Publicada
Actualizada

El barrio de Os Mallos de A Coruña guarda un buen secreto que está relacionado con los arroces. Se trata del restaurante La Arrocería, que se trasladó desde Matogrande en marzo de 2024 y que ya ha cosechado una numerosa comunidad de vecinos fieles a sus mesas y al chateo, una de las actividades principales en el establecimiento.

El vino o cerveza se acompañan con pincho gratis de arroz o cigalas salteadas y hasta nécoras, percebes, morro o tripa, entre otros. Una costumbre de tapas que se debe a los orígenes de uno de los socios del restaurante, Freddy Carballo, que es de Lugo. 

Carballo comparte el negocio y esta filosofía desde hace 11 años con su socio Gelo y en esta nueva etapa del restaurante confiesa que ha "recuperado su ilusión por la hostelería" en lo que considera "un buen barrio que no cambiaría por estar en el centro".

En la Arrocería la intención es "hacer sentir a la gente como en casa" y ofrecerles un lugar donde compartir raciones de comida casera y sobre todo arroces, su plato fuerte.

Carta "económica" con productos de temporada y menú del día

Comedor de La Arrocería. Quincemil

Como entrantes, en la Arrocería triunfan los calamares frescos de la ría, croquetas de verduras, chipirón en su tinta o chistorra, los revueltos o el pastel de cabracho. Como plato principal, la opción mayoritaria son los arroces y los comensales pueden elegir entre arroz caldoso, meloso o seco.

El arroz "del señoret" con mariscos pelados y el negro de chocos de Noia y langostinos son los más demandados, a los que se une una amplia oferta consistente en especialidades como arroz con pitu de caleya, de pulpo con boletus y alcachofas; de verduritas de la huerta con queso parmesano, de bogavante gallego, de carabineros de Isla Cristina o de cigalas.

Carballo argumenta que el secreto de un buen arroz "es una buena base que es el caldo". En el restaurante se elaboran arroces para un mínimo de dos personas y cada vez gana más adeptos la opción de solicitarlos para llevar dejando fianza por la paellera.

Arroz de La Arrocería. Cedida

Las carnes son otro de los atractivos, en especial el raxo de cerdo Duroc o de pollo con champiñones, las carrilleras de cerdo ibérico al Pedro Ximénez, el rabo de vaca estofado a la antigua o la croca de ternera suprema sobre un revuelto de patatas.

Otros plato de la carta es la tortilla estilo Betanzos, a la que se unen los postres caseros como la torrija, espuma de mango con base de yogur griego, coulant, tarta helada o tarta de queso. Trajaban bastante con menú del día o medio menú con precios a 13 y 9 euros y disponen de una amplia carta de vinos.

El ticket medio es de 24 euros por persona y el público abarca desde jóvenes hasta jubilados. En función de la estación, hay platos típicos como ahora en invierno el caldo, guisos y platos de cuchara que dan paso en meses estivales a especialidades como berberechos, mejillones, salpicón o ensaladilla. A su vez, tienen cocidos por encargo.