
Maxim Kuzminov, el piloto ruso que fue asesinado en Villajoyosa.
Vecinos del crimen del piloto ruso en Villajoyosa, un año después: "Casi los pillo durante el asesinato"
El desertor Maxim Kuzminov fue asesinado el 13 de febrero de 2024 por agentes del Kremlin en una urbanización en la zona de La Cala.
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Hace justo un año, el 13 de febrero de 2024, los vecinos de la urbanización Residencial Cala Alta de Villajoyosa, cerca de la zona de La Cala, vieron imágenes de sus casas en medios de todo el mundo tras el asesinato del piloto ruso Maxim Kuzminov en la rampa de su garaje.
Algunos vecinos recuerdan aquel día con claridad, otros residentes y trabajadores ni siquiera conocían la noticia, y otros fueron los primeros en descubrir el cadáver recién tiroteado por unos asesinos profesionales.
Los propietarios se extrañaron al ver tantos coches de policía aquel martes sobre las 18:00 de la tarde. Y el miedo invadió a muchos cuando descubrieron que el hombre ucraniano de 33 años asesinado era, en realidad, un desertor ruso de 28 años que había sido baleado tras ser observado hasta el más mínimo detalle por agentes rusos.
El caso continúa abierto y bajo secreto de sumario desde el levantamiento del cadáver, y lo dirige el juzgado número 3 de Primera Instancia e Instrucción de La Vila.
Maxim traicionó a su país entregando al Ejército de Ucrania un sofisticado helicóptero de combate Mi-8 que él mismo pilotó hasta una base militar de Járkov a cambio de 500.000 euros. Su plan para pasar desapercibido bajo una identidad falsa en Alicante no funcionó y el Servicio de Espionaje Exterior de Rusia lo descubrió.

La rampa del garaje donde fue encontrado el desertor ruso.
A pesar de las preguntas que quedan por resolver, los residentes han pasado página y ven lo ocurrido como una anécdota, si bien muchos reconocen haber sentido miedo al bajar al lugar del crimen.
Vecinos
Nuria, una de las vecinas de la urbanización, recuerda que "los primeros días tenía miedo de bajar al garaje porque ocurrió en mi plaza, a unos metros. En ese momento iba a bajar, pero me dio una corazonada y no lo hice. Los hubiera pillado en el acto".
La mujer añade que "ya no hay miedo en los bloques" tras 365 días desde el extraño y mediático suceso del que ya han "pasado página".
Uno de los que más presente tiene el caso es Manolo, el actual conserje. Mientras descansa de sus tareas y se fuma un cigarrillo en la puerta de la caseta, menciona que en ese momento trabajaba en la urbanización de enfrente, pero su compañero, el antiguo conserje del edificio, lo llamó para ver "qué hacía" tras encontrar el cuerpo.
Fue uno de los residentes quien halló lo que creía que era un vagabundo y llamó al conserje para que fuera sin darle mucha más importancia. Este, al ver de lo que se trataba, se quedó en shock y llamó a Manolo.

Entrada a Residencial Cala Alta, en Villajoyosa.
"Mi compañero estaba paralizado y yo le dije que no tocara el bicho y llamara a la Policía. Había agujeros de bala por las paredes y un charco de sangre que solo se veía si te acercabas", recuerda.
"Vino la Policía de inmediato y nos dijo que no dejáramos pasar a nadie", añade el conserje, quien, cuestionado sobre si tiene miedo de que siga habiendo asesinos por la zona, responde tajante: "¿Miedo? Los rusos son los que tendrían que tener miedo de mí".
Por otro lado, Adrián, un vecino rumano que lleva 25 años en Alicante, sostiene que "durante semanas estaba asustado y aparcaba en la calle cuando iba a trabajar porque me daba un poco de cosa entrar al garaje".

Un bloque de Residencial Cala Alta de Villajoyosa.
Maira, otra vecina, cuenta que la mayoría de los residentes son ucranianos o rusos y no interactúan mucho ni hablan del caso porque son cinco torres de edificios las que conforman la urbanización. "Vi a la policía ese día, pero la verdad es que nunca piensas que han matado a alguien", resalta.
Mientras unos lo han vivido en primera persona, otros casi se encuentran a los asesinos y otros tantos lo han sabido de oídas, aún hay gente en el recinto que no sabe que en el mismo garaje en el que aparcan todos los días ocurrió un crimen.
Una mujer que vuelve de pasear a su bulldog pregunta: "¿Qué asesinato?" Acaba de comprar un piso en uno de los edificios, pero no se había enterado hasta ese momento de que su nuevo hogar había dado la vuelta al mundo.