
Alexia y su hijo Miguel
El renacer de Miguel en A Coruña: "A los 17 meses, una muerte súbita casi se lo lleva"
El pequeño de 8 años estuvo muerto durante siete largos minutos. "A los tres años nos dijeron que no podría hablar; a los cuatro no callaba y a los cinco no paraba quieto", relata emocionada su madre
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A los 17 meses, Miguel Martínez renació. Durante 7 largos minutos, Alexia creyó que su hijo había muerto. Una muerte súbita se lo arrebató de las manos durante lo que pareció una eternidad. Pero cuando los médicos ya lo daban todo por perdido, el pequeño respiró de nuevo.
Para la familia, el verdadero cumpleaños de Miguel es el 20 de diciembre, el día en que volvió a nacer. Después de 26 días en la UCI, los médicos dijeron que su hijo no podría llevar una vida como la de cualquier otro. Una traqueotomía se lo impedía. "A los tres años nos dijeron que no podría hablar; a los cuatro no callaba y a los cinco, no paraba quieto", cuenta emocionada la madre.
Todo aquello que le dijeron que no podría hacer, hoy lo hace con los ojos cerrados. Ahora tiene 8 años y practica deporte a diario. "Los lunes y miércoles hace gimnasia artística, los martes breakdance y los viernes skate", repasa la madre, detallando la agenda de su pequeño deportista. Y los fines de semana no descansa, le toca competir para poner a prueba lo aprendido en los entrenamientos.
"Lo metimos en fútbol, pero pasaba los partidos en el banquillo y me dolía verlo ahí, así que lo inscribimos en algo que pudiera poner a prueba su capacidad", explica la madre. Lo que más le gusta es el skate, "pero depende del día", ríe Alexia mientras corrige a su hijo. Entre entrenamiento y entrenamiento, va a clase de inglés. "No es de sobresalientes, pero sí saca buenas notas", presume orgullosa.
"Siempre le he dado libertad para hacer lo que quisiera"
Recientemente, a Miguel le redujeron la discapacidad del 68% al 35%. "Dicen que es un niño que ya puede valerse por sí mismo, pero, al mismo tiempo, necesita ayuda para cosas tan cotidianas como ducharse. Si le entra agua en el conducto, se puede morir", cuenta la madre aterrada. Cuenta con una abertura en la parte frontal del cuello que le permite respirar, lo que quirúrgicamente se llama traqueotomía.
Esa independencia se la debe a su madre. "Siempre le he dado libertad para hacer lo que quisiera", recalca. Y desde entonces, Miguel no ha aceptado un 'no' por respuesta. Está deseando que llegue el verano para asistir a los campamentos de surf, algo que ni se habrían planteado sus padres cuando le realizaron la traqueotomía.
Al lado, "una mamá leona"
De mayor quiere ser enfermero, "para vengarse de todas las veces que le pincharon", asegura el propio Miguel. Puede ser lo que él quiera. "A su lado tiene una mamá leona", asegura Alexia, emocionada. No es la primera vez que le cierran oportunidades debido a su discapacidad. "De algunos campamentos nos lo han rechazado por miedo a que le pasara algo", explica Alexia, quien siempre ha luchado y buscado alternativas para su hijo.
De hecho, hace un par de meses, Alexia contactó con este mismo medio para encontrar una solución a la situación de insalubridad que vivía en su vivienda. Contó a Quincemil que las humedades eran perjudiciales para su hijo. La madre movió cielo y tierra para que de alguna forma se repararan.
Por el momento sigue luchando para que la propietaria se haga cargo de los desperfectos que está sufriendo en su vivienda. La habitación del hijo de Alexia presenta humedades que han levantado el parquet, creando un ambiente perjudicial para la salud de Miguel. Aun así la mamá leona no descansa, hará todo lo que sea posible para que su pequeño salga adelante.