Castilla y León

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Opinión

El vuelo de la gaviota

5 agosto, 2018 13:08

Trigésimo primera semana de 2018, el inicio del mes de agosto. Se reduce la actividad en la Junta de Castilla y León, en la Diputación de Salamanca, en el Ayuntamiento de la capital, en la Universidad... Pero no la actividad política, candente a nivel nacional y también local (este domingo seguro que hablando de terrorismo tras la salida de la cárcel de Topas del sanguinario jefe de ETA Santi Potros, condenado a 3.000 años de prisión por despiadados atentados de los que sólo ha cumplido 30).

La semana comenzó fuerte, con el anuncio del alcalde de Guijuelo, Julián Ramos, de que no concurrirá más a la Alcaldía de la villa chacinera después de dieciséis años como primer edil. Cuatro legislaturas en las que ha llegado a ser el alcalde del PP de municipios de más de 5.000 habitantes en toda España con mayor porcentaje de votos. Si hasta votantes de izquierdas de la villa dicen que no parece del PP de lo bueno que es. Julián deja la gestión al frente de su pueblo, pero no la política, como también dijo en una entrevista exclusiva con NOTICIASCYL. Ramos tiene línea directa con Pablo Casado (ya comenté semanas atrás que sí se había mojado públicamente, mostrándole su apoyo) y seguro que lo veremos en un puesto de mayor responsabilidad. Y no por amiguismo, como es costumbre en este país, sino por conocimientos y experiencia, porque uno de los pocos buenos políticos que quedan merece cometidos de más enjundia. Una gaviota que vuela hacia otros lares.

¿Será en la Junta de Castilla y León? Para eso tendrá que ganar el Partido Popular las elecciones autonómicas de 2019, y si no es con mayoría absoluta, que será muy difícil (pero no imposible) deberá pactar con alguien. Aviso a navegantes. Un pacto Ciudadanos-PSOE, PSOE-Ciudadanos es cada vez mejor visto entre miembros de ambos partidos. Unos, para gobernar y aplicar sus políticas de izquierda; otros, para ser referente del centro derecha con sus iniciativas, arrinconando al PP. Tiempo al tiempo.

En esa batalla estará el salmantino Alfonso Fernández Mañueco, despejados los rumores y fantasmas por Pablo Casado al ratificarle como mejor candidato para la Presidencia de la Junta de Castilla y León. Y no habrá rival en primarias, salvo sorpresa mayúscula de última hora y una de esas paradojas de la política como consecuencia de enfrentamientos personales, porque el único que podía intentar la revancha, el leonés Antonio Silván, en la lista nacional de Casado, se ha visto salpicado por otro presunto caso de corrupción. Enredado en la ‘operación Enredadera’ con posible tráfico de influencias hacia un empresario, José Luis Ulibarri, gran amigo suyo, ya en prisión. Acierta Casado no removiendo cimientos en el PP autonómico, sin cambiar al general al que todos los soldados siguen, pese a que esta cohorte prefiriera como emperadora a Soraya Sáenz de Santamaría. Y seamos sinceros, a día de hoy el PP no tiene a nadie en Castilla y León con mejor imagen que Mañueco. Otro gaviota que vuela hacia nuevo destino.

Por cierto, el alcalde de Salamanca dijo esta semana que su sucesor en Salamanca se conocerá en septiembre. A su lado estaba uno de los candidatos, el concejal Carlos García Carbayo, quien semanas atrás afirmara que está en el PP para lo que le digan, ya sea gestionar o coger el botijo. Pues pasó al lado de uno durante la visita a las obras del paseo de Canalejas y un servidor se lo recordó. Pero esta vez, al menos en presencia de los periodistas, no lo cogió. Será como en el ciclismo, que no quiere hacer de gregario aguador ni de liebre y prefiere ser el jefe de filas. A la vuelta de vacaciones lo veremos. Porque aspirantes a jefe de filas hay unos cuantos. A ver si le va a pasar al PP como al equipo Movistar en el Tour de Francia, que fue con tres líderes y volvió con apenas una etapa y la simbólica clasificación por equipos.

El vuelo de la gaviota es en picado en las encuestas. La última, del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), elaborada tras la moción de censura de Pedro Sánchez a Mariano Rajoy y antes de la elección de Casado al frente del PP, concede al Partido Socialista diez puntos más sobre Ciudadanos y los populares. Que el PSOE está recuperando muchos votantes a costa de un desaparecido Pablo Iglesias (por motivos familiares debido al prematuro parto de sus gemelos) no lo duda nadie. Pero de ahí a diez puntos de ventaja... Esta vez la cocina del CIS se ha pasado con las especias.

También vuela, pero no es una gaviota, la nueva subdelegada del Gobierno en Salamanca, Encarnación Pérez, que ha comenzado a recorrer los pueblos de la provincia charra. Acertadamente, porque Salamanca es sobre todo su hábitat rural. Lo hizo el socialista Jesús Málaga durante sus ocho años en este cargo, visitando cada uno de los pueblos para recoger sus problemas y demandas. No lo hizo el popular Javier Galán, cuya labor fue más la de comisario político, correveidile y asistente a saraos, ni tampoco Antonio Andrés Laso, a quien apenas le dejaron tiempo para intentarlo, aunque algo tuvo y se centró más en la capital. Ciudad en la que en algunos corrillos populares lo siguen situando como alcaldable.

Al hilo de todo lo acontecido, ¿qué político del PP exclamó “se nos va el mejor que tenemos en Salamanca con diferencia” tras conocer el adiós del alcalde de Guijuelo, abierto a otros destinos? Y por cierto, dicen las malas lenguas (en este caso que pinchan) que siempre que alguien asoma el pescuezo contra Mañueco le ocurre algo, léase primero Rosa Valdeón, después Antonio Silván. Pero ya saben, se dice el pecado, no el pecador. La próxima semana, les prometo más madera.