por la ingeniería y el amor por la Fórmula 1 han llevado a Quique a trabajar en el exclusivo mundo del automovilismo de élite, aterrizando directamente en el equipo de Aston Martin, donde compite Fernando. Trabaja en la fábrica del equipo en Silverstone y colabora directamente en el desarrollo de herramientas clave y los fines de semana forma parte de la carrera desde la zona de control de la fábrica.
Pero para llegar desde Málaga hasta Aston Martin, los neumáticos de Quique Martín han dado muchas vueltas. Estando en el colegio, se encendió su interés por la programación, una disciplina a la que no se le prestaba demasiada atención en su centro escolar. Si bien, un profesor al que le apasionaba ese mundillo fue guiándolo. "Me fue recomendando dónde mirar, qué cosas me podían gustar, como el desarrollo de apps móviles, desarrollo de videojuegos...", explica Quique.
Y así, gracias a este docente, un quinceañero con ganas de comerse el mundo llegó a una charla del responsable del Centro de Ciberseguridad de Google en Málaga, fundador de VirusTotal y referente en el sector tech, Bernardo Quintero, en los Baños del Carmen. Reconoce que igual para Quintero aquello fue un acto más, pero para él ha sido "una de las cosas que más me ha marcado en la vida".
La primera foto, Baños del Carmen 2015, sucede después de un evento en el que escuché a @bquintero hablando de su viaje con Virustotal. Al salir, sabia a lo que me queria dedicar,
— QuiQue (@martinoquique) September 29, 2023
La segunda, ayer en Edimburgo recibiendo el premio de Young Software Engineer of the Year (1/2) pic.twitter.com/2g4vTc1dY5
"Estoy muy agradecido por haber podido ir a las oficinas de Google este verano. Bernardo es una persona que inspira. Derrocha talento y ganas de hacer cosas grandes y, sobre todo, bien hechas. Es inspirador. En su día dije que si él podía, yo podía intentarlo también", explica el ingeniero.
Así, Quique estudió Ingeniería de Software en la Universidad de Glasgow, gracias a una beca del gobierno escocés. Cabe recordar que fue elegido como el mejor ingeniero de software de Escocia. Durante su etapa universitaria, también tuvo la oportunidad de realizar prácticas en Disney en Londres.

Una imagen del reconocimiento.
Aquel reconocimiento, explica, llegó debido a su TFG. El proyecto se basaba en el uso de la inteligencia artificial aplicada a la Educación Primaria y cómo podían utilizarla los profesores. "Es un sistema de generación de contenido para esas edades, para un contenido educativo, didáctico, y la verdad es que tuvo bastante buen recibimiento y nada, yo creo que vaya de todo lo que aprendí en las prácticas en Disney lo pude poner en prueba ahí sumado a algunas ideas que tenía en mi cabeza rondando hace mucho tiempo", declara.
Acabó la carrera en 2023 y empezó a trabajar en el Banco Santander, pero la posibilidad de entrar en Aston Martin llegó. El proceso de selección fue largo y exigente, con diversas pruebas técnicas que evaluaban no sólo su conocimiento en software, sino también su comprensión de los datos de Fórmula 1. "El proceso de selección diría que es bastante largo, de tiempo sobre todo. Fueron unos buenos tres o cuatro meses desde que mandé el currículum hasta recibir una noticia definitiva", recuerda.
Y así metió la cabeza en la fábrica de Aston Martin, cumpliendo todo un sueño. Una vez dentro, su trabajo se centra en el tratamiento de datos que provienen del monoplaza, diseñando herramientas para su análisis y simulación. "Nosotros somos lo que está entre los datos que salen del coche y la gente que usa esos datos", explica. Cada fin de semana de carrera, su labor es crucial: está en la zona de control de la fábrica, con la radio abierta, asegurándose de que todo funcione correctamente y brindando soporte en tiempo real al resto del equipo.

Una foto de Quique en el 'paddock'.
Una de las mayores satisfacciones de Quique, sin duda, es poder trabajar junto a Fernando Alonso, a quien admira desde pequeño. Respecto al trato del piloto, apunta que es especialmente cariñoso con los españoles del equipo y pone en valor su trabajo diario. "Cuando está en la fábrica, aprovecha cada minuto", añade.
Además, destaca la precisión de sus comentarios técnicos y cómo sus aportaciones resultan clave para el desarrollo del coche. "Es increíble cómo detecta cualquier pequeño detalle. Su nivel de exigencia es altísimo, pero eso es lo que hace que todo el equipo se esfuerce al máximo", relata, reconociendo que alguna vez le ha salido la vena de 'fan' trabajando codo con codo con él: "Nunca olvidaré cuando Alonso tuvo que decir mi nombre en la radio del equipo. Me dejó loco. Sobre todo cuando él está usando un servicio que tú has creado", subraya con emoción.
Exigencia
Para él, el mayor reto de un ingeniero como él en la Fórmula 1 es crear "desde cero" algo que no existe, lo que lleva a horas y horas pensando en equipo. A ello, hay que sumar que es un deporte muy técnico en el que la innovación es fundamental, pero también la rapidez, ya que los problemas llegan de un momento a otro y hay que saber adaptarse en cuestión de segundos a las necesidades del equipo.
Por tanto, la tensión también es parte del día a día. "Cuando estamos en la zona de control de la fábrica durante los eventos, se respira tensión. Hay aplausos cuando las cosas salen bien, pero sobre todo hay mucha seriedad. Cada segundo se toman decisiones clave y tenemos que asegurarnos de que las herramientas estén a punto", explica.

Un momento tenso en el equipo.
Entre los recuerdos que atesora, destaca especialmente su primera carrera ayudando al equipo en Brasil 2023, cuando Fernando Alonso logró un podio histórico tras una intensa lucha con Checo Pérez. "Fue impresionante el carrerón que se hizo Fernando", comenta.
En la presente temporada, Quique también se siente orgulloso del rendimiento de Aston Martin en Australia, donde Lance Stroll consiguió una meritoria sexta posición a pesar de los desafíos del equipo. "Sabemos que hemos tenido dificultades y ver la manera en la que defendió la posición, la estrategia del equipo... Estuvimos muy conectados. Queremos llegar a más, pero para ser la carrera hubo mucha emoción, pese a que Fernando no pudo acabarla con el incidente por la grava", asegura.
Málaga
A pesar de vivir fuera, Quique mantiene un fuerte vínculo con Málaga y regresa siempre que puede. "Siempre que puedo voy a Málaga aunque mis padres estén ya acostumbrados a tenerme lejos", afirma. Si bien, lo que peor lleva son los cambios de horario cuando tiene que estar trabajando en Reino Unido, pero con el horario, por ejemplo, de Shanghái. "Vives como un extraño, el resto del mundo sigue viviendo y tú estás a lo tuyo. Reconozco que siempre que puedo me escapo a Málaga, le tengo un cariño increíble".
Además, reconoce que siente una especial admiración por los jóvenes del equipo de racing de la Universidad de Málaga, Smart. "Los chavales están muy motivados. Les sigo en Instagram, alguna vez he hablado con ellos y me encantaría poder interactuar con ellos en algún momento de manera más formal. Se mueven bastante bien, tienen bastantes buenos patrocinadores, que es bastante importante en ese mundo, están en competiciones grandes... así que no hay más que palabras buenas para ellos", explica.
En cuanto a su futuro, tiene claro su objetivo: "Mi sueño es ganar un Mundial de Fórmula 1 con Fernando Alonso. A ver si el año que viene se cumple". Un deseo muy ambicioso que pide con los pies en el suelo. No se olvida de dónde viene. "Si tengo que agradecer a alguien es a mis padres. Mi padre siempre me dejó su ordenador en todo momento, pero a los 14 me compraron mi primer portátil. Siempre tuvieron claro que si quería hacer algo, cuanto antes empezara, mejor", zanja.