Ángel Mora
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Zoe Saldaña se ha alzado con el Premio Oscar a la mejor actriz de reparto en la 97.ª edición de la fiesta del cine de Hollywood por su trabajo en Emilia Pérez. Se ha impuesto a Monica Babaro por A Complete Unknown, Ariana Grande por Wicked, Felicity Jones por The Brutalist e Isabella Rossellini por Cónclave.

Saldaña encarna en el filme de Jacques Audiard a Rita Mora, una abogada sobrecualificada que trabaja en un bufete de abogados en México. Allí recibe el encargo de gestionar en secreto el cambio de género de Manitas, el importante y temido líder de un cartel interpretado por la actriz española Karla Sofía Gascón. Tras ello, tendrá que ayudarle a simular su muerte.

Saldaña se ha acordado en su discurso de "mujeres increíbles" como su abuela y su madre. "Soy la primera americana de origen dominicano que gana, y sé que no seré la última", decía la actriz. Además, ha dado las gracias a la Academia por "reconocer el heroísmo silencioso y el poder de una persona como Rita", y se ha referido a sus compañeras nominadas como "mujeres poderosas".

La actriz de Nueva Jersey, de 46 años, ha sabido mantenerse a una distancia prudencial de la tormenta generada por la difusión de unos antiguos tuits racistas de Gascón y que amenaza incluso con salpicar sus propias opciones de cara al Oscar. En una entrevista para Variety confesaba: "Me entristece mucho porque no lo apoyo y no tolero ninguna retórica negativa hacia las personas de ningún grupo".

Aún así, dejaba espacio para la comprensión y trataba de no emitir un juicio rotundo y maniqueo como es habitual en los tiempos de la cancelación. En unas declaraciones recogidas por Europa Press decía: "No puedo hablar por las acciones de otras personas. Todo de lo que puedo dar fe es mi experiencia, y nunca en un millón de años creí que estaríamos aquí". Conmoción y tristeza. En esas emociones insistía Saldaña. "Estoy triste. Una y otra vez, esa es la palabra porque es el sentimiento que ha estado viviendo en mi pecho desde que todo sucedió".

Así fue capeando el temporal, que de alguna manera fue amainando. Tanto ella como la película siguieron acumulando premios. En la gala de los Goya, Emilia Pérez logró el premio a la Mejor película extranjera. El mismo galardón consiguió en los BAFTA, además del de Mejor actriz de reparto para Saldaña, que del mismo modo había sido premiada, entre otros, en los Globo de Oro y, más tarde, en los Premios del Sindicato de Actores de Hollywood.

La rentabilidad hecha actriz

Aunque el grueso de los reconocimientos en forma de galardones le están llegando ahora por su papel de Rita Mora, Saldaña era ya una actriz muy valorada en el mundo del espectáculo desde mucho antes de su participación en la cinta de Jacques Audiard. Su aparición en Piratas del Caribe: La maldición de la Perla Negra en 2003 como Anamaria y en el reboot de Star Trek (2009) como Nyota Uhura fueron los primeros pasos de una carrera llena de éxitos de taquilla. Tanto es así, que es la única que ha aparecido —con distintos niveles de protagonismo— en las tres películas más rentables de la historia. 

La primera de estas obras fue Avatar (2009), la épica película de James Cameron con tintes neocoloniales que se desarrolla en un planeta ficticio llamado Pandora. En ella, la actriz interpreta a Neytiri, una princesa Na'vi (los indígenas humanoides del lugar) del clan Omaticaya. El personaje comparte protagonismo con Jake Sully, el humano al que salva al principio del filme. Habiendo recaudado un total de 2.923.706.026 $, se mantiene como el trabajo cinematográfico más lucrativo de todos los tiempos.

En 2014 apareció en Guardianes de la Galaxia interpretando a Gamora, una de las protagonistas. Esto le abriría las puertas para participar en otros largometrajes del Universo compartido de Marvel. A parte de en las dos secuelas de esta saga, que vieron la luz en 2017 y 2023, volvió a encarnar a este personaje en Vengadores: Infinity War, sexta película más rentable de todos los tiempos (2.048.359.754 $), y Vengadores: Endgame, que ocupa el segundo puesto en el mismo ranking (2.797.501.328 $). Ya en 2022, retomó el papel de Neytiri en Avatar: El sentido del agua, la continuación de la saga de James Cameron que a día de hoy ocupa el tercer puesto en dicha lista (2.320.250.281 $). 

No obstante, su carrera no ha estado libre de fiascos. El más sonado sucedió en 2016, cuando protagonizó Nina, el biopic no autorizado de Nina Simone. Saldaña fue duramente criticada por su interpretación de esta gran leyenda de la música. Se cuestionaba, sobre todo, la pertinencia de que una mujer afrolatina —la actriz es hija de madre puertorriqueña y padre dominicano— encarnara a una afroamericana. 

Para parecerse más a la cantante, tuvieron que colocarle una prótesis de nariz y oscurecerle la piel, lo que para muchos tenía reminiscencias de la práctica del blackfacing —pintarse el rostro de negro para representar personajes negros—, tan denostada actualmente.

Años después, Saldaña mostraba en público su arrepentimiento por haber interpretado este papel: "Nunca debería haber interpretado a Nina", confesaba. Y añadía: "Creí entonces que tenía el permiso porque yo soy una mujer negra. Y lo soy. Pero es Nina Simone. Y Nina tuvo una vida y un viaje que debería haber sido honrado al más específico detalle porque era una persona específicamente detallada".

Aunque ni mucho menos haya sido el mayor de los problemas que ha enfrentado esta producción, también ha habido cierta controversia en torno al papel de Saldaña en Emilia Pérez. Aunque en esta ocasión la finalidad de estas voces críticas no es desprestigiar el trabajo de la actriz, sino más bien aplaudirlo. El debate venía dado por la decisión de la Academia de Hollywood —y de todas las asociaciones que la han premiado de la misma forma— de nominarla como actriz de reparto en lugar de como protagonista.

No en vano, según apunta el medio Variety su tiempo en pantalla (57 minutos y 50 segundos) sobrepasa el que alcanza Gascón (52 minutos y 21 segundos), quien sí que estaba nominada como actriz principal.

Sin embargo, no hay criterios específicos para decidir si un intérprete es nominado para una u otra categoría. Aunque aparezca mucho tiempo en pantalla, también se tienen en cuenta factores como la función narrativa que cumplen en el relato. Famoso es el caso en este sentido de Anthony Hopkins, que ganó el Oscar en la categoría de Mejor actor principal por su actuación en El silencio de los corderos, donde tan solo estuvo 16 minutos frente a la cámara. Pese a que la última palabra la tienen los académicos con sus votos, influye enormemente, además, la forma en que los propios estudios hacen campaña de cara a la temporada de premios para maximizar las opciones de éxito.