Luxemburgo

La vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, admite que la guerra de Vladímir Putin contra Ucrania y las sanciones económicas impuestas a Rusia como represalia tendrán un "impacto negativo" en la economía europea, que se traducirá en una ralentización del crecimiento pospandemia. No obstante, Calviño ha descartado por completo que el conflicto provoque una recaída en la recesión en Europa o en España.

La vicepresidenta ha eludido aclarar si el Gobierno de Pedro Sánchez apoyará en la UE un embargo energético total contra Rusia tras la matanza de Bucha. Una sanción que ha sido reclamada por Ucrania y que cuenta con el apoyo de Polonia, los países bálticos y también Francia.

"La previsión generalizada es la de que el ataque injustificado a Ucrania puede tener un impacto en términos de ralentizar la recuperación económica, pero no pone en riesgo esta fuerte recuperación", ha argumentado Calviño a su llegada a la reunión del Eurogrupo que se celebra este lunes en Luxemburgo.

En el caso de España, la vicepresidenta ha subrayado que los últimos datos sobre la evolución del mercado de trabajo conocidos este lunes confirman que la recuperación económica iniciada en 2021 "ha seguido a buen ritmo" con una "fuerte creación de empleo".

Calviño ha presumido de la llegada de 500.000 afiliados a la Seguridad Social más que antes de la pandemia, así como de la "mejora significativa en la calidad y la estabilidad del empleo creado". Casi un tercio de los nuevos afiliados en marzo son indefinidos, lo que a su juicio "demuestra el impacto positivo de la reforma laboral".

"Esperamos mantener esta tendencia positiva en el resto del año", asegura la vicepresidenta. El Gobierno de Sánchez confía en minimizar el impacto negativo de la guerra en Ucrania con el plan de respuesta adoptado el pasado martes, un catálogo de medidas "orientadas a amortiguar el impacto sobre los sectores económicos más afectados, apoyar a los colectivos más vulnerables y en definitiva garantizar un reparto justo de los costes de esta guerra de Putin".

En cuanto al debate sobre un posible embargo energético contra Rusia, Calviño ha expresado su "consternación" y "absoluto rechazo" a las "terribles imágenes" que llegan desde Ucrania. La posición de España es que la UE "responda con unidad, con determinación y con solidaridad".

El Gobierno de Sánchez apoyará la adopción de sanciones, ha proseguido, "que sean eficaces y que logren el objetivo deseado, que no es otro que cuanto antes pare la guerra de Putin, con el mínimo coste e impacto negativo sobre las economías europeas". El argumento del coste es el que esgrimen siempre países como Alemania o Austria para oponerse a una prohibición total en la UE de las importaciones de gas ruso.

¿Cabría un embargo energético contra Moscú en la posición española?, le han vuelto a preguntar a Calviño. La vicepresidenta ha eludido aclararlo por segunda vez. "La posición de España ha sido clara: cubrir cualquier posible laguna, lograr imponer sanciones eficaces que nos permitan cuanto antes lograr el objetivo deseado que es que pare la guerra de Putin, con el mínimo coste e impacto negativo sobre las economías y las sociedades europeas", se ha limitado a repetir.

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