Azúcar Moreno en 'El Hormiguero'.

Azúcar Moreno en 'El Hormiguero'.

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El trauma de Azúcar Moreno por el que no han vuelto a coger un ascensor: “Por qué te crees que tenemos estos cuerpos”

Toñi y Encarna Salazar participaron en ‘El Hormiguero’ este lunes para presentar su nuevo sencillo, ‘Ya no queda nada’.

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El Hormiguero ha arrancado la semana recibiendo una visita doble. Y es que las hermanas Toñi y Encarna Salazar han acudido al programa de Pablo Motos, en esta ocasión, para presentar su nuevo sencillo, Ya no queda nada. Una propuesta con la que pretenden alcanzar el éxito que cosecharon con temas como Bandido, con el que representaron a España en Eurovisión en 1990.

“La canción es buenísima, el vídeo es buenísimo”, sentenciaba Toñi Salazar, que apuntaba a que hay “un cambio” en su estilo musical. Y es que vuelven a sus orígenes, “al gitaneo”, según sus propias palabras.

Tras hacerse un lío ambas explicando la letra (que tiene palabras en caló, como ‘quereles’), ambas se enrocaron en una conversación sobre la locura y sobre cómo hay que estar un poco loco en la vida. Citando a Joaquín Sabina, Toñi Salazar se definió como “una golfa decente, soy un poco así”.

Yo no he venido a hablar de locura, he venido a hablar de mi canción”, terminaría diciendo Toñi, para reconducir la entrevista a la presentación de Ya no queda nada. Sin embargo, la propia entrevistada se hacía un lío, y admitía no acordarse ni de lo que quería decir.

Sobre la canción, insistían en cómo a lo largo de los años han hecho muchas canciones pop. Y que la propuesta de ahora es “todo lo contrario que hemos hecho los 45 años que llevamos. Es más flamenca, más gitana, más pura, que sale de nosotras en esta canción”. Un tema que presentan si discográfica, porque ahora van “por libre”. “Está la cosa complicada para todo el mundo, pero para los artistas también”.

De sus últimas actuaciones, Pablo Motos le preguntó por un concierto que hicieron en Miami en diciembre, para alguien “muy poderoso” del que no revelaron la identidad. “No lo podemos decir, porque era una cosa privada”, se justificaba Toñi.

Allí tuvieron un problema con el alojamiento. Cuando van a hoteles piden habitaciones “que estén lo más cercano al suelo”, porque no cogen el ascensor. Por qué te crees que tenemos estos cuerpos. De subir y bajar las escaleras”, bromeaban.

Esta particular petición tiene un motivo: un incidente que tuvieron, que les dejó un trauma, según describían. “Tuvimos un problema en un ascensor en Argentina. Se metió medio equipo de rugby, se paró el ascensor. Con todos dentro”, recordaban. “Empezamos a gritar las dos”, recordaba Encarna. “Y a partir de ahí nos quedó este trauma. Y ahora tengo problema con todo. Y con hoteles pedimos las más bajas”.

Toñi, en concreto, intentó superar ese trauma participando en el programa Los miedos de, que se emitió en Cuatro. Pero no guarda buen recuerdo. Pero si me he quedado peor”, bromeaba. Y es que para superar ese temor le hicieron caminar por unas alcantarillas, algo que ella no alcanzaba a entender.