
Goiko Llobet, el CEO y fundador de la quebrada GrowPro
La caída de Goiko Llobet, el 'gurú' español de los viajes para estudiantes al extranjero: de facturar 45 millones a quebrar
La empresa del famoso emprendedor Goiko Llobet se declara en quiebra mientras sus clientes reportan estafas.
Más información: La quiebra de GrowPro deja una deuda de más de medio millón a estudiantes y trabajadores de todo el mundo
De convertirse en una referencia en el sector turístico a no pasar el check-in de las nóminas. Es el caso de la empresa GrowPro, que se ha visto obligada a realizar un aterrizaje forzoso, declarándose en quiebra y paralizando sus operaciones.
La empresa, que llevaba tiempo en una tesitura turbulenta, esperaba una inyección de esperanza de un inversor, que retiró su oferta en el último momento. Goiko Llobet, CEO de GrowPro, anunció la bancarrota y trasladó a los trabajadores que "las nóminas no estaban garantizadas".
Este escándalo también salpica a sus clientes, que denuncian en redes sociales que han jugado con su dinero. Un torrente de indignación que ha derivado en amenazas de sus clientes hacia los trabajadores, que carecen de responsabilidades legales.
De esta forma, su debacle económica y las denuncias por estafas barren de un portazo la narrativa de la historia de un emprendimiento de ensueño. Todo comienza cuando Goiko Llobet, graduado en ingeniería informática en la CEU San Pablo, se agota de la monotonía laboral que le carcomía por dentro. En su mente se proyectaron pesadillas en las que envejecía en el letargo de la oficina, lo que despertó en él una revelación: dejarlo todo para emprender en Australia.
Tras esta catarsis personal, junto con su amigo y posterior socio Pablo Gil, Goiko emigró a la que llamaban "la tierra prometida". Una vez allí, Goiko comenzó de cero trabajando como dependiente, en caterings, clases de español… incluso tanteó un negocio de padel frustrado.

Goiko Llobet trabajando
Tras la lluvia, el arcoiris. Tiempo después Goiko y Pablo consiguieron dar con la tecla correcta. Se dieron cuenta de que allí existía una necesidad sin cubrir. Nadie apoyaba a los viajeros latinos y españoles una vez aterrizaban en la tierra marsupial.
Así, decidieron crear una plataforma para darles cobertura. Para ello era esencial crear comunidad, por lo que comenzaron a organizar encuentros lúdicos en los que invitaba a potenciales clientes a comer paella. Esto sería el embrión de GrowPro.
Según dice el propio Goiko la empresa se fundó con 1.000 euros y en 2019 se llegó a facturar 8 millones y medio sin influjo de inversores. Precisamente el talón de Aquiles de GrowPro ha sido su intromisión en las inversiones externas. Durante su primer boom empresarial, la empresa salió a flote únicamente reinvirtiendo los activos de las ventas a sus clientes, una auténtica churrería a gran escala.
Inversión externa: un globo que explota
El cierre de fronteras de la pandemia limitó ampliamente su negocio de facilitar la estancia a viajeros. Pasaron de no querer inversión a necesitarla por mera supervivencia. Consiguieron 1,3 millones de euros de familiares y amigos, y posteriormente introdujeron la inversión externa en la ecuación.
"Si tienes un producto internacional que está creciendo y le metes gasolina en un sector en el que nadie mete, tienes ventaja competitiva y puedes crecer más", afirmaba Goiko en el podcast 'Así me hice millonario' hace apenas 7 meses.
Ese chute de inversión ha terminado por convertirse en su kriptonita, costándole el negocio. En aquel podcast Goiko afirmaba estar paralizando el crecimiento "para mejorar la operabilidad del día a día en la empresa"."Hemos hecho recortes en diferentes departamentos para ser más eficientes".
La realidad es que mientras GrowPro se postulaba en los medios como una de las empresas más prometedoras. Mientras en 2023 anunciaban que habían facturado 45 millones, estaban inmersos en crisis y debían dinero a clientes y empleados. Su expansionismo internacional les exigía una mayor exigencia financiera, y la desconfianza de sus clientes cada vez era más acusada. El endurecimiento de las condiciones de ingreso a Australia significó su estacada final.
El dinero viaja más que los clientes
Los clientes han manifestado su descontento en redes sociales, calificando sus servicios como una estafa. Es el caso de Maria José Vázquez, que se lamenta públicamente en Instagram. "Hace un año que estoy esperando a que me devuelvan el dinero debido a una negligencia que tuvieron ellos en el trámite de visa". María José asegura que también contrató un paquete de servicios de GrowPro en Malta, y al trasladarse al edificio donde supuestamente se encontraba su agencia, se percató de que no existía.
La ley del silencio rige en la compañía, ya que los que intentan ponerse en contacto con ellos para recuperar su dinero no reciben respuesta alguna. El creador de contenido @aussiedreams_ explica a fondo la mala praxis de la empresa. "Se gastaban el dinero de las comisiones de los estudiantes antes de que les pertenecieran y de que su visa fuera aprobada".
Este también afirma que "se gastaban cantidades desorbitadas de dinero en campañas de marketing, llegaron a tener 700 campañas activas en todas las redes sociales". Su obstinación por acaparar visibilidad se ve reflejada en una anécdota que Goiko relata en el podcast 'Así me hice millonario'.
Allí contó que conoció en Australia a Amadeo Llados, el influencer 'millonario' que ofrece cursos fraudulentos para dejar de ser "panza" y "mileurista". Este basa su contenido en redes sociales en presumir sobre su patrimonio. El propio Goiko admite que contribuyó a engrandecer su figura en redes sociales. "Cuando Llados enseña su cuenta corriente es la cuenta que le hicimos nosotros".
Este prosigue diciendo "Hay quien le dice estafador, pero si alguien que es drogadicto le escucha y se levanta a las 5 de la mañana a hacer burpees mal no le está haciendo", a lo que el presentador le responde "Yo creo que España es un país de envidiosos".
Se estima que hay más de medio millar de afectados. Uno de ellos, Camila Verger, ha presentado una denuncia formal a la policía, ya que ha perdido más de 5.000 euros que se han enterrado junto a la compañía. Mientras tanto, la sección de comentarios de la cuenta oficial de GrowPro en Instagram se encuentra capada, así como los de su entrevista en el video podcast de 'Así me hice millonario'.
Actualmente el proceso de liquidación de la empresa está judicializado. Los que se han visto arrastrados por el aluvión financiero de GrowPro tienen pocas posibilidades de recuperar un dinero que viaja más que ellos. Billetes de ida simple hacia la bancarrota.