Estocolmo, capital de Suecia, es una de las ciudades nórdicas más bonitas para visitar. Tres días son suficientes para descubrir la esencia de la capital, aunque también se pueden utilizar más para descubrir rincones menos concurridos y conocidos. Además, en los alrededores hay otros grandes atractivos que poder visitar sin derrochar demasiado tiempo en el viaje.

Aunque hay quien dice que la mejor época para viajar a Estocolmo es entre junio y agosto, cuando los días son más soleados y tienen más horas de luz, en invierno también conviene conocer esta ciudad, ya que la nieve le otorga un aura especial. Sin hacer distinción entre las épocas del año, a continuación se detallan los lugares imprescindibles que visitar en un viaje a la capital sueca.

Gamla Stan es sin duda el lugar en el que comenzar la ruta. Se trata del centro histórico y el mejor lugar en el que perderse para descubrir sus calles y sus rincones. Es también su zona más auténtica, donde puedes imaginar otra época paseando por sus calles. Destacan Maten Trotzigs Grand, una calle con menos de un metro de ancho, Stortoget, su plaza más famosa, así como los edificios más representativos de la ciudad, como el Palacio Real, el Parlamento, la Storkyrkan o la Catedral de San Nicolás.

Estocolmo.

También hay que subir a lo alto de la Torre del Ayuntamiento para admirar las preciosas vistas que se ofrecen de las islas vecinas. Otros miradores que son recomendables para quedar sin aliento son las colinas de Söder desde la calle Fjällgatan, el mejor lugar para disfrutar de las casas de colores de madera de la arquitectura típica sueca; el ascensor Katarina, que eleva 38 metros sobre la bahía de Estocolmo y se ofrecen vistas de Gamla Stan, la zona del puerto y de las esclusas entre el lago Mälaren y el mar Báltico; o el parque de Ivar Los, otro sitio con colinas, callejuelas empedradas y casas de madera para perderse paseando por la isla de Södermalm.

Imprescindibles en Estocolmo

La plaza mayor o Stortorget es una de las plazas emblemas de la ciudad por ser una plaza encantadora, preciosa y llena de casas de colores de inspiración alemana, mientras que el Palacio Real es uno de los monumentos con más turistas acapara. Aunque ya no funciona como residencia real, es imprescindible visitarlo, sobre todo en el cambio de guardia de las doce del mediodía.

En Gamla Stan son varios los lugares de interés, así como también le puedes dedicar el tiempo que quieras para pasear por todas sus calles. Hay que pasar por el callejón más estrecho conocido como Märten Trotzings, admirar la Catedral dedicada a San Nicolás, la iglesia Tyska Kyrkan, ver por donde discurre la antigua muralla que rodeaba la ciudad, contemplar la Academia Sueca o el antiguo edificio de la Bolsa… Además, Gamla Stan también es un buen barrio para hacer una ruta de compras al más puro estilo nórdico.

Estocolmo.

En este sentido, destacan las principales calles comerciales de la ciudad: Västerlanggatan y Österlaggatan. En ellas se mezclan tiendas locales, grandes comercios y tiendas de souvenirs. También asoman las tiendas vintage, donde poder comprar ropa, complementos y objetos de segunda mano.

Pegada a Gamla Stan está la isla de Riddarholmen, otro buen lugar que visitar en un recorrido por Estocolmo. Destacan la calle, la plaza y la torre circular que tienen el nombre de Birger Jarl, fundador de la ciudad, así como el edificio con forma de torre que alberga a la editorial Norstedts, la más antigua de Suecia y que publicó la trilogía Millenium. No hay que olvidar la abadía medieval de Riddarholmskyrkan, donde están enterrados los monarcas suecos desde el siglo XVI.

No te encontrarás a mucha gente en esta isla, ya que la parte del centro está prácticamente deshabitada y la mayoría de los edificios están dedicados a organismos institucionales.

Estocolmo.

No se puede terminar este artículo sin mencionar al Metro de Estocolmo, una parada imprescindible en cualquier viaje a la ciudad. Su red de metro es conocida por ser una de las más impresionantes del mundo, y es que cuenta con 90 estaciones, de las 100 existentes, que son una verdadera obra de arte.

Es por ello que se ha declarado como la galería de arte más larga del mundo. La forma de visitarlas es comprando un ticket de metro e ir bajando en las diferentes estaciones, aunque también se puede reservar un tour para conocer toda su historia. Entre las estaciones más bonitas destacan: Kungsttadgarden, Radhuset, Solna Centrum, Stadium y Tekniska Höskolan.

Más información en: infoviajes.contacto@gmail.com