La versión original del edificio.

La versión original del edificio. E.E Zaragoza

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El edificio de Zaragoza que visitó la mujer de Franco: su diseño causó un gran revuelo en la ciudad

Este espacio cuenta con una historia que comienza en 1928, un año trascendental para la capital de Aragón.

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El Rincón de Goya, un destacado edificio en Zaragoza ubicado en el parque Grande José Antonio Labordeta, es testigo de una historia cargada de transformaciones, controversias y un legado arquitectónico que atraviesa distintas etapas. Su existencia no solo está marcada por los cambios sociales y políticos de España, sino también por la búsqueda de una modernidad que desafiaba los cánones tradicionales.

Este edificio, hoy convertido en parte fundamental de la arquitectura del siglo XX en España, cuenta con una historia que comienza en 1928, un año trascendental para la ciudad.

El origen del Rincón de Goya

El nacimiento de este emblemático espacio se remonta al centenario de la muerte de Francisco de Goya, en 1928. Jesús Martínez, doctor en Historia del Arte, explica que se decidió construir un monumento en su honor, y se optó por un terreno situado en el extremo del parque Grande, junto al río Huerva.

El encargado de llevar a cabo el diseño fue Fernando García Mercadal, un joven arquitecto zaragozano que, aunque poco conocido fuera de su ciudad natal, se encontraba en Roma a punto de terminar sus estudios. Aclamado como un prodigio en su campo, García Mercadal fue la opción natural para el proyecto, ya que su talento era indiscutible.

Sin embargo, lo que se esperaba como un monumento tradicional se transformó en algo completamente diferente. Lejos de seguir las convenciones, el arquitecto optó por un diseño moderno, en plena sintonía con las tendencias europeas de la época. En lugar de un busto de Goya y jardines como se imaginaba, García Mercadal diseñó un edificio con una estructura racionalista, un estilo que se caracterizaba por la simplicidad, la geometría y la funcionalidad.

El Rincón de Goya en 1950, tras los cambios de la Guerra Civil.

El Rincón de Goya en 1950, tras los cambios de la Guerra Civil. E.E Zaragoza

El Rincón de Goya es reconocido hoy como uno de los primeros ejemplos del racionalismo en la arquitectura española. Junto con otros dos edificios en Madrid, marcó la llegada de la arquitectura moderna a España. Este estilo, influenciado por el cubismo y el funcionalismo, se oponía a las decoraciones ornamentales, proponiendo una estética basada en la pureza de las formas geométricas.

El edificio que García Mercadal concibió tenía tres partes: una para albergar reproducciones de las obras de Goya, otra destinada a ser una biblioteca y, en el centro, un gran cubo vacío, que sería el principal homenaje al pintor aragonés. Este espacio vacío, según el arquitecto, era la manera de hacer sentir al visitante la grandeza de Goya, algo que rompía con las convenciones de la época. Era una declaración de vanguardia que, en su momento, resultó incomprensible para muchos.

Rechazo y vandalismo

Cuando el Rincón de Goya se inauguró, la reacción del público fue adversa. La gente no esperaba un edificio tan vanguardista y, al no encontrar el monumento tradicional que se había anticipado, la incomodidad se tradujo en rechazo. Los primeros meses estuvieron marcados por un escándalo, que incluyó la vandalización del edificio, con pintadas en sus paredes. Incluso, las reproducciones de Goya y la biblioteca nunca se materializaron, lo que frustró profundamente al propio García Mercadal.

Las críticas en la prensa fueron duras. Se consideró que el edificio era "feo" y "fuera de lugar", lo que llevó a que, tras poco tiempo, el Rincón de Goya quedara cerrado al público y abandonado a su suerte. Durante los años siguientes, el edificio sufrió daños considerables, hasta que, en 1936, la Guerra Civil cambió su destino.

El edificio en la actualidad.

El edificio en la actualidad. E.E Zaragoza

En 1936, el ayuntamiento de Zaragoza cedió el edificio a la Falange Española, que lo transformó en un centro para la Sección Femenina. Se dice que por sus pasillos caminó la mujer de Franco, María del Carmen Polo y Martínez-Valdés.

Durante este periodo, el Rincón de Goya fue remodelado por completo. En lugar de sus líneas puras y modernas, el edificio adoptó un estilo regionalista con ladrillos y arcos, un diseño que evocaba la arquitectura tradicional española.

Este cambio fue tan radical que el edificio perdió gran parte de su esencia original. El edificio fue utilizado como escuela de formación para mujeres vinculadas al régimen franquista. A pesar de los cambios, el edificio siguió siendo un símbolo de la época, y fue utilizado incluso como residencia ocasional de la mujer de Franco en visitas oficiales.

Tras la muerte de Franco en 1975, la transición política de España llevó a un nuevo uso del edificio. En 1978, el ayuntamiento transformó el Rincón de Goya en el colegio San Benito, un centro educativo que siguió funcionando como institución pública hasta 1994. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos por mantener su estructura anterior, el edificio perdió aún más de su carácter original, adoptando características que diluían la modernidad inicial de su diseño.

Un proyecto de recuperación

A lo largo de las décadas, el Rincón de Goya fue un tema recurrente de discusión. En 1994, el ayuntamiento consideró la posibilidad de devolverlo a su forma original. A pesar de los esfuerzos por recuperar su aspecto inicial, nunca se completó una restauración total. Hoy en día, el edificio sigue funcionando como el Colegio de Educación Especial Rincón de Goya, pero se está valorando la idea de restaurarlo completamente para conmemorar su bicentenario en 2028.

Para muchos, este homenaje representa un monumento arquitectónico de gran valor histórico, comparable a una obra de arte de la pintura moderna, como un Picasso en el campo de la arquitectura. La idea de devolver al edificio su diseño original sigue siendo un debate en marcha, con propuestas que abarcan desde su restauración a su conversión en un espacio cultural o incluso un museo.