Coches eléctricos en puntos de recarga.

Coches eléctricos en puntos de recarga. iStock

Motor

El automóvil 'se pone las pilas' para sortear las multas por exceso de emisiones de CO2 marcadas por Bruselas

Las distintas asociaciones de fabricantes logran reducir sus emisiones medias al cierre del primer trimestre del año.

Más información: Nissan, BMW, Mercedes y Volvo, únicos fabricantes que cumplen con la reducción de emisiones de Bruselas al cierre de 2025

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La industria automovilística afronta este 2026 un ejercicio crucial en su transformación hacia la electrificación. Casi todos los grupos se afanan a la hora de aterrizar en el mercado opciones eléctricas más asequibles para llegar a un mayor público.

Y lo hace en un momento crucial dado que está a medio camino de que termine el plazo computable marcado por Bruselas a la hora de establecer sanciones por exceso de emisiones de CO2. Todo ello recogido en la normativa CAFE (Clean Air for Europe, por sus siglas en inglés), la cual, según datos de los fabricantes europeos, acarrearía unas multas de 15.000 millones de euros.

Ahora bien, esto coincide con dos circunstancias externas que permiten elevar las ventas de eléctricos: por un lado, la guerra de Irán ha elevado de forma considerable el precio del petróleo, lo que ha provocado un alza de la demanda en los modelos de batería; por otro, Europa es la única región que eleva las ventas de eléctricos gracias a la puesta en marcha de diversos planes de ayuda a la demanda.

Al cierre del primer trimestre del año, siete asociaciones (o pools) de fabricantes tendrían que abonar sanciones por exceso de emisiones de CO2. Por el contrario, cinco pools automovilísticos lograrían esquivar estas multas, según datos del Consejo Internacional de Aire Limpio (ICCT, por sus siglas en inglés), la organización que destapó el escándalo del dieselgate.

En esta última situación se encuentran BYD, Nissan, el pool de Tesla, el de BMW y el liderado por Mercedes-Benz, en el que además de la firma de la estrella se encuentran Polestar, Smart, Volvo, es decir, las enseñas del grupo Geely.

Todos ellos cumplen con el objetivo de emisiones y se librarían de la multa.

Cabe puntualizar la situación de Nissan. La automovilística nipona firmó el año pasado una asociación con BYD, el gigante chino líder mundial en la venta de coches eléctricos, pero dicho acuerdo sólo se circunscribió al año 2025. Por ahora, no se ha renovado aunque la firma nipona aún tiene margen de maniobra pese a situarse a la cola en caso de ir por separado.

Cerca del objetivo

Tras ellos se sitúan otros cuatro pools cuyas emisiones medias de CO2 exceden ligeramente el límite de Bruselas. Se trata de Toyota, Kia, Renault y Stellantis, que también irá por separado este año tras salirse del liderado por Tesla.

Toyota, que hizo lo mismo que Stellantis, tan sólo excede en un gramo por kilómetro de CO2 las emisiones medias de sus flotas entre enero de 2025 y marzo de 2026.

Kia y Renault exceden el límite en dos gramos. Ahora bien, ambas compañías han desplegado en el Viejo Continente varias opciones eléctricas desde el año pasado, por lo que no parece difícil que logren sus objetivos y eviten las sanciones.

Stellantis, por su parte, excede el límite de emisiones medias en tres gramos por kilómetro de CO2. Sin duda, la alianza con el pool de Tesla le sirvió para lograr estos datos, pero el consorcio francoitaloamericano también ha elevado ligeramente sus ventas de eléctricos en el primer trimestre de este año, con una cuota del 14%.

Por debajo de la media

Lo cierto es que hay otros tres pools de fabricantes que se sitúan por debajo de la media. Se trata de SAIC, matriz de MG, Hyundai y Volkswagen.

SAIC excede las emisiones medias de sus flotas en cuatro gramos de CO2 por kilómetro. En principio, se trata del pool que más difícil lo tiene a la hora de cumplir con las emisiones.

No hay que olvidar que dicho grupo tiene los aranceles más elevados a las importaciones de vehículos eléctricos marcados por Bruselas. SAIC tiene una tasa adicional del 35,3%, que se suma al 10% por cada vehículo que viene de fuera de la UE. Esto se ha traducido en menores envíos de modelos eléctricos al Viejo Continente.

El Grupo Volkswagen es el que más lejos está a la hora de cumplir sus objetivos. El gigante alemán del automóvil excede en siete gramos de CO2 por kilómetro las emisiones medias de sus flotas. Pero, pese a que pueda parecer lo contrario, su situación es engañosa.

Para empezar, el consorcio automovilístico alemán elevó un 11,5% sus ventas de eléctricos en Europa en el primer trimestre del año, lo que indica una mejora en la demanda.

Pero es que también el Grupo Volkswagen desplegará a lo largo de este año su familia de eléctricos urbanos, fabricada en las plantas de Martorell (Barcelona) y Landaben (Pamplona). A lo largo del segundo semestre se irán desplegando estos cuatro modelos (Cupra Raval, Volkswagen ID. Polo, Skoda Epiq y Volkswagen ID. Cross) en el mercado europeo y tendrá su repercusión durante 2027.

Con todo, parece factible que los distintos pools logren cumplir con los límites de emisiones de CO2 estipulados por Bruselas. Unos límites que, conviene recordar, fueron flexibilizados por la Comisión Europea. Por este motivo, las emisiones se calculan para un periodo de tres años en vez de hacerlo de forma anual.