Bruselas

La UE y Estados Unidos han firmado este viernes un acuerdo a largo plazo de suministro de gas natural licuado (GNL), que se extenderá hasta el año 2030. El objetivo es reducir la actual dependencia de Europa respecto al gas procedente de Rusia (con cuyos ingresos el Kremlin financia la guerra en Ucrania) y garantizar a la vez la seguridad de aprovisionamiento para el próximo invierno.

El pacto ha sido anunciado por el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que llevan varios meses negociando.

Según los términos del acuerdo, Estados Unidos trabajará con todos sus socios internacionales con el objetivo de garantizar volúmenes adicionales de GNL para el mercado de la UE de al menos 15.000 millones de metros cúbicos de gas (15 bcm) este año 2022. Esta cantidad equivale a todo el gas natural licuado que la Unión importa ahora mismo de Rusia, según ha dicho Von der Leyen.

A partir del próximo año, la UE se compromete a comprar 50.000 millones de metros cúbicos adicionales al año (50 bcm) de GNL procedente de Estados Unidos. Un volumen que supone un tercio del total de gas que se importa ahora mismo de Rusia. Estas compras de gas estadounidense deberán prolongarse "al menos hasta 2030".

En cuanto a los precios, el acuerdo suscrito señala que "deben reflejar los fundamentos del mercado a largo plazo y la estabilidad de la oferta y la demanda".

Para garantizar que se cumplen todos los términos del acuerdo, la Casa Blanca y la Comisión Europea constituirán un Grupo de Trabajo para la Seguridad. La función de este equipo conjunto será "garantizar la seguridad energética de Ucrania y la UE en preparación para el próximo invierno y el siguiente, mientras apoya el objetivo de la UE de poner fin a su dependencia de los combustibles fósiles rusos".

"Eliminar el gas ruso tendrá costes para Europea. Pero no sólo es lo correcto desde el punto de vista moral, sino que nos pondrá en una posición estratégica más fuerte, ha asegurado el presidente de Estados Unidos.

"Nuestro objetivo es reducir esta dependencia de los combustibles fósiles rusos y deshacernos de ella. Y esto solo puede lograrse, por supuesto, en primer lugar, mediante la inversión en energías renovables, pero también mediante suministros adicionales de gas, incluidas las entregas de GNL. Así que queremos, como europeos, diversificarnos lejos de Rusia hacia proveedores en los que confiemos, que sean nuestros amigos y que sean fiables", argumenta Von der Leyen.

Biden sostiene además que este acuerdo de suministro de GNL no podrá en riesgo los objetivos de lucha contra el cambio climático. De hecho, Bruselas y Washington han pactado acelerar el despliegue de renovables y las medidas de eficiencia energética con el fin de reducir la dependencia de cualquier tipo de gas, no sólo del ruso.

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