
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, durante su comparecencia de prensa de este lunes en Bruselas
Von der Leyen relaja las normas para reducir las multas a los fabricantes de coches por incumplir los objetivos de CO2
La presidenta de la Comisión anuncia una revisión temprana de la prohibición en 2035 de los coches de combustión para introducir el principio de "neutralidad tecnológica"
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La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ha anunciado este lunes un primer paquete de medidas para salir al rescate de la industria automovilística europea, acechada por la competencia desleal de China y la compleja transición al coche eléctrico. La iniciativa estrella de Bruselas consiste en relajar la normativa vigente con el objetivo de reducir el importe de las multas a las que se enfrentan los fabricantes a partir de este año por incumplir los objetivos de reducción de emisiones de CO2. Unas multas que según el sector podrían superar los 15.000 millones de euros en 2025.
En concreto, Von der Leyen propone una enmienda limitada para que el cumplimiento por parte de los constructores de los objetivos de CO2 no se calcule con los datos de este año, sino como promedio de tres años. Eso significa en la práctica que las compañías tendrán más tiempo para respetar los límites (que no se cambian) y evitar así las sanciones. La presidenta de la Comisión sostiene que esta enmienda puede ser aprobada "rápidamente" por los Gobiernos y la Eurocámara.
"Hay una clara demanda de mayor flexibilidad en los objetivos de CO2. El principio clave aquí es el equilibrio. Por un lado, necesitamos previsibilidad y justicia para los pioneros, los que han hecho los deberes con éxito. Esto significa que tenemos que cumplir los objetivos acordados. Por otro lado, debemos escuchar las voces y las partes interesadas que piden más pragmatismo en estos tiempos difíciles", ha señalado Von der Leyen en una comparecencia de prensa.
"Para abordar esto de manera equilibrada, propondré una enmienda específica al reglamento sobre estándares de CO2 este mes. En lugar de un cumplimiento anual, las empresas tendrán un plazo de tres años (...) Tienen que cumplir los objetivos, pero eso supone más margen de maniobra para la industria. También significa más claridad y sin cambiar los objetivos acordados", sostiene la alemana.
La presidenta de la Comisión ha anunciado además que acelerará la revisión de la norma que prohíbe los coches de combustión a partir del año 2035 -que en principio estaba prevista para el año 2026- con el objetivo de introducir el principio de "neutralidad tecnológica". No obstante, Von der Leyen no ha fijado ningún plazo para ello.
El Ejecutivo comunitario se pone además como objetivo prioritario potenciar el despliegue en la UE de los coches de conducción autónoma. Para ello, Bruselas autorizará la creación de una alianza industria europea del vehículo autónomo, con el objetivo de que las compañías puedan poner en común recursos y tecnologías. Además, simplificará los requisitos de testeo y ayudará a lanzar proyectos piloto a gran escala.
Finalmente, Bruselas tiene previsto facilitar ayudas directas a los fabricantes de baterías europeos, con el fin de evitar crear nuevas dependencias respecto a países extracomunitarios. Además, introducirá gradualmente requisitos de contenido europeo para las celdas y componentes de la batería.
Von der Leyen ha hecho estos anuncios tras participar en la segunda reunión del diálogo de alto nivel sobre el futuro del automóvil. El Ejecutivo comunitario tiene previsto presentar un plan de acción completo este miércoles 5 de marzo, pero la presidenta asegura que el diálogo continuará con un nuevo encuentro con los CEOs de las empresas para antes del verano.