Bruselas

El acuerdo del brexit se complica en la recta final de las negociaciones. El principal escollo, prácticamente el último que queda pero difícil de solucionar, es el veto de España por Gibraltar. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, exige que los acuerdos que firmen Bruselas y Londres tras el brexit no se apliquen al Peñón salvo que España dé previamente su consentimiento. Una demanda rechazada por la primera ministra británica, Theresa May, que insiste en que no excluirá a Gibraltar de las relaciones futuras con la UE.

El presidente del Gobierno ha avisado de que no dudará en bloquear el acuerdo del brexit si no se atienden sus peticiones. "Si eso no se resuelve de aquí al domingo, España desgraciadamente tendrá que votar que no y ejercer su capacidad de veto. Porque esa es una cuestión que afecta a la esencia de nuestro país, a la esencia de nuestra nación", ha asegurado este miércoles en una rueda de prensa conjunta en Valladolid con su homólogo portugués, António Costa, que ha apoyado sus reivindicaciones.

Así, la primera ministra de Reino Unido, Theresa May, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han conversado este miércoles por teléfono tras la amenaza del Ejecutivo español de votar en contra del acuerdo de salida del Reino Unido de la UE en caso de que no se modifique para dejar claro que la aplicación en Gibraltar de la relación futura que pacte Londres con los Veintisiete tiene que negociarse de manera bilateral entre Madrid y Reino Unido.

El presidente del Ejecutivo ha llamado por teléfono a la primera ministra británica y ambos han mantenido una "larga conversación" en la que Sánchez ha trasladado la oposición de España al acuerdo tal y como está redactado actualmente "en defensa de los intereses" del país, según han informado a Europa Press fuentes de Moncloa.

En la conversación, en la que han estado ayudados por intérpretes, el presidente español ha reiterado así a la primera ministra británica la oposición a un acuerdo sobre el Brexit que cuestione la capacidad de España para negociar con Reino Unido el futuro de Gibraltar.

El presidente del Gobierno se había mostrado "contrariado" antes por el Acuerdo de Retirada pactado por el negociador de la UE, Michel Barnier, con Londres. En particular por su artículo 184 que, a su juicio, "pone en cuestión la capacidad que tiene España para poder negociar con el Reino Unido sobre el futuro de Gibraltar". "Eso no es aceptable para el Gobierno de España. Por tanto, nosotros le hemos pedido a las instituciones comunitarias y también a Reino Unido que seamos conscientes de que este punto es esencial para un Gobierno proeuropeísta como es el de España", ha resaltado. 

Juncker recibe a May en la Comisión Europea

El bloqueo por Gibraltar es tal que en Bruselas se habla ya de anular la cumbre extraordinaria del próximo domingo 25 de noviembre, en la que estaba previsto que los líderes de la UE y May sellaran el acuerdo. La coreografía que se ha preparado para el Consejo Europeo no deja espacio para la negociación: primero se reunirán los 27 a partir de las 10:00 de la mañana para escenificar su unidad tras el brexit. A las 11:00 se sumará la primera ministra británica para firmar tanto el Tratado de Retirada de la UE como la declaración política sobre las relaciones futuras. Las ruedas se prensa finales se han programado para las 12:00.

La canciller alemana, Ángela Merkel, ha hecho saber al resto de socios a través de sus diplomáticos en Bruselas que no está dispuesta a enzarzarse en una negociación eterna el domingo, según ha informado Bloomberg. Si no hay un acuerdo final en las próximas horas, la cumbre debe suspenderse o aplazarse. La desconvocatoria de la reunión supondría un duro revés para la primera ministra británica, que necesita cerrar el acuerdo del brexit cuanto antes para presentarlo al Parlamento británico.

May ha realizado este miércoles un viaje relámpago a Bruselas para reunirse con el presidente de la Comisión, Jean-Claude Juncker, en un intento final de desatascar las negociaciones. El encuentro ha durado casi dos horas. "Se han logrado muy buenos avances en la reunión entre el presidente Juncker y la primera ministra May. El trabajo continúa", ha dicho un portavoz del Ejecutivo comunitario, que no ha querido dar más detalles. 

Sánchez recibe a Costa en Valladolid para la XXX Cumbre Hispano-Portuguesa

Problemas sin resolver

La líder británica ha dicho a la BBC en el aeropuerto de regreso a Londres que "todavía quedan problemas que necesitan una resolución", aunque no ha especificado cuáles. Su intención es regresar a Bruselas el sábado para celebrar más reuniones, entre ellas otra con Juncker, con el fin de "concluir este proceso de una manera que responda a los intereses de todos  nuestros ciudadanos".

En la cumbre del 25 de noviembre deben firmarse dos documentos. En primer lugar, el Tratado de Retirada de Reino Unido, jurídicamente vinculante y que en teoría ya fue objeto de un acuerdo entre Bruselas y Londres la semana pasada, respaldado después por el gabinete británico y hecho público. El segundo es una declaración sobre las relaciones futuras tras el brexit, que tendrá sólo valor político. Este texto todavía no se ha publicado y es lo que ha negociado May con Juncker. 

El Gobierno de Sánchez pide cambios en los dos documentos. En ambos debe dejarse claro que ningún acuerdo entre Reino Unido y la UE se aplicará a Gibraltar sin un pacto previo entre Madrid y Londres. Si estas modificaciones no se materializan en las próximas horas, el presidente del Gobierno está dispuesto a bloquear en solitario el acuerdo del brexit en la cumbre del domingo. Y podría hacerlo porque allí las decisiones se adoptan por unanimidad.

Pero la primera ministra británica rechaza las pretensiones españolas. May ha dicho durante una comparecencia ante la Cámara de los Comunes que Gibraltar no será excluido de las negociaciones sobre las relaciones futuras de Reino Unido con la UE. "Queremos un acuerdo que funcione para el conjunto de la familia de Reino Unido y eso incluye a Gibraltar", ha resaltado.

Otros países tenían también algún problema con la declaración política sobre las relaciones futuras. En particular, Francia reclamaba más garantías de que los pescadores europeos mantendrán su actual acceso a las aguas territoriales británicas tras el brexit. May por su parte quería que el texto hablara de un "comercio sin fricciones" entre Bruselas y Londres, algo que la UE ve imposible. Estas preocupaciones están en buena medida resueltas.

"Todavía tenemos una objeción en España. No puedo decir exactamente cómo vamos a resolver este problema, pero espero que se resuelva para el domingo", ha dicho este miércoles Merkel en una comparecencia en el Parlamento alemán. Las próximas horas serán cruciales para saber si es posible encontrar la solución que reclama la canciller.