Un fotograma de 'Jeanne Dielman', de Chantal Akerman

Un fotograma de 'Jeanne Dielman', de Chantal Akerman

Actualidad

La mejor película de la historia, dirigida por una mujer, desbanca a las pelis de Hitchcock

El ránking de la revista Sight & Sound reconoce como mejor película de la historia a 'Jeanne Dielman, 23, quai du Commerce, 1080 Bruxelles', realizada por Chantal Akerman en 1975.

15 febrero, 2023 02:15

La prestigiosa revista británica Sight & Sound, conocida por su popular encuesta para conocer las 100 mejores películas de la historia del cine, según la crítica internacional, hizo pública su lista a finales del pasado de año.

[La serie que desmiente la historia de amor que inmortalizaron Meryl Streep y Robert Redford]

Desde 1952, y cada diez años, la publicación realiza esta 'mega' encuesta muy reconocida por el sector cinematográfico.

La sorpresa ha sido mayúscula al conocerse los resultados de esta última edición, la octava, en la que han votado 1.639 críticos, programadores, profesionales del cine y académicos de todo el mundo.

Chantal Akerman firma la mejor película de la historia según la publicación.

Chantal Akerman firma la mejor película de la historia según la publicación. Mario De Munck

Y es que en el número uno de este ránking, y desbancando a Vértigo de Alfred Hitchcock, ha irrumpido una película poco conocida por el gran público, que diez años antes ni siquiera había aparecido entre las 50 primeras. Jeanne Dielman, 23, quai du Commerce, 1080 Bruxelles es el título de la cinta realizada por Chantal Akerman en 1975.

La película fue definida en su día por el New York Times como “la primera obra maestra del feminismo en la historia del cine”.

Protagonizada por Delphine Seyrig, la trama sigue la cotidianidad durante el transcurso de tres días de una joven viuda que se ocupa de las tareas domésticas por la mañana, mientras su hijo está en la escuela, y que ejerce la prostitución por la tarde.

Tuvo su premier mundial en la Quincena de Realizadores del Festival de Cannes y obtuvo un notable éxito comercial, que permitió a la cineasta obtener financiación para abordar su siguiente película de ficción, Los encuentros de Anna.

Ahora Filmin ofrece un ciclo dedicado a la realizadora Chantal Akerman, que incluye las versiones restauradas de doce títulos, entre ellos Jeanne Dielman, 23, quai du Commerce, 1080 Bruxelles, que encabeza el ciclo, además de su cortometraje de debut, Saute ma ville (1968), o títulos tan significativos como Yo, tu, él, ella (1974) o la comentada, Los encuentros de Anna.

Filmin dedica un ciclo a la realizadora Chantal Akerman.

Filmin dedica un ciclo a la realizadora Chantal Akerman.

Mujer y cine

Para muchos, esta lista es un simple entretenimiento, una anécdota sin más. Pero para muchos otros, esta nueva lista encabezada por la obra de Akerman significa mucho. Significa por fin la irrupción de la voz de la mujer en el sector, reconocida de manera global y significa renovación y modernidad.

A la película Jeanne Dielman, 23, quai du Commerce, 1080 Bruxelles le siguen obras maestras como Vértigo, en segundo lugar, Ciudadano Kane de Orson Welles, Cuentos de Tokyo de Yasuhiro Ozu, y una novedad, In the Mood for love de Wong Kay Wai, en quinto lugar. Parásitos de Bong Joon ho ocupa el puesto 90. Y una española en el puesto 84, El espíritu de la colmena de Víctor Erice.

Asfixiante cotidianidad

La película de Akerman muestra 200 minutos en la vida de esta viuda que vive con su hijo adolescente, tres días, y que ha encontrado en la rutina metódica de las tareas domésticas un orden capaz de ocultar sus angustias.

Se levanta por la mañana, prepara el café, levanta a su hijo, hace compra, lava los platos, cocina, prepara la mesa, hace la cama, y así todos los días… Pero hay algo fuera de lo común, que ocurre por las tardes, pero que la protagonista hace con la misma precisión dejando pasmado al espectador.

Fotograma de la película de Chantal Akerman.

Fotograma de la película de Chantal Akerman.

A una hora determinada recibe a un cliente, lo lleva a su habitación y en el tiempo que tardan unas patatas en cocer, tiene sexo por dinero.

La realizadora filma la escena en tiempo real, con la cámara fija, sosteniendo los planos en el tiempo que dura la acción, plano secuencia. Es cine en estado puro, que somete al espectador a una sensación de asfixia vital.