Image: A la sombra de la madera

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Arte

A la sombra de la madera

Soto y Maroto realizan en Alicante el mercado de Villajoyosa

9 diciembre, 2004 01:00

Mercado de Villajoyosa (Alicante)

Javier Maroto Ramos y álvaro Soto Aguirre trabajan asociados desde 1992 y en 2001 fundan la empresa de arquitectura y diseño Solid. Desde 1989 imparten clases de proyectos como profesores asociados en la ETSA de Madrid. Entre sus obras más conocidas está la pista de hielo de Majadahonda, en Madrid, y las oficinas centrales de la productora El Deseo (galardonado con el Premio a la Calidad Estética de la Comunidad de Madrid). Acaban de presentar un libro en la Casa Encendida publicado por Lampreave que inicia una aventura editorial dedicada a edificios contemporáneos "que resultan dignos de resaltar por sus características, ambiciones…".

El mercado de Villajoyosa (Alicante) es la primera de sus obras que ha obtenido una gran repercusión. Es una estructura muy sólida sobre la que se tiende una estructura muy delicada que le da dimensión de objeto. Una arquitectura viva, compuesta por infinitas piezas, un gigantesco damero en tres dimensiones de olores, ruidos y sabores. Pero lo más interesante es que no se altera el modelo de mercado antiguo, y sin embargo se transforma el lenguaje con el que habitualmente se han construido estas estructuras. Frente al diseño de nuevos modelos, y espacios asociados al consumo contemporáneo, Soto y Maroto mantienen el rancio sabor del mercado tradicional para revestirlo de modernidad.
Los arquitectos proponen una sencilla estructura cuyo perfil grecado les ha seducido tanto como a más de uno de sus colegas de generación. Desde la construcción del museo de Castellón (Mansilla y Tuñón), esta estructura de espacios en secuencia sincopada la vemos construida en metales, plástico y vidrio por Arroyo en el estadio de Baracaldo, en piedra por Sancho y Madridejos en el museo Sempere de Alicante y revestido en madera por Soto y Maroto ahora en el mercado de Villajoyosa. Lo explican Mansilla y Tuñón: "el mercado adquiere su constante duda sobre aquello que es interior y aquello que pertenece al mundo de lo exterior…". Es una sucesión de espacios que participan de ambas cualidades, un despliegue, y puede que ahí resida su dinamismo, en una sucesión de espacios ambiguos, intermedios, de forma que la vista los recorre y llega del interior al exterior sin poder decir dónde hemos cambiado.

Buscan los arquitectos alcanzar una difícil monumentalidad en un edificio de pequeña escala y entorno urbano deslavazado. Son las duras condiciones de campo con las que se enfrentan a la cultura local, para poder retomar aspectos de la ciudad mediterránea donde el mercado ocupa un importante espacio público de relación y comercio. Es un edificio sencillo, bien construido, que combina una aparente tosquedad con un delicado diseño.