
Milagros en su nueva vivienda de VIVA
Final feliz para Milagros, una inquilina de VIVA: arreglarán los "desperfectos" en su nueva vivienda de Valladolid
José Ignacio Zarandona, concejal de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento, defiende que las viviendas se entregan “en condiciones habitables y dignas”
Más información: El Ayuntamiento de Valladolid presenta la nueva web de Viva, una página "intuitiva, accesible y con muchos contenidos"
Milagros Ortega es una mujer vallisoletana de 51 años. Nació en la ciudad del Pisuerga y vive aquí desde siempre. Lo que iba a ser una alegría para ella, tras poder acceder a un piso de VIVA, la Sociedad Municipal de Vivienda y Suelo de Valladolid, se convirtió en “indignación” y “decepción”, como confesaba este lunes, 10 de marzo, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.
Su sueño era poderse instalar en esta vivienda concedida en la calle Gallo número 23 de Valladolid, con su pareja y con su hija de 19 años, pero aseguraba que “no puede ni hacer la mudanza” por la situación y el estado en el que se encuentra el interior de la vivienda.
La mujer pedía a VIVA que “le arreglaran los desperfectos” para “poder instalarse en el lugar tras “meses de lucha”.
Tras una reunión con técnicos de la Sociedad Municipal de Vivienda y Suelo de Valladolid, que se ha producido este martes, 11 de marzo, conseguirá que se solventen los daños del que será su nuevo hogar.
“Las de VIVA son viviendas dignas. Se entregan en condiciones habitables y si encontramos algún desperfecto tomamos cartas en el asunto para resolverlo cuanto antes”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, José Ignacio Zarandona, concejal de Urbanismo y Vivienda en el Ayuntamiento de Valladolid.
Una mujer que “se atreve a todo” y su entrada en VIVA
“Me definió como una mujer que se atreve a todo. Soy pensionista y vivo con mi padre y con mi hija. Mi pareja vive con su madre y con su hermano. La idea que teníamos era la de irnos a vivir a un piso de VIVA mi pareja, yo, y mi hija de 19 años”, asegura Milagros.
Actualmente, la mujer asegura que “trabaja un día a la semana, igual que su pareja”. Hace años que llevan buscando piso con el fin de “vivir juntos” pero añade que “cuando ha acudido a diferentes inmobiliarias y dicen que son pensionistas les echan para atrás”.
En el año 2020 fue cuando la mujer acude a VIVA con el fin de que le informaran de todos los papeles que tenía que rellenar y, también, los requisitos, para acceder a los sorteos de la Sociedad Municipal de Vivienda y Suelo de Valladolid.
En 2021 ya comienza a aparecer en busca de una vivienda “digna” dentro de un programa que cuenta con miles de inscritos en Valladolid.
Concesión, en alquiler, de un piso en calle Gallo
“En febrero de 2023 entro en el sorteo definitivo. En principio era dentro del Programa de Viviendas Blancas, pero tras subir nuestras pensiones formamos parte del general. Podemos acceder, como inquilinos, a un piso ubicado en la calle Gallo, en el número 23. Es un cuarto y que tiene entre 70 y 80 metros cuadrados”, apunta Milagros.
Nuestra protagonista, que se ponía directamente en contacto con EL ESPAÑOL de Castilla y León, para “denunciar su situación” aseguraba que fue “en septiembre de 2024” cuando recibió una llamada de VIVA confirmando que “podían acceder a esa vivienda”.
“Nos dijeron todo lo que teníamos que hacer. Entregamos la documentación y una fianza. Ellos nos informaron, allá por el mes de septiembre, que las gestiones tardarían entre 15 y 20 días en principio”, apunta la vallisoletana.

Milagros en el servicio de su nueva vivienda
Los días pasaban, pero la llamada para que Milagros, su pareja e hija se instalaran en el lugar “no llegaba”. De hecho, ella llamó en diciembre de 2024 para “ver qué ocurría”.
“Me llamaron por teléfono antes del puente de diciembre para decirme que los de mantenimiento de las viviendas todavía no daban de paso el piso para entrar a vivir”, asegura. Esto, en el mes de diciembre.
“Indignación” inicial
“Fue a últimos de este mes de febrero cuando me llamaron por teléfono para preguntarme si todavía estaba interesada en el piso. Yo les dije que claro que sí y fue el martes, 4 de marzo, cuando después de estar esperando 6 meses, firmé el contrato”, apunta nuestra protagonista.
Hasta ese día “no había visto, in situ, el estado de la vivienda”, apunta, añadiendo que “solo lo había hecho por fotos”. Fue ese 4 de marzo, por la tarde, cuando entró por primera vez a la vivienda, para comprobar el estado de la misma.
“En caso de renunciar a esta vivienda, la penalización era de cinco años sin acceder a ninguna promoción. En un principio, el precio del alquiler era de 285 euros, pero ahora nos han comunicado que será de 440 más los gastos de la comunidad. Se va a los 500 casi. Es un alquiler de un año de plazo mínimo y de siete de máximo”, explica.
Cuanto entró a la vivienda, en la tarde de ese 4 de marzo, la situación que vivió Milagros fue, como ella misma describe “muy dura”.
“Se me ha caído el mundo al suelo. Empiezo a ver desperfectos. La cisterna atascada con heces, las persianas sin poder subirse. Me quede con una de ellas de la mano y había mucha sociedad”, explica.

Estado de la terraza de la vivienda de Milagros
La usuaria de VIVA añadía que estaba “decepcionada e indignada” y pedía a la Sociedad Municipal de Vivienda y Suelo de Valladolid que le “arreglaran los desperfectos” y le “limpiaran la vivienda”.
“Tras ver esto llamé a VIVA y me dijeron que la vivienda llevaba tres años cerrada. Además, los antiguos inquilinos habían dejado ropa sucia y numerosos enseres dentro. Tenía a VIVA en un pedestal, pero se me han caído tras ver esto. No hemos entrado a vivir porque no se puede”, finaliza Milagros.
Una reunión para arreglar todo
La inquilina de VIVA que se puso en contacto con este periódico ha afirmado que, en la mañana de este martes 11 de marzo, ha mantenido una reunión de una hora con el técnico que “lleva su caso”.
“Me van a arreglar los desperfectos que tenga. También me han dicho que lo que no quiera de la casa lo puedo tirar. Que la ponga a mi gusto. La caldera me la van a arreglar y la persiana y el váter también”, asegura ilusionada Milagros.
Añade que el próximo lunes, 17 de marzo, acudirá hasta el lugar el técnico, de nuevo, con el fin de “valorar todas las acciones a tomar”.
Final feliz para Milagros que ahora está mucho “más animada” tras la reunión con los técnicos de VIVA.
Defensa de la labor de VIVA
“Esta usuaria de VIVA contaba con una cita hoy para valorar su situación. Lo que puedo asegurar es que las viviendas que se entregan están en condiciones y son habitables y dignas. Si hay alguna queja lo que hacemos es resolverla de la forma más rápida que podemos”, asegura José Ignacio Zarandona.
El concejal de Urbanismo y Vivienda del Ayuntamiento de Valladolid asegura, además, que VIVA “gestiona 500 viviendas” y que “los problemas son diarios” y defiende la “labor encomiable de los trabajadores de la Sociedad”.
Tras la reunión, apunta el edil, se “le va a arreglar la caldera” y se va a acometer alguna otra obra narrada anteriormente porque se trata de una vivienda que “llevaba un tiempo cerrado” y que “se pondrá a punto para que los inquilinos vivan bien”.
“La mujer está contenta tras el encuentro. Desde VIVA se ha llevado a cabo un gran trabajo y se ha resuelto este problema como siempre hacen”, finaliza Zarandona.