Tan Ruisong, expresidente de la Corporación de Industria de Aviación de China, en una imagen de archivo.

Tan Ruisong, expresidente de la Corporación de Industria de Aviación de China, en una imagen de archivo.

Asia

China expulsa del Partido Comunista al expresidente de la compañía aeroespacial por corrupción y abuso de poder

Según el régimen, Tan Ruisong "ha perdido sus ideales y creencias".

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I.Z.
Agencias
Publicada

China expulsó del Partido Comunista (PCCh) a Tan Ruisong, expresidente de la Corporación de Industria de Aviación de China (AVIC), tras una investigación iniciada por los principales organismos anticorrupción del gigante asiático por corrupción y abuso de poder en el sector aeroespacial y militar del país.

La Comisión Central de Control Disciplinario de China (CCDI) anunció este lunes la decisión, señalando que Tan "se aprovechó del sector militar para su beneficio personal" y transformó su cargo en una herramienta de enriquecimiento ilícito.

El organismo acusó al exfuncionario de "vivir a expensas del sector militar", aceptando sobornos y utilizando su posición para influir en reestructuraciones empresariales y contratos de proyectos.

La investigación reveló que "había perdido sus ideales y creencias, traicionado sus aspiraciones originales" y violado las normativas internas del PCCh al "aceptar banquetes" inapropiados, "participar en intercambios de poder por sexo" y utilizar su cargo para "buscar beneficios para terceros en procesos de reestructuración empresarial y contratación de proyectos de ingeniería".

Tan, quien ocupó el cargo de secretario del Partido en AVIC, también es acusado de encubrir información en investigaciones oficiales, aceptar regalos de manera ilegal y malversar grandes sumas de fondos públicos.

Tras su expulsión del PCCh, el caso ha sido remitido a las autoridades judiciales, lo que podría derivar en un proceso penal.

Campaña anticorrupción

El anuncio se enmarca en la amplia campaña anticorrupción impulsada por el presidente chino, Xi Jinping, desde su llegada al poder en 2012, la cual se ha intensificado en los últimos años.

El sector militar ha sido uno de los focos principales de esa purga anticorrupción: la cúpula dirigente del PCCh anunció en diciembre que "redoblará esfuerzos" en una lucha que ha resultado en el último año en la destitución de ministros y responsables de su Ejército.

Xi ya subrayó a finales del año pasado la necesidad de reforzar la disciplina y combatir la corrupción en el seno del Ejército Popular de Liberación (EPL, Ejército chino) para garantizar que sea "absolutamente leal, absolutamente puro y absolutamente confiable".

El mandatario chino, que afianzó su poder al frente del país durante el XX Congreso que celebró la formación en 2022, afiló su perenne campaña anticorrupción castigando al menos a 610.000 funcionarios en 2023, o la imputación de al menos 30 altos cargos de niveles provincial y ministerial en 2024, incluyendo a exejecutivos de sectores clave como la energía y la defensa.

El líder adelantó en aquel Congreso, en el que cimentó su ya enorme poder perpetuándose un lustro más en el cargo, que profundizaría en la campaña contra la corrupción porque "la situación es todavía grave".

La campaña actual apunta a funcionarios del Gobierno pero también a sectores tan variopintos como el financiero, el tabacalero y el farmacéutico, entre otros, y sigue a la emprendida en 2012, que vino acompañada de un aumento de la represión, la censura y las sospechas de que las acusaciones formaban parte de una estratagema para acabar con los críticos.

Sobre todo entre los llamados "tigres", los funcionarios de más alto rango, aunque en la diana están ahora muy presentes las "moscas" y las "hormigas", es decir, cuadros inferiores envueltos en casos de corrupción de menor escala que son más fáciles de ocultar.