El cómico Joaquín Reyes, que regresa a la televisión con 'Torres y Reyes', presenta estos días su libro 'Realidad a la piedra'.

Presenta estos días su libro 'Realidad a la piedra', estrena programa 'Torres y Reyes' y regresa a los escenarios con el monólogo 'Que me aspen'

Nada hay más metafísico que una piedra. Decía Neruda: "Cómo se nota que las piedras han tocado el tiempo, en su fina materia hay olor a edad, y el agua que trae el mar, de sal y sueño". Pero mejor hablemos de Hannah Montana: Chica, ¿qué te ha pasado? Casta niña prodigio, ahora eres pura carne. Carne de Celebrities. Ojiplático ante el nuevo vídeo de la cantante y desconcertado ante las imposibles decisiones de sus directores de arte se encontraba Joaquín Reyes (Albacete, 1974) antes de esta entrevista: "Es pura lascivia y mamarrachez al mismo tiempo, lo tiene todo para volverme loco". En plena racha televisiva tras el estreno de Torres y Reyes y mientras despacha nuevos monólogos por el país, el cómico presenta su segundo libro ilustrado, Realidad a la piedra (Reservoir Books), donde humaniza a toda clase de rocas, desde la Piedra Rosetta, a la que asaltan sus fans, a la envidiada rosa del desierto, criticada por los cantos 'vulgaris' mientras ella, pobre, ansía "ser lisica" como las demás.



Pregunta.- ¿A quién se le ocurre ponerse a dibujar piedras?

Respuesta.- ¡A mí! Los primeros chistes surgieron de forma espontánea, divertida. Luego me hacía gracia ese punto de partida de ponerlas en un contexto humano.



P.- Algunos chistes le han quedado muy filosóficos, como aquel en el que una roca, esperando frente al mar por los siglos de los siglos, asume lo irremediable: "Creo que no va a venir".

R.- Una vez que iba dibujando más chistes me di cuenta de que eran una excusa, que esa especie de prosopopeya me servía para hablar de nosotros, de las relaciones humanas. En realidad es un divertimento, hay algunos chistes finos y otros más tontos, aunque no sean muy evidentes. Pero, sí, sobrevuela alguna reflexión más profunda, aunque el objetivo es que el lector se divierta.



P.- Es su segundo libro. ¿No le apetece pasarse al formato largo, que está más de moda? ¿Cómo sería una novela gráfica de Joaquín Reyes? ¿Qué referentes tendría?

R.- Me inspiran Robert Crumb, Daniel Clowes, Charles Burns... Sí que tengo ganas de hacer una novela gráfica, sería una buena excusa para hablar de la facultad de Cuenca, como unas memorias. Me hace ilusión pero a la vez me abruma y no sé cómo afrontarlo, aunque es algo que haré seguro.



P.- Necesitará tiempo, y debe tener poco. Es actualidad estos días por el libro, por sus monólogos y por el nuevo programa junto a Mara Torres, que tiene un formato insólito.

R.- Como dice la nota de prensa, y esta es una frase del director, es un programa que va de la vida después de internet, sobre cómo el gran invento del siglo XX o XXI ha cambiado la forma de relacionarnos y de comunicarnos. Es un show en el que priman el discurso y las ideas. Ha venido gente como Rojas Marcos y Paco León. Si ellos no dicen cosas interesantes, apaga y vámonos. Y está Mara Torres, que es seria y analítica; y luego estoy yo, que soy el bufón.



P.- ¿Cree que pegan en pantalla?

R.- Juntamos bien, sí. Un cómico funciona mejor por contraste, se luce mucho más junto a alguien serio.



P.- Pasará por allí la artillería pesada del posthumor: Vengamonjas, Vigalondo, Carlos Vermut...

R.- Estarán en Router 66, una sección del programa en la le encargamos piezas a gente que ha desarrollado su trabajo en internet. Es que hasta hace muy poco la tele ha vivido de espaldas a internet y, al contrario, está comprobado que tienen que convivir.



P.- ¿Ha aportado muchas ideas al formato?

R.- Cuando me llamaron ya sabían qué tipo de humor hacía y quién era. Lo que hago es un consultorio y un telediario con noticias reales relacionadas con internet. No hubo lugar a ningún tipo de lucha porque ya sabían qué tipo de cómico soy.



P.- También tiene nuevo espectáculo teatral.

R.- ¡Que me aspen! ¡Sí! Después de estar diez años con los mismos monólogos decidí hacer un nuevo espectáculo. He introducido cosas que tienen que ver con la etapa televisiva de Muchachada: vídeos, canciones... son todo guiños. Me lo paso muy bien.



P.- ¿Cuándo volverán a trabajar juntos?

R.- Cada vez es más difícil. No tanto por nuestras agendas, que también, como por la tele, porque las teles están peladitas. Me encantaría que hicéramos algo todos, pero de momento todavía está por estrenarse Retorno a Liliflor y la tercera temporada de Museo Coconut. Quiero pensar que saben que lo tienen, pero prisa por estrenarlos no se les ve. Alguna oportunidad habrá.



P.- ¿Está empobreciéndose la televisión? ¿Qué salva de la parrilla?

R.- Veo sobre todo series. De programas me gusta El Intermedio, que es como un telediario. Por ahí me informo.



P.- Vuelvo al libro de las piedras. ¿A quién apedrearía?

R.- Hablando siempre en sentido metafórico, prácticamente apedrearía a todos los miembros del Gobierno y también a parte de la oposición. Pero con piedras de gomaespuma, ¿eh? La razón es que no están a la altura de lo que la gente pide de ellos. El discurso de Ana Botella en la candidatura de Madrid 2020, un texto que escribió un asesor, nos costó 2,4 millones de euros. Eso por el "Relaxing cup of café con leche". ¡Es un chiste! Un chiste muy caro...



P.- Comedia no pretendida, que decían ustedes en los Goya.

R.- Sí, una mezcla imposible entre Gila y Ozores. Era humor sin vuelta ninguna.



P.- ¿No le inspira la política?

R.- Es bueno que los cómicos nos comprometamos y que demos un paso adelante pero el humor que hago no está centrado en la actualidad ni en la sátira política. Lo nuestro es más absurdo, ya hay gente que hace eso otro muy bien.



P.- No habrá un 'Celebrities' de Ana Botella o de Rajoy.

R.- Uy, me deprime mucho pensar en un Celebrities de Rajoy. Rajoy no es una cosa que me inspire.



P.- Pues dígame qué le inspira.

R.- Me inspiran sobre todo las grandes estrellas. Estoy viendo ahora las decisiones creativas de Miley Cyrus y alucino. La gente me dice: ¡Ha perdido la cabeza! [grita] Pero no, ella está arriesgando en su carrera ¡Me vuelve loco! Cuando piensas en Hannah Montana y ves esto ahora... es pura lascivia y mamarrachez, la combinación lo tiene todo.



Una de las viñetas de Realidad a la piedra