Cecilia Diez y una imagen de su proyecto

Cecilia Diez y una imagen de su proyecto Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León

Valladolid

Cecilia, la joven que ha enamorado a Valladolid con un exitoso parque accesible: "Aquí no hay barreras"

El Ayuntamiento de Valladolid se ha fijado en un brillante proyecto que ya ha sido galardonado por su calidad.

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El 16% de la población mundial, según datos de la Organización Mundial de la Salud, sufre algún tipo de discapacidad. Esto se traduce en que 1.300 millones de personas, a lo largo y ancho de todo el mundo, cuentan con algún tipo de discapacidad.

Con estos datos, el diseño universal es la piedra angular del Trabajo de Fin de Grado de Cecilia Diez de Frutos. Ella propone un parque infantil adaptado y pensado para que todos los pequeños, con independencia de sus capacidades, puedan disfrutar, socializar y también desarrollarse a través del juego.

Este proyecto, presentado por la egresada de la Universidad de Valladolid, ha despertado el interés del Ayuntamiento de Valladolid que se plantea la posibilidad de implantarlo en la ciudad.

Cecilia recibía, a finales del pasado año 2024, el premio al Mejor Trabajo Fin de Grado en los Premios ‘Valladolid, ciudad inteligente y climáticamente neutra’ por este trabajo que lleva el nombre de ‘Un parque muy normal’.

Cecilia recibiendo el premio de manos de Jesús Julio Carnero, alcalde de Valladolid

Cecilia recibiendo el premio de manos de Jesús Julio Carnero, alcalde de Valladolid

Un proyecto innovador y que está articulado en torno a la inclusión y a la sostenibilidad, representando un paso hacia una sociedad que sea más equitativa y concienciada.

“En la actualidad creo que se están produciendo muchos avances en materia de accesibilidad y diseño universal, pero es evidente que todavía queda mucho camino por recorrer”, argumenta, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, la joven vallisoletana de solo 22 años.

Una joven “creativa, inquieta y trabajadora”

“Me considero una persona creativa, resolutiva, inquieta y trabajadora, pero también muy curiosa y autodidacta. Siempre veo cada desafío como una nueva oportunidad de aprender, lo que me ha permitido adquirir conocimientos de diferentes áreas y desarrollar una forma de pensar más amplia”, asegura Cecilia en declaraciones a este periódico.

Nacida en Valladolid, de 22 años, nuestra entrevistada es graduada en Ingeniería en Diseño Industrial y Desarrollo del Producto y actualmente trabaja en proyectos de interiorismo. Es una apasionada de la lectura, de hacer deporte, de la música y del diseño.

Los tres primeros años estudió en la Escuela de Ingenierías Industriales, en la Universidad de Valladolid, y en el último año en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeroespacial y Diseño Industrial en la Universidad Politécnica de Valencia. Ha terminado dicha ingeniería, pero “no descarta” retomar los estudios en algún punto y hacer un máster o una Formación Profesional.

Una imagen de Cecilia

Una imagen de Cecilia Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León

“Además, me gusta mantenerme creativa y tener un espacio donde poder desarrollar mis propias iniciativas. Es por eso que mi pareja y yo hemos creado un proyecto, que se llama Ante Calle, donde damos rienda suelta a nuestra creatividad a través de la serigrafía”, explica.

Es una joven a la que le gusta “analizar” todo lo que hace y “también el entorno” que le rodea con el fin de “mejorar siempre con la sostenibilidad, el medio ambiente y el diseño universal” que siempre están en su mente.

Su brillante proyecto

“A una siempre le resulta gratificante ver cómo un trabajo que ha llevado tanto tiempo es reconocido y valorado. Lo que más ilusión me ha hecho ha sido darme cuenta de que la accesibilidad y el diseño universal van ganando mayor protagonismo. Hasta el punto de que proyectos como el mío, que lo lleva por bandera, pueda recibir un premio”, apunta.

‘Un parque muy normal’ es lo que, según el punto de vista de nuestra protagonista, debería entenderse como “un parque al uso” y un “espacio donde todos los niños y niñas, con independencia de sus capacidades, encuentren un lugar para la diversión y la socialización y el desarrollo”.

Se trata de un lugar, como señala Cecilia, en el que “no hay barreras” y “todo el mundo puede participar de una forma activa y lo más autónoma posible, normalizando la diversidad funcional”.

Imagen del proyecto de Cecilia

Imagen del proyecto de Cecilia Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León

Los requerimientos del diseño de este parque infantil adaptado se resumen en la accesibilidad, donde todos los niños y sus acompañantes “deben poder desplazarse y acceder a los elementos cómodamente”.

También se fija en la adaptabilidad para que “todos los pequeños puedan hacer uso de ellos” y que se trata de un lugar “seguro”. Todo acompañado con elementos de juego que proporcionen diferentes juegos y desafíos que “entretengan y diviertan a los niños”.

Todo dentro de un aspecto tan importante como es el de la sostenibilidad. Realizado con materiales “sostenibles siempre que sea posible”. 

Avanzar hacia una sociedad igualitaria y accesible

“Pienso que en la actualidad se están dando muchos avances en materia de accesibilidad y diseño universal. Un ejemplo de ello es que este proyecto reciba el primer premio, pero es evidente que todavía queda mucho camino por recorrer”, asegura la joven.

Cecilia hace un llamamiento a la “concienciación” para que “se comprenda que la accesibilidad no solo mejora la calidad de vida de las personas con discapacidad” sino que “es bueno para todos”.

“Cuando se empiece a entender, de manera generalizada, que la accesibilidad es algo beneficioso para todo el mundo, podremos avanzar hacia una sociedad con un discurso de igualdad y convivencia”, apunta la joven que tiene las ideas muy claras.

Ella ha vivido de cerca “las dificultades diarias de una persona con movilidad reducida” y apunta que “su interés parte de la experiencia” pero que con eso “no es suficiente” ya que “hay muchos tipos de discapacidad y es necesario investigar y pararse a pensar en las diversas necesidades”.

El proyecto de parque de Cecilia

El proyecto de parque de Cecilia Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León

Mi experiencia personal me ha sensibilizado, especialmente sobre la movilidad reducida. Pese a esto soy plenamente consciente de que cada discapacidad presenta retos únicos. Por eso mi investigación se extiende a todos los tipos para desarrollar un proyecto que pueda ser utilizado por todas las personas”, explica.

Interés del Ayuntamiento de Valladolid

Nuestra protagonista está “segura” de que parques como el suyo deberían implantarse en todo el mundo. El hecho de que pueda ser realidad en Valladolid le hace “una especial ilusión” por “sus beneficios” y por poder “presenciar” que la ciudad en la que nació es “pionera en accesibilidad” y “ella colabora con ello”, añade.

“Es emocionante ver que ‘Un parque muy normal’ cada vez es más conocido. Actualmente estoy trabajando y sigo desarrollando el proyecto”, confiesa, después de que el Ayuntamiento de Valladolid haya tocado a su puerta.

Cuando recibió ese primer premio en la III Edición de los Premios ‘Valladolid, ciudad inteligente y climáticamente neutra’, Cecilia confiesa que el consistorio “mostró interés hacia el proyecto”.

“Actualmente pienso que podría formar parte de una idea más amplia donde más proyectos que apoyan la accesibilidad podrían participar como el ‘Proyecto Mirar 5.0’. Es evidente que el poder llevar a la realidad esta iniciativa que parte de mi TFG sería un gran logro nada más iniciar mi carrera profesional”, añade.

Ojalá que la brillante idea de nuestra entrevistada llegue a las calles de Valladolid y que el parque de Cecilia sea pronto protagonista en la ciudad del Pisuerga.