
Ángel y parte de su equipo con una sabrosa hamburguesa
Ángel y su bar con 21 años de historia que hace unas hamburguesas únicas en un bello pueblo vallisoletano
El dueño del establecimiento hostelero reconoce que ha tenido que superar momentos delicados, pero mira al futuro con optimismo y apostando por la innovación.
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Cigales pasa por ser un municipio ubicado al norte de la provincia de Valladolid, entre viñedos y campos de cereal. Es conocido por ser la cuna del clarete y cuenta, en la actualidad y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) con un total de 5.364 habitantes.
Destacan, sus más de 300 bodegas subterráneas y su monumental Iglesia de Santiago, del siglo XVI. Allí se puede disfrutar de un apacible y tranquilo paseo por su casco histórico, donde reina su Plaza Mayor, y otros como el Palacio de los Condes de Benavente, donde nació la emperatriz Ana de Austria.
Además de por sus vinos de la Denominación de Origen Cigales, la localidad pucelana brilla también por su buen comer, con diferentes establecimientos hosteleros con mucha historia y tradición.
Hoy, EL ESPAÑOL de Castilla y León hace parada en el Bar El Moral. Un establecimiento hostelero que cuenta con 21 años de historia, que se sitúa en el Camino de la Virgen, 8, y a cuyo mando está Ángel Reca Rodríguez, que tiene mucho que contarnos.

El Bar El Moral en Cigales y su carta
Los inicios del Bar El Moral
“Me considero una persona normal y muy tranquila. En el colegio, cuando era pequeño, no era un estudiante muy brillante. Incluso, llegaron a decir a mi madre que nunca llegaría a nada, pero, con esfuerzo, constancia y sacrificio he conseguido sacar adelante mi proyecto”, asegura nuestro entrevistado.
De pequeño “nunca tuvo una profesión en la mente”. Viene de una familia emprendedora. Su abuela era la panadera del pueblo, negocio con el que siguió su padre, que también se ha caracterizado por esa fuerza para sacar empresas complicadas adelante.
“En 2004 comenzamos con el proceso de compra de los terrenos y la construcción del bar fue muy duro y muy caro. En principio hicimos una cafetería con gimnasio, pero la primera se quedaba pequeña por lo que cerramos parte del gimnasio para ampliar el negocio hostelero”, asegura Ángel.
Y así nació el Bar El Moral en el que nuestro protagonista dedica, cada día, cuerpo y alma. Pese a todo, aún queda tiempo para jugar al pádel, disfrutar de algún viaje y de la gran gastronomía con la que cuenta la zona.
21 años de historia y lucha
El bar cuenta con 150 metros de espacio interior y 300 de terraza formada por una parte exterior con cubierta y un patio interior que resulta sumamente acogedor en los meses veraniegos, cuando el calor aprieta. Se encuentra a cinco minutos del centro, y cerca del polideportivo municipal y del campo de fútbol.
“La historia del Bar El Moral ha sido un manual de supervivencia. Hemos pasado por una época de crisis con una hipoteca muy alta y nos hemos ido adaptando a las necesidades de cada momento. Cuando abrimos, en Cigales no había muchos bares que ofrecieran tapas elaboradas y menús diarios y encontramos un buen nicho de mercado ahí”, asegura el dueño.
Sin embargo, llegó la crisis, “el peor momento” de la trayectoria profesional de nuestro protagonista con “muchos gastos y pocos ingresos” y “comenzaron a elaborar hamburguesas con productos de la zona” y siempre “apostando por lo local” ya que considera “muy importante” esa economía circular.
“En ese momento empezó mi interés por las hamburguesas practicando y leyendo sobre el tema y haciendo muchas pruebas mezclando sabores con salsas diferentes. Siempre pensando en innovar”, explica.

Ángel preparando sus sabrosas hamburguesas en el Bar El Moral
Las hamburguesas
Cuentan con una gran carta en la que las hamburguesas son las protagonistas. “Tenemos una hamburguesa del mes que va cambiando y nuestros clientes están encantados en algo que te hace intentar mejorar cada día”, apunta.
“Lo que más vendemos son las hamburguesas y los burritos, pero contamos con una carta amplia de raciones que va desde las setas, pasando por las alcachofas, los huevos rotos, el lechazo, el chuletón o el cocido. Nuestros clientes son muy fieles y queremos darles variedad para que puedan degustar, cada fin de semana, una cosa diferente”, añade.

El equipo del Bar El Moral con una de las hamburguesas
El proyecto lo comenzó él, junto a su mujer, y con la ayuda de la familia y, en la actualidad, son un total de ocho los trabajadores que sacan adelante el negocio. “Apostamos siempre por los jóvenes de la zona para formar un gran equipo”, apunta.
Durante la pandemia por el coronavirus tuvieron que volver a adaptarse para introducir el servicio de comida para llevar.
Esfuerzo y futuro
“Ha sido muy difícil sacar el negocio adelante a lo largo de todos años, pero creo que el esfuerzo ha merecido la pena y también la satisfacción que da el hecho de ver que los comensales salen contentos de la que es nuestra casa”, asegura Ángel orgulloso, y no puede ser para menos tras 21 años.
El objetivo de todo el equipo, a corto plazo, pasa por seguir en su línea de “trabajo, innovación y sorprendiendo” a los clientes con cada hamburguesa y apostando, sobre todo, por la “calidad a un precio que todos se lo puedan permitir”.
Larga vida a un bar que da vida a un bello pueblo como es Cigales.