Valencia

MSC ha llegado a un acuerdo con todos los sindicatos de la estiba del Puerto de Valencia para la configuración de la plantilla de su futura terminal en Valencia, que será la primera automática de España. La operativa requerirá 550 estibadores al día entre los cuatro turnos de seis horas con los que opera el sector, según ha podido contrastar EL ESPAÑOL-Invertia.

El pacto con la multinacional italosuiza, que presentó la única candidatura para construir y operar la nueva terminal norte del puerto de Valencia, lo firman el sindicato mayoritario, Coordinadora Estatal de los Trabajadores del Mar, así como los minoritarios CCOO, Sindicato de Estibadores Independiente (SEI), Frente PortuarioAsociación Profesional de Trabajadores Portuarios del Puerto de València (APTPPV).

El acuerdo también lo rubrica Terminal Investment Unlimited (TIL), la compañía del grupo MSC que acomete las inversiones en las infraestructuras portuarias. La enseña se encuentra a la espera de la adjudicación definitiva del proyecto por parte de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV).

Preguntado al respecto, el presidente de MSC España, Francisco Lorente, confirma a este periódico las cifras de un acuerdo que "podría llegar hasta los 600 trabajadores". "Se trata de una cifra muy superior a los 200.000 jornales anuales", subraya sobre los turnos de 6 horas que podrían llegar a realizarse en un año con la nueva terminal a pleno rendimiento.

El empresario subraya que se trata de "un pacto satisfactorio para todas las partes que requirió más de un año de negociaciones". El mismo, según precisa, se firmó en marzo de 2021.

Francisco Lorente, presidente de MSC España. À Punt Media

Sin embargo, Comrpomís, el partido que abandera en la Comunidad Valenciana la oposición contra la ampliación del Puerto de Valencia, ha aseverado durante los últimos meses que la nueva infraestructura supondrá una destrucción de empleo debido a la automatización de las nuevas instalaciones.

"Yo desconozco a qué se refieren exactamente, porque este acuerdo está firmado desde hace 15 meses por todos los sindicatos", responde al respecto Lorente. La coalición apuntalaba su mensaje en las manifestaciones realizadas por el presidente del comité de empresa de CSP, la firma del gigante chino Cosco que gestiona la terminal pública del puerto. Este alertaba del impacto negativo en dicho muelle de la apertura de una nueva megaterminal como la prevista por MSC.

Lorente, sobre tal circunstancia, sostiene que "las cifras globales de empleo en el puerto crecerán de forma significativa con la necesidad de incorporar entre 500 y 600 estibadores en la nueva terminal de MSC". La plantilla actual de estibadores con la que cuenta el recinto del Grao se sitúa en alrededor de 1.500 trabajadores portuarios.

"Se tratará además de empleo cualificado para una operativa 100% automática, en remoto, desde la oficina, a través de un joystick, sin trabajadores en la riba", destaca Lorente. La inversión prevista para su construcción es de 1.200 millones de euros. "También será 100% eléctrica y se abastecerá completamente con producción propia", anticipa.

La iniciativa cuenta con un respaldo político mayoritario. PSOE, PP, Ciudadanos y Vox apoyan su construcción. Sin embargo, Compromís y Podemos se oponen a la misma, hasta el punto que proponen la demolición del dique de abrigo finalizado en 2012 para albergarla.

CUP y ERC

De hecho, llevaron esta iniciativa al Congreso de la mano de formaciones independentistas como la CUP o ERC. Esta última, la formación del president de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, no se opone a la ampliación proyectada en el Puerto de Barcelona.

Ante tal escenario, Francisco Lorente censura la posición de Compromís. "Puedo llegar a entender que los partidos catalanes trabajen en defensa de sus intereses, pero no que los valencianos lo hagan en contra de los de su tierra", contrapone.

"Yo le deseo un próspero crecimiento al Puerto de Barcelona, pero creo que es justo pedir que nos dejen trabajar también en Valencia, donde hemos presentado un proyecto que cumple con todos los requisitos medioambientales", concluye el presidente de MSC.

La ampliación norte del recinto valenciano comenzó en 2012 con la construcción del mencionado dique de abrigo, que costó 203 millones de euros. El proyecto cuenta con la preceptiva Declaración de Impacto Ambiental (DIA), pero el puerto, para lograr un muelle más rectilíneo y operativo, optó por modificarlo y proyectar finalmente una gran explanada pegada al dique. La imagen que acompaña estas líneas refleja el cambio introducido para el muelle.

Cambio del proyecto de la ampliación norte del Puerto de Valencia. EE

Se abrió entonces un acalorado debate sobre si este cambio en el proyecto podía realizarse sin una nueva DIA. El Gobierno de España, a través de Puertos del Estado, se pronunció al respecto el pasado mes de marzo. Concluyó que no será necesaria una declaración de impacto ambiental adicional a la realizada en 2007, que bastará con una certificación de la propia Autoridad Portuaria de Valencia (APV).

Pero los socios a la izquierda del PSOE mantienen su ofensiva contra la ampliación. Y no solo eso: la recrudecen, ya que proponen la demolición de las obras ya realizadas. "Se insta al Gobierno para que el Ministerio de Fomento proceda al desmantelamiento del dique norte de abrigo, en tanto en cuanto se haya desistido del proyecto de ampliación del puerto y este es parte de la primera fase de la misma", rezaba el texto de su PNL.

A juicio de los firmantes, este desmantelamiento "paliaría el lamentable estado de las playas del sur (Pinedo y el Saler), así como la amenaza para el parque natural de l’Albufera".

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