Los talibanes invadieron este miércoles y tomaron el control parcial de Qala-e-Naw, la capital de provincia afgana de Badghis, situada en el noroeste del país, lo que supone la primera ganancia de este tipo para los insurgentes desde la firma del acuerdo para la paz con Estados Unidos.



"Los talibanes entraron en la ciudad, irrumpieron en las cárceles y algunos edificios gubernamentales y se están llevando a cabo ataques", dijo a Efe el representante parlamentario de la provincia de Badghis, Zyauddin Akazoy.



"La situación no es buena, los ataques se están produciendo dentro de la ciudad y nadie sabe lo que va a pasar", agregó.



Además, más de 600 miembros de las fuerzas de seguridad y algunos altos funcionarios de la policía provincial se rindieron a los talibanes durante la captura de la capital, entre ellos el subjefe de policía Khwaja Murad, indicó.





"Nadie puede predecir lo que está sucediendo dentro de la ciudad, ya que algunos miembros de las fuerzas de seguridad están resistiendo a los talibanes en los edificios gubernamentales", relató un habitante de la localidad en un testimonio a la prensa.



Imágenes publicadas por varios medios locales y por los talibanes muestran a los insurgentes abriendo las puertas de la cárcel provincial y pidiendo a los prisioneros que salgan de prisión.



Por su parte, el portavoz del Ministerio del Interior afgano, Tariq Arian, afirmó en un breve comunicado que las fuerzas de seguridad tienen "presencia" en Badghis y que "responderán a las amenazas".



Qala-e-Now se convierte así en la primera capital provincial afgana en ser atacada y parcialmente invadida por los insurgentes desde que Estados Unidos y los talibanes firmaron el año pasado en Doha un acuerdo con miras a hallar una salida a dos décadas de guerra.



Sin embargo, los talibanes han asegurado en varias ocasiones que por el momento no tienen intenciones de atacar ninguna capital provincial.



Desde el inicio de la retirada de las tropas estadounidenses y de la OTAN el pasado 1 de mayo, los talibanes han logrado rápidamente el control territorial en casi todo el país.



La retirada de las fuerzas extranjeras ha socavado la moral de las fuerzas de seguridad afganas, al tiempo que los insurgentes han logrado el control de alrededor de cien distritos.



En las dos últimas décadas de guerra, esta es la primera vez que los talibanes capturan un número tan grande de distritos en un período tan corto de tiempo.