Gaia en una representación artística del mapa estelar en el que está presente la Vía Láctea.

Gaia en una representación artística del mapa estelar en el que está presente la Vía Láctea. GAIA | ESA Omicrono

Defensa y Espacio

Adiós a Gaia: la ESA apaga la sonda que logró el mayor mapa estelar de la historia tras una década de uso

El telescopio, que ha podido representar más de 2.000 millones de objetos astronómicos en el catálogo 3D de la ESA, finaliza su servicio tras casi 12 años.

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Fue en diciembre de 2013 cuando pudimos ver desde España el lanzamiento del telescopio espacial Gaia, una sonda de la Agencia Espacial Europea (ESA) que tenía una difícil tarea por delante: crear el mapa estelar más grande jamás hecho hasta la fecha, un catálogo espacial en 3D que se postularía como el más grande y preciso, con un total aproximado de más de 2.000 millones de objetos astronómicos representados. Tras más de 10 años de servicio, la ESA ha puesto punto y final a la misión, desactivando por completo a Gaia.

La Agencia Espacial Europea lo ha confirmado a través de su perfil en X (Twitter), detallando el proceso de apagado. Gaia, a ojos de la ESA, ya ha completado su exploración y se apagará el día 28 de marzo. Básicamente, la sonda se ha quedado totalmente sin combustible, lo que ha obligado a la agencia a desactivar por completo el telescopio. Posteriormente, será enviada a una "órbita de retiro" en la que permanecerá inactiva.

Las próximas horas consistirán, precisamente, en la desactivación de la sonda por parte del Centro Europeo de Operaciones Espaciales. Desde la ESA han resaltado el hecho de que el telescopio, en estos casi 12 años de servicio, haya podido mapear "las posiciones y movimientos de más de 2.000 millones de estrellas y otros objetos cósmicos", lo que ha contribuido enormemente a la exploración espacial de nuestra galaxia.

La ESA se despide de Gaia

La andadura de Gaia comienza el 19 de diciembre de 2013, cuando la ESA lanzaba la sonda desde el puerto espacial de Kourou en la Guayana Francesa. El objetivo era poder crear este catálogo espacial en el que se incluirían principalmente estrellas pero también planetas, cometas, asteroides, cuásares y otros tantos objetos astronómicos. Una misión que se esperaba iba a durar solamente cinco años.

Las capacidades de Gaia han sobrepasado en enorme medida las esperadas por la ESA; Gaia ha podido extender su misión principal de 5 años hasta casi los 12, con una primera extensión en 2022. Para estudiar tanto la posición como el movimiento de los objetivos mapeados dentro del catálogo estelar, Gaia observaba y supervisaba estos objetos unas 70 veces, apuntando sobre todo a los objetos más brillantes, con la esperanza de poder detectar exoplanetas más grandes que Júpiter más allá del Sistema Solar.

GAIA puede detectar cuásares con lentes gravitacionales

GAIA puede detectar cuásares con lentes gravitacionales ESA/Gaia/DPAC Omicrono

Y así ha sido. Los teras y teras de información proporcionados por Gaia han supuesto una auténtica mina de oro en lo que a información refiere para los astrónomos. Gaia recogió datos sobre más de medio millón de nuevas estrellas débiles, más de 380 nuevos cuásares con lentes gravitacionales y las posiciones de más de 150.000 asteroides del Sistema Solar, rellenando zonas del espacio conocido que hasta ahora estaban 'vacías', en su volcado de datos de octubre de 2023.

Los responsables de Gaia explicaron que la importancia de esta misión de telemetría era vital, ya que los datos proporcionados abrirían las puertas a nuevos descubrimientos científicos inesperados, yendo más allá de lo que estaba pensado inicialmente para la sonda. Un ejemplo de esto reside sobre Omega Centauri, el cúmulo de estrellas globulares más masivo de la Vía Láctea, y situado a 15.800 años luz de distancia. De un solo cúmulo, la ESA descubrió más de medio millón de nuevas estrellas que Gaia no había visto antes.

No obstante, la sorpresa más relevante tuvo que ver con la capacidad de Gaia de encontrar lentes gravitacionales. Estas lentes se forman cuando un haz de luz procedente de objetos distantes y brillantes se curvan alrededor de un objeto masivo, situado entre el emisor y el observador. De esta forma, las lentes sirven para amplificar la luz de fuentes distantes, como galaxias antiguas.