La esposa del duque de Windsor, en un montaje de Magas.

La esposa del duque de Windsor, en un montaje de Magas.

Royals

Wallis Simpson, la mujer que hizo temblar Buckingham (antes que Lady Di y Meghan) y que Joan Collins lleva al cine

Una nueva película narra los últimos años de la vida de la esposa de Eduardo Windsor, que renunció al trono por el amor de esta americana divorciada.

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La vida de una de las mujeres más polémicas de la realeza británica será llevada al cine con la película biográfica The Bitter End (El triste final). Joan Collins, a sus 92 años, será la encargada de interpretarla, como ella misma ha confirmado a través de Instagram. La cinta narrará los últimos años de la vida de Wallis Simpson, esposa de Eduardo VIII de Inglaterra, que apenas duró once meses en el trono, abdicando la Corona por amor a ella en favor de su hermano, Jorge VI, padre de Isabel II.

Si en este siglo Meghan Markle ha hecho correr ríos de tinta después de que el príncipe Harry renunciara a sus deberes reales por protegerla y antes que ella el desastroso matrimonio de Carlos y Lady Di, en el XX, la duquesa de Windsor también fue un personaje polémico que hizo tambalear los cimientos de Buckingham. Mucho se ha escrito sobre ella, pero este nuevo trabajo para la gran pantalla ofrecerá una visión poco conocida de lo que fueron sus últimos años.

"Estoy emocionada por el desafío de interpretar a esta mujer icónica en una historia nunca antes contada", ha dicho Collins. La película se rodará en París y Londres y estará a cargo de Mike Newell, director de éxitos como Cuatro bodas y un funeral. El cisma que provocó Wallis en la monarquía de Reino Unido fue parcialmente relatado en la serie The Crown y también en otra producción sobre aquel romance en 1978.

¿Quién fue realmente Wallis Simpson y por qué hizo temblar los cimientos de la institución? Nació el 19 de junio de 1896 en Pensilvania, Estados Unidos, en el seno de una familia adinerada. Se quedó huérfana de padre muy pequeña y fue enviada a uno de los internados femeninos más exclusivos en Maryland, donde recibió una exquisita educación. Para entender por qué escandalizó a la sociedad británica hay que ahondar en su currículum amoroso, el mismo que la llevó directamente hasta el duque de Windsor, tío-abuelo de Carlos III.

Se casó en primeras nupcias, el 8 de noviembre de 1916, con Earl Winfield Spencer, un aviador con problemas de alcohol junto al que vivió un matrimonio marcado por las infidelidades, los celos y las peleas. Se acabaron divorciando nueve años después y Wallis se encontró sola en Washington, pero rodeada de pretendientes y de personas poderosas. Hábil jugadora de póquer, redondeaba sus ingresos de este modo. Los cánones de las señoras tradicionales no iban con ella.

Tuvo un romance con el embajador italiano en Estados Unidos, Gelasio Caetani, y eso la conecta directamente con el fascismo y Mussolini. Su segundo marido fue Ernest Aldrich Simpson, medio americano y medio inglés, que abandonó a su esposa para casarse con Wallis, de la que se había quedado prendado. Con él se instaló en Londres y en 1931 conoció al entonces príncipe de Gales, en una fiesta de amigos comunes.

Se convirtieron en amantes, un secreto a voces que causó un verdadero quebradero de cabeza para su padre, el rey Jorge. El 20 de enero de 1936, tras la muerte del monarca, Eduardo VIII ascendió al trono, pero no abandonó sus pretensiones de casarse con Wallis. La férrea oposición tanto de la Familia Real como del Gobierno, que consideraban escandaloso tener a una americana divorciada en dos ocasiones y algo "libertina" -como llegaron a llamarla- para sus cánones morales en Buckingham, no sirvió de nada. 

Eduardo de Windsor y Wallis, el día de su boda en 1937.

Eduardo de Windsor y Wallis, el día de su boda en 1937. Gtres

El 10 de diciembre de 1936, el Rey tomó una decisión definitiva: abdicar por amor. Su hermano, Alberto, padre de Isabel II, le sucedió con el nombre de Jorge VI. "Me ha resultado imposible soportar la pesada carga de la responsabilidad y desempeñar mis funciones como rey, en la forma en que desearía hacerlo, sin la ayuda y el apoyo de la mujer que amo", dijo el Rey saliente en su discurso de despedida.

Poco después, Wallis lograba la separación de su segundo esposo y solo un mes más tarde, pese a la oposición de la Familia Real inglesa y del Gobierno, ambos se daban el 'sí, quiero' en el castillo francés de Candé. Fueron desterrados de Inglaterra y apartados de sus deberes reales, aunque se les concedió el título de duques de Windsor. Él solo pudo regresar para el funeral de su hermano, pero sin su polémica esposa, que nunca fue aceptada. 

Francia fue su nidito de amor, donde Wallis y Eduardo vivieron como los aristócratas que eran, organizando fiestas y codeándose con la flor y nata de la sociedad. La duquesa siempre destacó por su elegancia, convirtiéndose en un verdadero icono. "No soy una mujer hermosa, así que lo único que puedo hacer es vestir mejor que los demás", solía decir.

En su armario, creaciones de Schiaparelli y Chanel y fastuosas joyas. De hecho, apareció diez veces consecutivas en la lista de las mujeres mejor vestidas del mundo. Su vestido de novia, confeccionado por el estadounidense Main Rousseau Bocher, precursor del New Look de Dior, ha pasado a la historia como uno de los más elegantes y copiados.

La duquesa de Windsor fue un icono de elegancia.

La duquesa de Windsor fue un icono de elegancia. Gtres

Eduardo VIII falleció en 1972 a causa de un cáncer y esta vez Isabel II, que reinaba desde 1953, permitió a la viuda viajar a Londres, alojarse en Palacio y asistir al funeral. Sobrevivió a su marido 14 años, pero vivió recluida y dominada por una abogada llamada Suzanne Blum que dilapidó gran parte de su patrimonio, incluyendo obras de arte muy valiosas. Wallis Simpson murió en 1986 y fue enterrada junto a Eduardo en el cementerio real cercano al castillo de Windsor, como Wallis, duquesa de Windsor.

Este último periodo es, precisamente, el que relata la película, cuyo guion fue escrito especialmente para Joan Collins. La veterana actriz quiere reivindicar su memoria. "Fue maltratada por la mujer que se apoderó de ella y le quitó sus objetos, su dinero, y la dejó prácticamente en la indigencia... Cuando la ves, primero estaba ánima y rodeada de sus jóvenes seguidores, pero luego poco a poco fue destruida por las circunstancias. Es un guion muy bueno y un gran papel para mí. Siempre me ha fascinado Wallis, porque creo que fue injustamente tratada", dijo en una entrevista con The Guardian en 2023.

El tíulo de la cinta, El triste final, es lo suficientemente revelador. La historia de esta americana deja claro que antes que Diana de Gales y la propia Meghan Markle hubo problemas serios en la institución. También a Wallis Simpson se la escudriñó y criticó en cada uno de sus movimientos, se lanzaron bulos sobre ella y se la pintó como la malvada del cuento. Claro que aquella foto suya junto a Eduardo y Hitler haciendo el saludo nazi durante la Segunda Guerra Mundial no ayudó demasiado...