
Luis Rubiales, durante una entrevista con EL ESPAÑOL, en marzo de 2024.
Rubiales, tras conocer su condena por besar en la boca a Jenni: "Recurriré. Pelearé por demostrar mi inocencia"
La Audiencia Nacional le impone el pago de una multa, le obliga a indemnización a la futbolista con 3.000 euros y le absuelve de coacciones.
Más información: Rubiales, condenado a una multa de 10.800 euros por el beso en la boca a Jenni Hermoso y absuelto de coacciones
Luis Rubiales recurrirá su condena por haber besado en la boca a la futbolista Jenni Hermoso. Así, al menos, lo ha declarado a EL ESPAÑOL, tras conocerse que la Audiencia Nacional le obliga a pagar una multa de más de 10.000 euros por un delito de agresión sexual. También, una indemnización de 3.000 euros a Hermoso.
La sentencia considera que el beso fue "sorpresivo" y "sin consentimiento". El expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) discrepa e insiste en que sí fue un gesto consentido, aceptado. "Recurriré. Seguiré peleando por demostrar mi inocencia", asegura el exdirectivo futbolístico a este periódico.
Por su parte, la Fiscalía aún analiza la sentencia para decidir si la recurre. El fallo puede ser impugnado ante la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, un tribunal compuesto por tres magistrados, que podrá revocar la condena o confirmarla.
Como se ha conocido este jueves, el Juzgado Central de lo Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a Rubiales a pagar una multa de 10.800 por el beso en la boca que dio a Hermoso.
Los hechos ocurrieron durante la ceremonia de entrega de medallas del pasado Mundial femenino, celebrado en agosto de 2023 en Sídney (Australia).
El fallo, además, prohíbe a Rubiales acercarse a la futbolista a menos de 200 metros y comunicarse con ella durante un año. Y deberá pagarle una indemnización de 3.000 euros.
No obstante, el magistrado José Manuel Fernández-Prieto ha absuelto del delito de coacciones al expresidente de la RFEF y a los otros tres acusados en este procedimiento: el exseleccionador femenino Jorge Vilda, el exdirector de Fútbol de la Sección masculina, Albert Luque y el que fuera responsable de marketing de la Federación, Rubén Rivera.

Jorge Vilda, junto a su abogado, en la Audiencia Nacional.
Según narra la sentencia, durante la entrega de medallas, Rubiales "sujetó la cabeza de la jugadora con ambas manos, y de manera sorpresiva y sin consentimiento ni aceptación de la jugadora, le propinó un beso en los labios".
En ese sentido, el juez acoge el relato de Hermoso. En el juicio, la futbolista, pese a haberle quitado hierro al episodio en una entrevista posterior al partido, manifestó que el beso "no fue consentido" y que el recibirlo le afectó al ánimo durante la celebración y los días posteriores.
La sentencia también recoge que, durante el trayecto en autobús, de camino al aeropuerto de Sídney, tras la final, dos responsables de Prensa de la RFEF mostraron a Hermoso un comunicado que quitaba importancia al beso. Ella lo ojeó, pero molesta y con desgana. En el juicio, la deportista aseguró que dijo: "Haced lo que queráis...".
"[Lo hizo] sin querer saber lo que ponía exactamente, en tanto ella no lo había escrito ni se había reunido en ningún momento con nadie para su redacción. En esencia, de lo que pudo leer del comunicado es que ella y Luis Rubiales tenían una buena amistad, y lo sucedido [el beso] había sido debido a la efusividad del momento, que no había más que eso y se quedaba ahí el tema. Nunca dijo que estaba conforme con el comunicado", concluye el juez.
En Doha (Qatar), donde el vuelo hacía escala de regreso a España, Rubiales suplicó a Hermoso que se prestara a grabar un vídeo conjunto para quitar hierro al beso. La futbolista se negó.
Coacciones
La sentencia exonera a Vilda, Luque y Rivera del delito de coacciones. Sobre este último, el juez señala que se limitó a ofrecer cargar el teléfono móvil de Hermoso mientras la jugadora y el resto de la Selección disfrutaban de unas vacaciones en Ibiza. El entonces director de Márketing de la Federación acompañó a las deportistas y sus familias.

Jenni Hermoso y Luis Rubiales en el momento del beso durante la entrega de medallas del Mundial
Rivera también instó a Jenni a que hablase con teléfono con el encargado de Integridad de la RFEF. "Una vez cargado el móvil, [el acusado] intenta, en diversas ocasiones, devolvérselo a su propietaria, a lo que ésta da largas para recogerlo, hasta que, finalmente, ante la insistencia de Rubén Rivera, acepta recibir el móvil de su propiedad", relata la sentencia.
Luque, por su parte, acudió a Ibiza a tratar de hablar con la jugadora, que se negó a ello. Quien sí le recibió fue Ana Ecube, amiga de Hermoso que la acompañaba en la isla. El exdirectivo envió a esta joven varios mensajes tachando de "injusto" el mutismo de Hermoso.
"Me parece tan injusto lo que se está haciendo a Luis. Me parece de tanta bajeza humana la actitud de Jenny... Tan poca empatía y humanidad... Un simple gesto: quitarle a una persona el marrón más grande de su vida, sabiendo ella que hay mala fe...", escribió por WhatsApp Luque a Ecube.
Sobre Vilda, la sentencia relata que, durante el vuelo, se acercó al asiento del hermano de Jenni, Rafa Hermoso, y, "tras alabar las virtudes futbolísticas de la jugadora", le instó a convencer a la delantera para que grabara un vídeo conjunto con Rubiales.

Rubiales, en la Audiencia Nacional.
El exseleccionador recordó a Rafa Hermoso que a Jenni "le quedaba poco fútbol", debido a su edad, y que la Federación "podía tener una deferencia con ella, pero que si la situación se enrarecía, iban a caer cabezas y la cosa no iba a ir bien para ella ni para nadie".
Dos años y medio de cárcel
La Fiscalía solicitaba una condena total de dos años y seis meses de cárcel para Rubiales: un año correspondía al delito de agresión sexual y lo restante, año y medio, a las supuestas coacciones contra la jugadora que se habían producido después del beso.
Por este último tipo penal, el de coacciones, la teniente fiscal Marta Durántez también acusaba a Luque, Vilda y Rivera. Pidió para cada uno de ellos una pena de un año y seis meses de prisión.