Pablo Derqui, como Stanley Kowalski, en 'Un tranvía llamado Deseo'.

Pablo Derqui, como Stanley Kowalski, en 'Un tranvía llamado Deseo'. Elena C. Graíño

Cultura

Pablo Derqui vuelve a su Alicante con el macho tóxico de 'Un tranvía llamado Deseo': "Te permite un viaje intenso"

El actor, cuya familia es de Petrer, presenta una versión más dura y sin censura del clásico del teatro americano.

Más información: El choque entre ilusión y realidad de Nathalie Poza y Pablo Derqui

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"La prosa capitalista y el lirismo ya caduco" se enfrentan de nuevo en Un tranvía llamado deseo. Pablo Derqui vuelve al Alicante que le premia y donde tiene parte de su familia para encarnar la masculinidad tóxica de un icono del teatro americano.

Apenas lleva unas pocas funciones y por eso el intérprete barcelonés cuenta que "cada día es un pasito más" en el trabajo que "nunca se acaba de acabar" de dar vida a un personaje teatral. Y lo hace este domingo en el Principal con Stanley Kowalski.

Como Kowalski, se enfrenta a la Blanche DuBois que quería protagonizar Nathalie Poza. "Ella tenía muchas ganas de hacer este texto y lo entiendo, porque yo también hubiese querido hacer de un personaje precioso", explica sobre el origen de este montaje.

En este montaje que dirige David Serrano se alejan de la versión cinematográfica que dirigió Elia Kazan y propulsó al estrellato a Marlon Brando. "La censura en el cine era muy, muy dura", recuerda Derqui. Y eso provocó que la adaptación "se edulcoró bastante".

Al traerla al público actual "nos hemos dirigido directamente al material de la obra de teatro originaria", destaca. Quizás por eso asegura que "no me siento presionado ni preso ni nada por ninguna sombra" en relación con Brando.

Kowalski supone un personaje más en su galería de "personajes duritos o oscuros" que suele interpretar. Y este caso lo ve como "una oportunidad de ser un personaje bonito".

¿Por qué lo ve así? Derqui razona que estos papeles "son más divertidos de hacer" porque "te permiten un viaje quizás más bonito, más intenso". Primero por "intentar acercarte a ellos, de comprenderlos, de sostenerlos, de hacerlos verosímiles y que el espectador pueda empatizar".

Ese reto, "aunque parezca difícil", es el que le atrae: "Darle esos claroscuros, esa dimensión humana que nos permita entenderle. Cuando un espectador se puede identificar con un personaje aparentemente oscuro, es muy interesante".

Y ahí puntualiza que Stanley "no es que sea una persona oscura, es una persona práctica: no está para hostias, si le están mareando, no le gusta". A eso suma que "es una persona que se ha hecho a sí misma con poco bagaje intelectual: no tiene estudios básicos y tiene un cierto, y eso es bastante humano, complejo de inferioridad".

Si Blanche DuBois "es la poesía, el lirismo", Kowalski "es el capitalismo nuevo, el americano hecho a sí mismo y prosaico". De ahí el mencionado enfrentamiento entre "la prosa capitalista contra un lirismo ya caduco y que se está extinguiendo".

Derqui tendrá tiempo de ir entendiendo los complejos y la agresividad del personaje durante este año. Con él tiene una gira que le llevará en verano al Teatro Español de Madrid del 12 de junio al 27 de julio.

Pero ahora le da la posibilidad de volver a la que es también su tierra. "Mi madre es de Petrer y toda la familia materna la tengo allí", enumera risueño. "He veraneado toda la vida en Santa Pola y, claro, entonces ir a actuar a Alicante siempre es muy bonito, porque además viene la familia, lógicamente. Y es especial porque es como mi segunda casa".