La presidenta del BCE, Christine Lagarde.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde. Reuters

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¿Podría Europa enfrentarse a una crisis de deuda?

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El BCE ha vuelto a recortar los tipos de interés, pero el mercado de deuda parece moverse en otra dirección: en el último mes, el rendimiento de los bonos alemanes a 10 años ha subido más de un 17%. El par EUR/USD, a su vez, ha subido a niveles de noviembre de 2024 por encima de 1,08. 

¿Están reaccionando los inversores a las tensas relaciones con EEUU?

Es cierto que, ante los riesgos geopolíticos, los inversores suelen exigir una prima adicional de incertidumbre. Pero esta vez, el factor clave ha sido el plan de la UE de aumentar drásticamente el gasto en defensa -hasta 800.000 millones de euros-, financiado en parte con nueva deuda.

A esto se suman las declaraciones del nuevo canciller alemán, Merz, quien propuso elevar el gasto en defensa en un 1% del PIB y crear un fondo de 500 mil millones de euros para infraestructuras. Se espera que las reformas se aprueben la próxima semana, aunque siempre queda margen para sorpresas.

Si se aprueban todas estas iniciativas, ¿podrían desembocar en una crisis de deuda?

Ante los riesgos geopolíticos, los inversores suelen exigir una prima adicional de incertidumbre

En el caso de Alemania, su historial de disciplina fiscal juega a su favor: su deuda pública equivale al 62,7% del PIB, lo que le deja margen para endeudarse sin comprometer su estabilidad financiera. Sin embargo, si Alemania empieza a endeudarse más, la inflación en la eurozona podría aumentar.

No en vano, las expectativas de tipos de interés han aumentado, encareciendo el crédito.  Esto podria golpear especialmente a países con mucha deuda, como Grecia, Italia, Francia, Bélgica y España. No causará una crisis de inmediato, pero sí hará que la región sea más frágil ante cualquier choque externo.

¿Cómo afectará el aumento del gasto a la economía de la eurozona?

Si Alemania empieza a endeudarse más, la inflación en la eurozona podría aumentar

En su último informe trimestral, el BCE recortó su previsión de crecimiento del PIB de la eurozona en 2025 del 1,1% al 0,9% ante el aumento de las tensiones internacionales. También rebajó la estimación para 2026 del 1,4% al 1,2%, aunque estas cifras aún no reflejan el impacto del aumento del gasto público.

Aunque el gasto adicional podría dar un impulso al crecimiento, según los analistas de ING, el impacto en el PIB será moderado en los próximos años. Además, si la inflación aumenta, el BCE podría verse obligado a ralentizar los recortes de tipos, lo que en última instancia perjudicaría a la economía del bloque.

***Igor Kuchma es analista de Trading View.