En China el grillo es un insecto venerado. En la antigüedad, en los palacios imperiales, se guardaban en jaulas de oro para disfrutar de su canto. Se dice que algunos taxistas aún meten uno en el coche a lo ‘hilo musical’. Y además, sí, los chinos comen grillos. Y reservan ejemplares para peleas. Peleas de grillos, como suena. Sin apostar, que está prohibido. En el cuento de Pinocho, el muñeco de madera tiene una conciencia externa: es un grillo, Pepito Grillo. Y en La Roda (Albacete), el grillo es la apuesta económica de futuro de tres millenials: Andrés, Francisco José y José Antonio. Han montado una granja de este insecto para consumo humano: ya tienen más de 700.000 y quieren llegar a 4 millones de cabezas. Ellos de momento los venden sin procesar, al extranjero. De su planta, salen congelados para Holanda y Francia. Producen casi tres toneladas. Y están al 70%.

El grillo se como aperitivo crujiente, cuando se deshidrata. Y triturado se convierte en harina. ¿Pastel de harina de grillo? Por ejemplo. Pero en España la normativa no permite el procesamiento del grillo. Sí la comercialización de esas harinas. Y así las cosas, los tres jóvenes están seguros de que su mercado sólo puede crecer. De hecho, ellos tienen su granja pero la empresa, que nació como una start up hace tres años, ofrece la opción de montar el negocio llave en mano. La franquicia de los grillos comestibles. Por unos 300.000 euros. Más o menos lo que les ha costado a ellos montar la suya.

Conozcamos a los socios. Andrés García de Lis (1988), Francisco José Tébar de Lamo (1988) y José Antonio Torres Cabañero (1987) son amigos de toda la vida, del colegio, del instituto de esta localidad industrial pegada a la capital y cuna de los Miguelitos. Luego cada uno se dedicó a una cosa. Andrés estudió Económicas en la Universidad Nebrija y se ha dedicado al marketing digital y a la exportación del sector agroalimentario. Francisco José es técnicos Superior en Gestión y Organización de recursos naturales y ha trabajado en los negocios de hostelería familiares. José Antonio Torres Cabañero se formó en la Escuela Militar de Paracaidismo Méndez Paradas y es paracaidista y bombero militar. Los tres pasaban muchas tardes barajando eso de montar un negocio y un día se lanzaron. Así, sin más. Bueno, sin más tampoco. “Uno de los tres socios, Andrés García de Lis, había estudiado en Estados Unidos y allí vio el potencial del insecto”. ¿Potencial? Un dato: el grillo es casi pura proteína. Aquí comienza el viaje a la granja de grillos para consumo humano La Roda. Bienvenidos a Origen Farms.

Contenedores de grillos. Origen Farms

Origen Farms

Avenida Quinta del Polígono Industrial El Salvador. Se abre la puerta de la granja y entramos... ¿Cri-cri? Nada. Lo crean o no, al entrar no se escucha nada. “Sólo emiten sonido en una de las salas de la instalación y únicamente en la etapa de reproducción”, nos explican. Así que para empezar, una granja de grillos no es una ‘jaula de grillos’.

Todo es orden. En diferentes salas, hay 300 contenedores. Cada uno tiene capacidad para acoger unos 25.000 grillos. Casi el doble de la población de La Roda: 15.000 habitantes. De cada contenedor saldrán entre 8 y 12 kilos de harina de grillo. La fábrica, al 100% tiene una capacidad para producir 4 millones de grillos.

El insecto puede llegar a vivir hasta 90 días “en condiciones óptimas”. Un poco de calorcito. Lo hacen en salas acondicionadas para ellos. Se controla la temperatura, la humedad y el CO2. Una parte que los socios han automatizado “para conseguir que no haya prácticamente variaciones y con ello ciclos de vida homogéneos”.

¿A qué saben? Francisco José asegura que más bien a nada. Pero depende de la preparación. Los deshidratados, que sirven como aperitivo, crujiente. Y así, hay quien dice que se parecen a nueces.

Cada contenedor alberga 25.000 grillos. Origen Farms

Para la harina hay que quitarles las patas y las antenas. Las patas se aprovechan para cosmética, aunque de momento en Origen Farms no han entrado en ese sector. Y por cierto, lo que sobra de la granja, los excrementos, se aprovechan para estiércol.

Si nos fijamos en Europa, “en Holanda, los países nórdicos, Francia, Italia, UK, el consumo de esta proteína está cada vez más extendida”, explican los socios. En España, también, pero aún es menos común.

Vale, humanos comen grillos. Pero, ¿qué comen y qué beben los grillos en cautividad?

Su alimento

“Beben agua y comen pienso a base de cereales 100% naturales y hortalizas”, nos explican. Los grillos se reproducen dentro de los llamados contenedores de cría. Como se controlan las fases, cuando llega el momento se les traslada a esa sala. Una vez puestos los huevos, éstos se trasladan a otra sala para la eclosión. Vuelta al ciclo. Controlado el nacimiento, también queremos saber cómo se sacrifica al animal.

Uno de los fundadores come grillos en la fábrica Origen Farms. Origen Farms

“El grillo se mete en una habitación a una temperatura por debajo de cero grados por un periodo de tiempo muy corto”. Y sí el calor era su estado de vida, “el frío les hace entrar en un estado de hibernación”. En ese momento, aseguran, “el insecto no sufre” y es cuando se cuece “para garantizar la calidad y la seguridad alimentaria”. Además, “para evitar los peligros de bacterias, hongos, etc, todo alimento para uso humano, se ha de someter a tratamientos térmicos que garanticen su seguridad”.

Los chicos de La Roda venden actualmente grillo congelado sin procesar, grillos deshidratados y dos tipos de harinas: una con exoesqueleto y otra ‘sin’, que se utiliza para emular texturas de carne. Además, están a punto de empezar a desarrollar otro producto, dicen. Pero es top secret. “Esperamos poder anunciarlo con la mayor brevedad”.

Negocio

Y ahora sí, conocido el proceso. Vamos al potencial del negocio. Primero, las propiedades: “El grillo actualmente es uno de los alimentos más completos que existen”, nos explican. Y no sólo por su nivel de proteína (una vez deshidratado llega al 65%), sino por la calidad de ésta (contienen todos los aminoácidos esenciales)”. Y, además, nos aseguran que tiene altos niveles de Omega 3, hierro, calcio y zinc. En definitiva, una bomba nutricional. Un superalimento. Y más ventajas: “En la actualidad, no se conocen, por el momento, coronavirus provenientes de insectos, por lo que fomentar este tipo de ganadería en un momento como el actual es sin duda un acierto”. Y, además, es más sostenible y más seguro.

Con el potencial del grillo en mente, los jóvenes analizaron varios tipos de proyectos. Por ejemplo, “una planta para producir espirulina, -un alga también considerada super alimento-. Comenzaron a investigar. Y ahí entró Andrés, uno de los tres socios que ha estudiado en EEUU y allí había conocido las propiedades del grillo. Y se pusieron manos a la obra. “Tras algún tiempo quedando por la tardes, hablando de posibles ideas y posibles negocios, un día, sin más, de repente empezamos en serio. Desde ese día, trabajamos sobre el papel un año, buscando la estrategia y la gente adecuada para empezar el proyecto. Una vez sentimos que el proyecto podía ser viable, creamos la empresa, buscamos la financiación y nos pusimos a desarrollar el primer prototipo de granja”.

Las bolsas de grillos de Origen Farms. Origen Farms

Pero, ¿y en casa qué os dijeron? ¿Locos? “En casa no nos dijeron nada porque nos quieren, pero seguro que en algún momento lo tuvieron que pensar. Es cierto que siempre hemos defendido el proyecto con números que nos respaldaban, por lo que siempre estuvieron obligados a tomarnos un “poco en serio”.

Cinco trabajadores

Valientes o locos, emprendedores en cualquier caso han lanzado Origen Farms. La firma nació como una start up de innovación. Hoy tienen su propia granja, en la que trabajan los tres, además de tener dos empleados. Y están a punto de extender la firma. Ofrecen ‘granjas llave en mano’. Y claro, interés, interés, han despertado. “Actualmente tenemos más de 180 solicitudes, de las cuales, hay una parte que es pura curiosidad, pero alrededor de un 10%-15% son proyectos con mucho potencial”, nos cuentan. Dos están cerca de materializarse. Una en Castilla-León y otra en la Comunidad Valenciana. La idea, aseguran, “es montar allí donde nos contraten”.

Porque el mercado no sólo va a crecer, ya lo está haciendo. Y además, sin dependencia climatológica: “Origen Farms no depende de la climatología externa para la instalación de las granjas. Todos nuestros sistemas van dentro de una cámara aislada térmicamente por lo que podemos proyectar en cualquier parte de España independientemente de las condiciones climatológicas”.

Los tres empresarios sobre los sacos de grillos de Origen Farms. Origen Farms

Pero para mantener un buen ritmo, aseguran, “es necesario adaptar la normativa a niveles europeos”. Si no es así, aseguran que el crecimiento va a ser más lento que en otros países de la Unión. Ellos abogan por que España no pierda el carro. Y se lo han hecho saber a las autoridades, seguro. 

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